Mostrando las entradas con la etiqueta Europa del Este. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Europa del Este. Mostrar todas las entradas

viernes, 2 de diciembre de 2011

El Tesoro mejor guardado de Rumania

Enescu

por Ernesto Nosthas Nosthas


Hace unos días vino a mi memoria un célebre vinilo de la histórica colección de mi abuelo, del cual fui muy honorable y gozosamente heredero: “RHAPSODIES” un LP de la gloriosa línea RCA Ortophonic Series. Esa es una interpretación fogosa y aún hoy con los modernos estándares digitales, la toma de sonido es increíblemente vívida.

De sobra se conocen los histrionismos y libertades que en algunos casos se tomaba Stokowski —quien dirige a la Sinfónica de RCA Victor en el disco— para interpretar o reinventar obras, muy a despecho de los puristas. Este registro sigue esa línea. Todos los cristales de la casa de mi abuelo timbraban con esa maravillosa música: el contenido, la orquestación de la Segunda Rapsodia Húngara de Liszt, obras de Smetana y una maravillosa lectura de la Primera Rapsodia Rumana de Enescu para terminar.

Recuerdo que en una ocasión, hechizado por las maravillosas melodías de la obra de Enescu, le pregunté a mi abuelo si tenía más música de este compositor, a lo que me respondió que eso era lo único que se conocía y grababa de él. Más tarde, revolviendo su colección más antigua, me mostró una grabación que atesoraba del propio compositor dirigiendo las dos Rapsodias Op. 11 en un estuche de discos Victrola de 78rpm, me parece que con la Filarmónica de Nueva York.

Ese recuerdo saltó a mi mente cuando hace aproximadamente un año encontré una ganga por unos centavos, había allí una re-edición del disco de “Stoki” incluso con la adición de material con música de Wagner, y, además, en la edición económica de NAXOS - MARCO POLO, por poco más una magnífica grabación de las dos Rapsodias Rumanas más una obra excepcionalmente bella: «Poema Rumano», oficialmente inscrita como el opus 1 (primera obra) de Enescu. Con esta maravilla conceptual que integra orquesta y coros debutó como compositor el 6 de febrero de 1898 con su estreno en los Conciertos Colonne de París.

Luego de embelesarme con estas composiciones, empezó mi interés por conocer más de su obra y ahora, luego de haber estudiado un poco más su repertorio, me animo a escribir y compartir con el auditorio de QUINOFF un poco más de este gran compositor rumano:


Cruz en la cima del Caraiman

Cruz de los Héroes en la cima del Caraiman, en los montes Bucegi
abajo, fragmento inicial del «Poema rumano»,
marcado como Opus 1 en el catálogo oficial de Enescu

George Enescu es hasta ahora la figura musical rumana más relevante de la historia. Nació en Liveni el 19 de agosto de 1881 y después de una importante carrera musical, murió en París, el 4 de mayo de 1955. Su palmarés incluye una notable carrera como compositor, aunque limitada en cantidad de obras (únicamente publicó 33 obras). Adicionalmente fue un sobresaliente violinista, quizás uno de los mejores de la primera mitad del siglo XX, pianista y un respetado director de orquesta. Todavía son muy bien recordadas sus versiones de las “Sonatas y Partitas para violín solo” BWV 1001-1006, grabadas entre 1948 y 1949, que hasta hace muy poco podían encontrarse en la edición de CLASSICA D'ORO, y del “Concierto para 2 violines” BWV 1043, junto con Menuhin y la Orquesta Sinfónica de París todos ellos dirigidos por Monteux, grabado en 1932 para EMI, y ahora ambas grabaciones disponibles también en NAXOS, con estupenda remasterización, todo ello de nuestra «Estrella Inmarcesible» J. B. Bach.

Fotografía de un recital de Enescu junto al pianista Alfred Cortot / 1930

Es igualmente remarcable su rol como educador y formador, entre sus alumnos destacan especialmente violinistas de la talla de Christian Ferras, Ivry Gitlis, Arthur Grumiaux, Ginette Neveu o Yehudi Menuhin. Éste último siempre lo definió como su padre espiritual: “Para mí, Enescu será siempre una de las verdaderas maravillas del mundo. Su carácter y su figura se han quedado en mi alma como un árbol o una montaña de Sinaia. Sus fuertes raíces y su alma noble provienen de su propio país, un país de una belleza única.” Enescu fue un talento musical precoz: aprendió a tocar el violín a los 4 años y un año después dio su primer recital y empezó su formación musical de la mano del profesor Eduard Caudella (discípulo de Vieuxtemps), para luego ingresar a la tierna edad de siete años al Conservatorio de Viena, teniendo como profesores a Joseph Hellmesberger (violín), Robert Fuchs y a Sigismond Bachrich entre muchos otros.

¿Pueden imaginar a un niño de doce años frecuentando como Juan por su casa la intensa vida musical de Viena a finales del siglo XIX, participando conciertos en los que interpretaba con soltura obras de Johannes Brahms, Pablo Sarasate, Henri Vieuxtemps, Felix Mendelssohn-Bartholdy? Esa fue la infancia y juventud de George Enescu. Después de su graduación en el Conservatorio de Viena con medalla de plata a los trece años, en 1894, sigue sus estudios en el Conservatorio de París (1895-99), teniendo como profesores a Armand Marsick, André Gedalge, Jules Massenet y Gabriel Fauré. Luego de esta formación, se consolidó como un joven talento musical, de la mano de amistades como Alfredo Casella, Pau Casals, Louis Fournier y Richard Strauss, por mencionar algunos. Luego de su Poema Rumano opus 1 vienen las dos Rapsodias Rumanas (1901-02), la Suite nº 1 para la orquesta (1903), su Primera Sinfonía (1905), Siete Canciones para los versos de Clément Marot (1908).

Enescu perteneció a aquella saga de estupendos compositores centroeuropeos, que floreció durante la primera mitad del siglo XX, como Bartók, Janácek, Kodály, Martinu, Szymanowski… que se caracterizaron por saber extraer lo mejor de la música popular de sus respectivos países para revertirlo en sus propios pentagramas. Y en Enescu esto es particularmente destacable en sus obras orquestales, plagadas de fogonazos zíngaros de belleza arrebatadora.

En su tierra, se le deben los principales avances para establecer la educación musical y la apertura de esta pequeña nación al mundo musical, tómense en cuenta que Enescu dirigió la premiére rumana de la Novena de Beethoven (casi un siglo después de haber sido escrita) y de obras de Brahms, Berlioz, Debussy o Wagner, además de sus propias composiciones: su Segunda Sinfonía (1913), Suite para orquesta nº 2 (1915) y la ópera Edipo (1936), considerada su obra maestra. En el mismo año tiene lugar la primera edición del concurso de composición que lleva su nombre. No obstante lo anterior, su patria de adopción fue Francia, donde desarrolló lo más intenso de su carrera musical y creativa (los franceses adaptaron su apellido a Enesco). En su tiempo, fue tal su aclamación como violinista, que sus conciertos rivalizaban con los de Heifetz y Kreisler. Como director rivalizó con Toscanini por la dirección de la Filarmónica de Nueva York.

Tumba de Enescu en el Cementerio del Père-Lachaise, París el apellido del compositor aparece afrancesado

En este viaje musical, compartimos algunos de los tesoros que he mencionado previamente: el disco de Stoki y el CD de las Dos Rapsodias Rumanas más el Poema Rumano (Iosif Conta dirige a la Orquesta y Coros de la Radio Rumana).

Pero antes quiero referirme a un verdadero descubrimiento musical que aceleró intensamente mi interés por la obra de Enescu: una edición del distinguido violinista letón Gidon Kremer, en el que se une a los jóvenes miembros del Ensamble Kremerata Baltica en una maravillosa interpretación de dos obras de cámara poco conocidas de Enescu: el Octeto para Cuerdas Op. 7 y el Quinteto para Piano y Cuerdas Op. 29 (editado en Mayo de 2002). Estas dos obras provienen de dos extremos en la vida de Enescu: el octeto es una obra de juventud, el quinteto fue escrito casi al final de su vida creativa.

La primera es una obra llena de cromatismos, con una estructura muy formal, casi Brahmsiana. El quinteto tiene una forma más libre y espontánea, con mayor influencia de la música tradicional rumana. En este disco, el Quinteto recibe su primera grabación mundial. Ambas obras me han apasionado y enamorado, y para efectos de este viaje musical, será el punto de partida para nuestra aventura musical en el maravilloso e injustamente conocido mundo musical de George Enescu.

Una breve nota a la insigne Kremerata Baltica: es un conjunto instrumental de cámara, fundado por Kremer en 1987 y que está compuesta exclusivamente por talentosos músicos jóvenes (edad promedio 27 años) de los Estados Bálticos y con el apoyo de los Ministerios de Cultura de Estonia, Letonia y Lituania, al punto que sirven como embajadores culturales de facto de la región. Kremerata Baltica ganó un premio Grammy en 2002 y fue nominado para otro en 2003, en registros para el sello Nonesuch (una etiqueta de Warner Bros), y Deutsche Grammophon.

» RHAPSODIES (Stokowski)

mp3 VBR | scans | 6 tracks | .7z 124 MB | yandex

» ORCHESTRAL WORKS (Iosif Conta)

mp3 VBR | 3 tracks | RAR 75,2 MB | mediafire

» ENESCU DE CÁMARA (Octeto · Quinteto)

mp3 CBR 192 kbps | scans | 8 tracks | RAR 170 MB | mediafire

Casa de Enescu en Liveni

Casa memorial de Enescu en Liveni, Rumania

viernes, 6 de mayo de 2011

GORAN BREGOVIC: SONGBOOK (2000)

Bregovic

Lo dicho ayer: aquí tienen el álbum “Songbook”, aparecido el año 2000, resumen de la actividad musical de Goran Bregović durante la década de los 90 del siglo pasado. En ese período, el compositor de Sarajevo obtuvo sonados éxitos componiendo bandas sonoras para diferentes filmes, varios de ellos junto al director serbio Emir Kusturica.

Bregović ha colaborado con artistas de procedencia muy diversa —Iggy Pop, la israelí Ofra Haza, la caboverdiana Cesária Évora, la polaca Kayah...— los cuales acentúan, si cabe, la multiculturalidad de esta música, retrato a su vez de un rincón del mundo definido por la diversidad y belleza de sus parajes y habitantes, aunque también por la guerra y el desencuentro.

Balcanes

Esta multiplicidad la definió poéticamente nuestro amigo Elgatosierra en unas palabras que le copio sin asomo de pudor: “Mixturas de folclore judío, cantos sefardíes, melodías balcánicas, ritmos árabes, egipcios o turcos, pequeñas orquestinas gitanas con ese toque de bajo continuo tirolés con la tuba. Ecos de ternura, nostalgia feliz y ambiente onírico que invita a recordar cómo huele la tierra mojada por la lluvia y cómo sabe la vida cuando es bien vivida.”

Esa euforia que agita la inspiración de Bregović —en la que no está ausente su pasado rockero— se entremezcla con momentos de hondo pesar e insoslayable melancolía. ¡Cuántas razones tendrán para ello las gentes de los Balcanes! Y sin embargo, siempre vuelve el desborde de alegría, debido ciertamente a que la tragedia realza, por oposición, el sabor de cada momento de la vida. Aprendamos también nosotros el valor de las cosas, y dejémonos llevar por el talento no sólo de un gran músico —un devoto de Dionisio en los Balcanes—, sino de una tierra extraordinaria.

» D E S C A R G A

MP3 VBR | scans | 14 tracks | RAR 88,3 MB | Yandex

beso serbio

jueves, 5 de mayo de 2011

Un adelanto de la próxima entrada


El serbio-croata Goran Bregović ha alcanzado notables cimas de popularidad con su música. El hombre tiene un don evidente para retratar con chispa y originalidad la cultura de su dividida patria, y su nombre está muy asociado al de su amigo, el cineasta Emir Kusturica, con quien ha colaborado muy exitosamente. La próximo entrada consistirá en un disco que compila el trabajo de Bregović durante los años 90. Entre esos temas destacados estará el que sigue más abajo, titulado como el arma emblemática de Europa del Este: el fusil de asalto AK-47, acrónimo de Automat Kalashnikov 1947. O “Kalashnikov”, a secas.

¡Disfruten el embriagador empuje rítmico de esta música, crisol de influencias de Este y Oeste! Por desgracia, un encuentro no siempre feliz...



sábado, 30 de octubre de 2010

Cantos de Bohemia

cantos bohemios

“Spira pur”, canción de Kozeluch

Hace un tiempo compartí con Uds. un gratísimo recorrido por el mundo de la canción checa, guiados por el talento interpretativo de Magdalena Kozená. Pero si entonces la mezzo nos llevó desde el siglo XIX al XX, esta vez quiero hacer la jornada hacia atrás, hacia los maestros checos del siglo XVIII y los primeros albores del XIX. En efecto, por entonces la región de Bohemia ya prodigaba grandes músicos, que recorrían el continente como virtuosos concertistas, maestros de capilla, compositores bajo el alero de un noble patrón, etc. Esta excelencia musical ejerció notable influencia en la música germana a través de Viena, la capital imperial, meca del arte adonde arribaban los talentos de los dominios de los Habsburgo. Algunos nombres de entonces siguen siendo familiares para muchos: Voříšek, Dussek, Rössler-Rosseti...

Praga

El idioma checo era considerado pueblerino, prefiriéndose el italiano o el alemán. La hermosa ciudad de Praga era el centro de reunión de estos talentos antes que emprendieran vuelo hacia las capitales de porte imperial. En las notas que acompañan este disco, el pianista Bart van Oort nos pone en contexto recordando las palabras de Nemecek (germanizado Niemetschek), primer biógrafo de Mozart: “No sin justicia se ha calificado a Bohemia como madre patria de la música alemana”.

Las orquestas centroeuropeas más importantes de aquellos tiempos estaban integradas en gran medida por músicos danubianos. El incentivo de la práctica musical era común a todas las condiciones sociales, hallándose excelentes músicos entre cocineros, cazadores, maestros de aldea y en fin, todos los oficios. Recordemos que el genial Antonin Dvořák era hijo de un carnicero... Así pues, la música adquirió una preponderancia única, cuyo fruto natural era la legión de compositores e intérpretes que marcaron a Europa con su nombre, su arte y su influencia.

Disfruten esta hermosa selección a cargo de la soprano Claron McFadden y el pianista Bart van Oort, quien utiliza el fortepiano “LaGrassa”, construido hacia 1815 y hoy parte de la colección de Edwin Beunk.

Una observación: el disco tiene 22 pistas, pero el folleto indica erróneamente una más, “Die frühe Liebe”, de Rösler, que ocuparía el número 13. En realidad esta canción no existe en el disco. Los títulos de los archivos mp3 son los correctos.

» D E S C A R G A

jueves, 27 de agosto de 2009

KAYAH & BREGOVIC

Bregovic y Kayah

Hoy les sirvo un plato étnico. En 1999 Goran Bregović se reunió con la cantante polaca Kayah (Katarzyna Szczot) en uno de los discos más premiados de Europa oriental. Lo titularon sin mayores rodeos “Kayah y Bregović”.

Las diez pistas del álbum dieron ocasión al talentoso compositor de Sarajevo para deslumbrar nuevamente con su encendida mezcla de estilos, esta vez “hilvanados” mediante la voz poderosa y dúctil de la vocalista. Bregović podría destronar a Händel en la lista de los compositores dados a reciclar su propia obra; pero cada una de las 10 piezas de “K&B” reinventan el original.

La fusión de ritmos y armonías, maravillosas por cierto, son mucho más que “música gitana”. Los Balcanes han sido durante siglos una sufrida geografía tan llena de bellezas naturales como de trágicas confrontaciones. Los musulmanes europeos que habitan allí, derelicto de antiguas ocupaciones, malconviven junto a ortodoxos y católicos con quienes les une la sangre y de quienes les aparta la fe... Imposible no recordar a España y su cultura, donde confluyen tantas vertientes, y por supuesto a Latinoamérica, amalgama nueva de pueblos y tradiciones. No es casual, creo yo, que Emir Kusturica, cuyas películas afamaron a Bregović, sea en nuestra región tan reconocido como en su tierra natal. Supongo que nos entendemos bien.

En fin, este disco opera como una cita entre dos mundos: Polonia eslava, católica (pero también ortodoxa), resonancias gitanas e islámicas de los Balcanes. El fervor de la mezcla es casi incontenible. La genialidad de Bregović estriba justamente en esto: crear un todo coherente con elementos tan disímiles, y hacer de la música un ejemplo de integración con que decirle a su propia tierra: “Hey, somos así, podemos esto!”. A quien no haya oído esta música antes, le animo a hacerlo. Sentirán una enorme sorpresa que quizás los desconcierte al principio, pero créanme, pronto se sentirán conquistados por este desborde de magia, estremecimiento y seducción.

  • Tomen el disco desde AQUÍ.
MP3 VBR 71 MB

bregovic
 
Ir arriba Ir abajo