miércoles, 31 de agosto de 2011

VICTORIA / ET JESUM / Mena, Rivera, Rubio

Mena

Redondeando el cuarto centenario de la muerte de Tomás Luis de Victoria, les ofrezco un disco enfocado a un repertorio muy particular: obras célebres del gran creador español, pero en arreglos para una sola voz y acompañamiento instrumental. Propuesta insólita, quizá, pero no debida al abuso de algún músico moderno; tales adaptaciones son contemporáneas o apenas posteriores al propio compositor. Muy claro lo explica el libreto que acompaña el registro:

“Parece normal que un organista eclesiástico adapte a su instrumento las polifonías vocales que suenan en su entorno, pero puede resultar extraño que hagan lo mismo los tañedores de instrumentos que, como el laúd o la vihuela, tienen su lugar habitual fuera de la iglesia. Sin embargo, durante todo el siglo XVI hubo una larga tradición de esta práctica, de la que son buena muestra algunos libros de vihuela publicados en España, que incluyen transcripciones y glosas de numerosas obras vocales religiosas (hasta misas enteras) de Josquin, Morales, Gombert, Flecha, Guerrero y los mejores compositores de la época. Para los tañedores de instrumentos punteados éste era el modo de apropiarse de la mejor música que entonces se escribía, permitiéndoles recrear en una práctica doméstica lo que en principio estaba reservado a instituciones poderosas. Algo muy similar a lo que en el siglo XIX haría el piano con la música sinfónica o la ópera.”

Siguiendo este mismo criterio, los intérpretes del disco —Carlos Mena, contratenor, Juan Carlos Rivera, eximio intérprete de vihuela, y Francisco Rubio Gallego, cornetto— arreglaron obras del abulense en complemento de dos antiguas colecciones para intérpretes de laúd, imitando los procedimientos del siglo XVI español. A través de estas adaptaciones el genial Victoria revela la perfección de sus detalles, la meditada relación entre música y letra, como si quisiera apropiarse de la esencia de cada expresión en una fórmula inspiradísima. Misterio de la vida interior de aquel hombre... Quizá por eso, cuatro siglo después, sigue remeciendo nuestro corazón.

» D E S C A R G A

MP3 HQ VBR 48 kHz | 23 tracks | * folleto escaneado | RAR 121,2 MB


* Para no ajar el folleto nuevo, tomé el de la primera edición de este disco

sábado, 27 de agosto de 2011

VICTORIA / hace 400 años...

Avila
Un día como hoy hace 400 años se extinguía la vida de uno de los compositores españoles más extraordinarios de la Historia: Tomás Luis de Victoria (* Ávila, h. 1548 — † Madrid, 1611).

En homenaje a tan insigne maestro de la polifonía católica y la música universal, les dejo una de sus obras emblemáticas: el motete navideño «O Magnum Mysterium»:

viernes, 26 de agosto de 2011

SEICENTO ITALIANO

Carracci Angeles

El siglo XVII presenció un gran momento en la historia de la música, particularmente en Italia. Ese período del mil seiscientos, en italiano Seicento, marcó la eclosión triunfante de la música instrumental, en franco desarrollo desde la centuria anterior aunque entonces opacada por el esplendor de la polifonía renacentista.

En efecto, grandes músicos como Josquin, Palestrina, Victoria, Morales o Lassus eran conocidos por su relevante obra coral, que otros artistas trasladaban después a una amplia variedad de instrumentos. Era la manera en que la mejor música desbordaba su marco original —litúrgico o palaciego— e iba a impregnar los variados espacios de la vida corriente.

Aparte, los grandes maestros eran también músicos de oficio, intérpretes a menudo notables de algún instrumento para el cual podían dejar (o no) creaciones específicas; pero esta parcela era menor, mucho menor. La orquesta aún estaba por nacer y los instrumentos se agrupaban al azar según la ocasión, generando un desorden brillante de laúdes, tiorbas y violas, flautas y sacabuches y cornetas curvas, todo ello mezclado con la argentina sonoridad del cémbalo (clavecín).

Este archipiélago de posibilidades inspiró las cavilaciones de los artistas italianos ya a fines del siglo XVI, motivando en ellos esa característica creatividad mezclada con precisa lucidez. Fijaron normas, formas y tamaños para los instrumentos, que así se constituyeron en verdaderas obras de arte; experimentaron con múltiples combinaciones, estudiaron la armonía para enriquecer los antiguos modos griegos en pos de lo que hoy conocemos como tonalidad, en fin, podríamos decir que persiguieron un absoluto artístico, en el cual podremos encontrar las bases del fenomenal desarrollo musical de Europa en los siglos siguientes.

Durante el siglo XVII, la música instrumental logró equipararse a la música vocal. Y a partir de la centuria siguiente, cuando llegue la escala temperada merced a teóricos extraordinarios como Andreas Werckmeister (1645-1706), lo instrumental tomará la delantera definitiva. Pero hasta entonces, una eclosión maravillosa emerge primero en Italia, con la particularidad de que no volvería a repetirse hasta entrado el siglo XX. Pues la riqueza instrumental quedaría eclipsada pronto por la ópera, baluarte casi exclusivo de la música italiana durante doscientos años hasta la aparición de, por ejemplo, Respighi.

Bernini Apolo y Dafne

»Apolo y Dafne«, de Bernini (1625)

La Italia del Seicento presencia además la transición del Renacimiento al Barroco temprano. Estamos en una era que aprecia el contraste, la audacia, la tensión, así como el detalle exquisito. Elocuente ejemplo de esta tendencia es la obra del escultor, pintor y arquitecto Gian Lorenzo Bernini. En Venecia se experimenta un arte singular, la policoralidad, favorecida por la sensación espacial de la Basílica de San Marco, y Giovanni Gabrieli escribe por primera vez obras requiriendo la oposición deliberada entre piano y forte; nace la dinámica musical. Las composiciones no arriesgan una duración excesiva, y van variando sus tonalidades para no cansar a las audiencias; no obstante, derrochan inspiración e ingenio.

La península se ha consolidado por entonces como una meca del arte, atrayendo creadores de todo el continente que viajan para conocer los nuevos estilos. Nace con ello “el viaje a Italia”, verdadera institución cultural que marcará las biografías de innumerables artistas venideros. Algunos permanecen largo tiempo en las ciudades itálicas, señaladamente Roma; otros llegan para no volver más a sus tierras de origen. También a la inversa, los reyes europeos ofrecen su mecenazgo a artistas que ostentan un prestigio envidiable, y riegan Europa con su personalidad e influencia.

En el ámbito musical, la efervescencia creativa de esta época va siendo redescubierta hoy en día por agrupaciones de primera línea, como la que les invito a conocer:

La Accademia Bizantina nació en Rávena, Italia, el año 1983. Gestionada por sus propios miembros, en 1996 éstos confiaron la dirección al clavecinista Ottavio Dantone, profundizando el conocimiento de los estilos y prácticas musicales del barroco, y elevándose a un grado eminente de jerarquía interpretativa.

El disco que hoy les comparto incluye un repertorio formado por obras de:

  • Johannes Hieronymus Kapsberger (★ c. 1580 — † Roma, 17 Ene. 1651), nacido de padres alemanes en Venecia, virtuoso de la tiorba y compositor de gran personalidad;

  • Giovanni Trabaci (★ Monte Pelusio, c. 1575 — † Nápoles, 31 Dic. 1647), de estilo elegante y vivaz;

  • Girolamo Frescobaldi (★ Ferrara, 13 Sep. 1583 — † Roma, 1 Mar. 1643), gran virtuoso del teclado y el más influyente creador del primer barroco italiano;

  • Andrea Falconiero (★ Nápoles, c. 1585 — † ibídem, 29 Jul. 1656), músico asiduo de las cortes europeas y, por ello, puente entre estilos musicales de diversos rincones;

  • Tarquinio Merula (★ Busseto, 24 Nov. 1595 — † Cremona, 10 Dic. 1665), uno de los exponentes principales de la música instrumental italiana durante la primera mitad del siglo XVII;

  • Biagio Marini (★ Brescia, 3 Feb. 1597 — † Venecia, 17 Nov. 1665), violinista de habilidad prodigiosa que amplía con sus obras el lenguaje de las cuerdas, empleando innovaciones como el trémolo, la scordatura, etc.;

  • Dario Castello (★ c. 1590 — † c. 1630), músico ingenioso pero de biografía ignorada, lo cual ha hecho pensar que se trate en realidad de un noble veneciano imposibilitado, por su rango, de dedicarse a la música;

  • Giovanni Battista Buonamente (★ c. 1595 — † Asís, 1642), cura franciscano y violinista que escribió obras de notable elegancia y rigor formal;

  • Giovanni Picchi (★ Venecia, c. 1575 — † ibídem, 1643), organista, clavecinista, laudista y compositor del que se sabe poco, salvo que su actividad floreció de 1600 a 1625, diferenciando los primeros atisbos de géneros como la sonata y la canzona instrumental; y por fin,

  • Bernardo Storace (★ c. 1637 — † c. 1707), otro autor del cual se sabe poco, y de cuya obra sólo ha quedado la colección »Selva di varie compositioni d'intavolatura per cimbalo et organo«, considerada el nexo perfecto entre la tradición de Frescobaldi y las innovaciones de Pasquini.

Disfruten pues, queridos amigos, esta maravillosa visita a los sonidos del Seicento.

» D E S C A R G A

MP3 HQ (VBR) | 21 tracks | folleto escaneado | .7z 110,2 MB

»Venus y Cupido«, de Alessandro Allori (aprox. 1570)

miércoles, 24 de agosto de 2011

[poesía] BORGES, a 112 años


Borges en l'HotelHistoria de la Noche


A lo largo de sus generaciones
los hombres erigieron la noche.
En el principio era ceguera y sueño
y espinas que laceran el pie desnudo
y temor de los lobos.

Nunca sabremos quién forjó la palabra
para el intervalo de sombra
que divide los dos crepúsculos;
nunca sabremos en qué siglo fue cifra
del espacio de estrellas.

Otros engendraron el mito.
La hicieron madre de las Parcas tranquilas
que tejen el destino
y le sacrificaban ovejas negras
y el gallo que presagia su fin.

Doce casas le dieron los caldeos;
infinitos mundos, el Pórtico.
Hexámetros latinos la modelaron
y el terror de Pascal.
Luis de León vio en ella la patria
de su alma estremecida.

Ahora la sentimos inagotable
como un antiguo vino
y nadie puede contemplarla sin vértigo
y el tiempo la ha cargado de eternidad.

Y pensar que no existiría
sin esos tenues instrumentos, los ojos.


Caspar David Friedrich, 1835
Jorge Luis Borges


lunes, 22 de agosto de 2011

#poesía | BÜRGER

Lenore

Lenore, por Frank Kirchbach (detalle) / para saber más de la imagen: link
Balada de Lenore

(fragmento)

¡Cómo corre la luna allá en lo alto,
en la salvaje carrera alocada!
¡Afuera y adentro, moviéndose como las estrellas
y giran sobre el cielo resplandeciente!
“¿Qué pretende mi amado? La luna brilla,
Rápidamente los muertos cabalgan a través de la noche.
¿Acaso mi amado teme a los tranquilos muertos?”
“¡Ay! Déjalos solos en su lecho polvoriento!”

“¡Corcel, corcel! Apura la marcha,
que la arena del tiempo está bien gastada;
¡Corcel, corcel, rápido! comienza el día,
El aroma matutino se siente.
Termina nuestra cabalgata, termina:
¡Hagan lugar, espacio para el novio y la novia!”

¡Finalmente, al fin hemos llegado al sitio,
porque la velocidad del muerto no ha aminorado!

Y rápidamente hacia una puerta de hierro,
llegaron con las riendas sueltas;
Al toque del jinete los cerrojos cedieron,
y las trabas se quebraron y cayeron;
las puertas se abrieron ante el toque de difuntos,
y sobre las blancas tumbas se lanzaron sin orden ni concierto:
las tumbas parecían arbustos sombríos,
mientras brillaban por la débil luz de la luna.
Lenore - ilustración en ChatGPT a partir de una edición inglesa de 1796
¡Pero mira, mira! en un parpadear,
una maravilla fantasmal,
la chaqueta del jinete, pedazo a pedazo,
se cae como ceniza brillante,
Sin sangre y sin pelo, una calavera desnuda,
la visión de esa macabra cabeza fue horrible,
ya no estaba allí la máscara de la vida,
y el esqueleto llevaba un reloj de arena y una guadaña.

Fuerte relinchó el caballo mientras se hundía,
y las chispas caían desparramadas:
¿Qué hombre podría decir si hubiera huído,
o se hubiera desmayado en terreno abierto?
¡Lamentos desde la tierra y aullidos en el aire!
¡Gritos y gemidos por todas partes!
Semimuerta, medio viva, el alma de Lenore
luchó como nunca antes había luchado.

Gottfried Bürger, busto
Gottfried August Bürger (1747-1794)

Traducción de Karina Leöhmann (ver texto completo aquí)


viernes, 19 de agosto de 2011

RAÚL RUIZ (1941-2011)


Raúl Ruiz
HOY, 19 de Agosto, falleció en París el cineasta Raúl Ruiz Pino, uno de los creadores visuales más importantes de Chile, alabado por su creatividad fílmica y su originalidad expresiva. A este artista excepcional le dedica esta página un último homenaje. ¡Buen viaje, don Raúl!
 
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