viernes, 7 de agosto de 2026

Louis SPOHR | Misa a capella & 3 salmos | Bernius, etc.

Spohr

La memoria humana es reduccionista. Parece un rasgo inherente: la mente racional busca patrones repetidos, elige puntos de referencia, resume y simplifica para comprender mejor. Describe un paisaje con brevedad —montañas, lago, bosque, cielo azul— omitiendo los detalles sutiles que harían la gloria de un Marcel Schwob. En suma, obvia la “decoración” a fin de retener “lo esencial”.

Trasladando este hábito a la música, frecuentes listas de nombres pretenden agotar épocas enteras, como si cuantos vivieron en determinado momento sólo hubieran conocido aquellos mismos nombres y disfrutado aquella misma música... Obviamente, nada más lejos de la realidad. Eso impone la gratificante tarea de descifrar cada período, restituyendo su vibrante complejidad y recuperando así nombres que nunca debimos olvidar; por ejemplo el de Louis Spohr ( Brunswick, 5 Abr. 1784 Kassel, 22 Oct. 1859).

Entre dos eras: el caso Spohr

Louis Spohr hacia 1850
El compositor hacia 1850

Ludwig Spohr, conocido después como Louis, cosechó enorme reconocimiento durante su vida, tanto, que los teatros y el público lo agasajaban como un equivalente de Mozart, Haydn o Beethoven, repitiendo su apellido en la programación de conciertos sin toparse casi con objeciones.

Fue un hombre ávido de aprendizaje, depositario de influencias cosmopolitas (desde la Escuela de Manheim hasta los clásicos vieneses de su tiempo, pasando por las huellas de Francia e Italia), disciplinado, trabajador y comprometido con cada tarea que emprendió. Vivió en una época de transición —la generación “bisagra” que experimentó el ocaso del Clasicismo y el despuntar del Romanticismo— y tal vez por eso, aun ejerciendo influencia en la música de su tiempo, el interés por su obra se apagó poco después de su muerte. No obstante, Spohr fue crucial al convertirse, junto a otros contemporáneos como Ries o Hummel, en un eslabón entre generaciones, un vaso comunicante de estéticas artísticas.

Spohr Arbeitszimmer Kassel
Despacho de trabajo de Spohr en Kassel

Aunque fue un virtuoso del violín, dejó su firma en múltiples géneros: sinfonías (10), óperas (10), ciclos de lieder (~105), cuartetos de cuerda (36), conciertos (18), piezas de ocasión, oratorios… y un corpus de música sacra que aún espera ser redescubierto. En este terreno brilla su Misa en Do menor a capella, para doble coro mixto y solistas, op. 54, una obra que prescinde de orquesta para concentrarse en lo esencial: la voz humana entrelazada en un tapiz contrapuntístico que, sin ornamentos, busca elevar el espíritu.

La síntesis de un estilo

La Misa en do menor encarna de manera ejemplar la síntesis estilística que define a Spohr: una convergencia entre la claridad mozartiana, la tradición coral protestante alemana y el renacimiento del modelo polifónico de Palestrina que cautivó a compositores de su generación —Beethoven entre ellos, como atestigua su propia Missa solemnis. Concebir una obra de esta envergadura para voces a cappella, sin apoyo instrumental alguno, fue un gesto deliberadamente arcaizante en 1821: una recuperación del arte polifónico estrictamente vocal que muchos entendían como el ideal de la música sacra. El resultado es una partitura que mira hacia el pasado sin dejar de ser moderna, donde la densidad contrapuntística del Renacimiento dialoga con la sensibilidad romántica de un compositor que, en vida, fue celebrado como heredero directo de Mozart.

Romanticismo sacro

Wasse Spohr
“Catedral en invierno” — Ernst Ferdinand Oehme, 1821

Borges escribió alguna vez que la música no es algo que se agrega al mundo; la música ya es un mundo (“Borges, oral”. 1979). La Misa de Spohr puede definirse así: un mundo, no una reliquia. Hay en ella ciertamente una recapitulación de estilos tamizados por la sensibilidad de su autor, pero a diferencia de un mero pastiche su arquitectura sonora respira vida propia, animada por un pulso que late con urgencia romántica.

El doble coro produce un efecto espacial notable: las voces se responden, se entrelazan, se separan y vuelven a encontrarse como dos ríos que confluyen y divergen. Los solistas aportan momentos de intimidad lírica, contrastando con la densidad del tutti. En el Kyrie y el Gloria especialmente, Spohr logra equilibrar la claridad del texto y la riqueza contrapuntística; una hazaña que fusiona las mejores tradiciones sacras de los mundos germano y latino.

Al conocer esta obra uno podría preguntarse por qué no es más interpretada. La respuesta no está en la maravillosa partitura, sino en los caprichos de la historia. Spohr murió en 1859; Brahms estrenó su Réquiem alemán en 1868. En menos de una década, el centro de gravedad se había desplazado. Por eso esta creación llena de originalidad, recibida en su día como una cumbre, hoy es apenas una cita al pie de los libros de texto. Pero las buenas partituras guardan un tipo de magia inmune al tiempo: suenan tan bien hoy como el día en que fueron escritas.

carátulaFrieder Bernius es uno de los nombres más interesantes en el escenario contemporáneo cuando se trata de interpretaciones corales o sinfónico-corales del repertorio romántico o barroco con estilo historicista. Fundó en 1968 el Kammerchor Stuttgart, coro junto al cual ha sido galardonado múltiples veces por registros de nombres diversos (aunque estéticamente coherentes) como Mendelssohn, C.P.E. Bach, Schütz, Zelenka u Homilius. Estamos, pues, en las mejores manos para redescubrir la gran Misa en do menor de Louis Spohr, grabada bajo el sello Carus.

Además Bernius eligió un complemento estupendo para la Misa, como son los Tres salmos, op.85, compuestos en 1832 por Spohr para el Cäcilienverein de Kassel: Unendlicher! Gott, unser Herr! —Salmo 8—, Gott ist mein Hirt —Salmo 23— y Aus der Tiefen ruf’ ich, Herr, zu dir —Salmo 130—. Escritos sobre la traducción alemana de Moses Mendelssohn (el abuelo de Félix), los tres están destinados a doble coro mixto y solistas, sin acompañamiento instrumental.

Pero estos Salmos no son una repetición de fórmula: el texto alemán, más inmediato y declamatorio que el latín litúrgico de la Misa, favorece una expresión distinta, más próxima a la tradición coral protestante; y la brevedad relativa de cada pieza permite que el contrapunto se concentre. El Salmo 8 concluye con una fuga, mientras que el Salmo 130 alcanza su culminación en una doble fuga.

Escuchar los Tres salmos junto a la Misa permite advertir que el arcaísmo de Spohr nunca es una renuncia al presente: las formas antiguas reviven transformadas por la melodía romántica, la intensidad armónica y el peso expresivo de la palabra, multiplicándose en una invisible catedral sonora.

Disfruten estas obras en el enlace:

» D E S C A R G A

MP3 CBR 224 kbps 48 Hz | 10 Tracks | .7z 84,9 MB


Quiero dedicar esta entrada a mis queridos amigos venezolanos, que siguen batallando con el doloroso rescate de víctimas tras el trágico terremoto del 24 de junio pasado. A ellos les acompaño con el corazón, especialmente a mis queridos Carlos, Efrén, Daniela y tantos más. #PrayforVenezuela

viernes, 26 de junio de 2026

Aniversario de ABBADO | Schubert, Mendelssohn, Brahms

Claudio Abbado

Claudio Abbado


93 años habría cumplido hoy el inolvidable e influyente maestro italiano Claudio Abbado, nacido un 26 de junio de 1933 en Milán. Obtuvo temprano en su vida un reconocimiento e influencia que muchos otros sólo alcanzan tras décadas o post mortem. Y dicho reconocimiento no vino mediado por astucias comerciales ni contactos oportunos, sino por el propio, inmenso talento que demostró siempre el milanés. Fue extraordinario como director de ópera, subió a podios privilegiados (Londres, Berlín, Salzburgo, Viena) para hacer historia, inspiró a colegas, formó agrupaciones señeras, defendió la música contemporánea al paso que equilibraba como pocos su calor y apasionamiento mediterráneo con la profundidad del repertorio austro-germano, inscribiéndose en el linaje de los Toscanini y De Sábata, sin descuidar el repertorio francés o el eslavo.

Su estilo musical atravesó diversas fases, conservando siempre un sonido suntuoso a la vez que transparente, cayendo a veces en la tentación del control minucioso (como le ocurría también a Toscanini) pero, al paso que luchaba con la enfermedad, aprendió a rendirse ante el acontecimiento musical logrando una expresividad y trascendencia que sobrecogían los auditorios, como atestiguan sus conciertos en el Festival de Salzburgo.

En homenaje al genial director, les comparto un disco que recopila interpretaciones suyas de tres emblemas del Romanticismo germano, Schubert, Mendelssohn y Brahms, al frente de tres formaciones que dirigió con aplausos durante su vida: la Orquesta de Cámara Europea, la Orquesta Sinfónica de Londres y la Filarmónica de Viena.
Con ellas nos ofrece:
  • la Sinfonía «Inconclusa» en Si menor, de Franz Schubert
  • la obertura «Rosamunda» del mismo autor
  • la obertura «Las Hébridas», de Felix Mendelssohn
  • y una selección de las «Danzas Húngaras» de Johannes Brahms.
Basta pulsar la carátula del disco para ir a la descarga:
abbado

domingo, 14 de junio de 2026

#poesía | TARKOVSKI


El Espejo *

Tercer Poema


No creo en los presentimientos, tampoco me asustan las señales,
no huyo ni del veneno ni de las calumnias.
La muerte no existe en el mundo, todos son inmortales,
todo es inmortal, no hay que temer a la muerte
ni a los diecisiete años, ni a los setenta.

Existe solamente la realidad y la luz.
No hay en este mundo ni oscuridad, ni muerte.
Estamos todos reunidos en la orilla del mar,
y soy de aquellos que recogen las redes
cuando viene, en cardumen, la inmortalidad.

Sigan viviendo en la casa, y ella no se destruirá.
Convocaré a cualquiera de los siglos,
entraré en él, y construiré allí mi morada.
Por eso están conmigo sus hijos y sus mujeres comparten mi mesa,
pues la mesa es una sola para el bisabuelo y para el nieto.

Lo venidero acontece ahora, y si yo levanto la mano,
quedarían cinco rayos de luz para todos ustedes.
Mis clavículas apuntalaron, como vigas, los días del pasado,
medí los años con cadenas de agrimensor, horadé el tiempo,
como si fuese los Urales, y elegí el siglo según mi estatura.

Bajamos al sur y levantamos el polvo de las estepas...
El pasto alto se alborotó, bromeó el grillo, tocó las herraduras,
nos auguró el futuro con sus bigotes,
y me amenazó, como un monje, con la perdición segura.

Até mi destino con las correas a la silla de montar,
aún erguido en los estribos, cabalgo como un muchacho en los tiempos venideros;
me satisface mi inmortalidad, para que mi sangre corra de siglo en siglo.
Por un rincón seguro de dulce tibieza pagaría obstinado con mi vida,
si ella no fuera una aguja voladora, que me tira, como a un hilo, por todo el mundo.


Arseni Tarkovski

* “El Espejo” (1975) es una película de Andrei Tarkovski en donde utilizó poemas publicados previamente por su padre, Arseni.



“Noche oscura”, añoranza del hogar en una canción soviética de la Segunda Guerra.

martes, 9 de junio de 2026

Aleksandr, el otro Tanéyev

Alexander Taneyev

Característica de muchos músicos rusos del siglo XIX fue una “doble militancia existencial”: el alma efervescente del artista se asomaba a la vida pública revestida con una personalidad oficial, “seria” de cara a las convenciones, que ganaba así el pan de cada día: Chaikovsky fue abogado del Ministerio de Justicia, cargo que abandonó recién cuando el Conservatorio de San Petersburgo abrió sus puertas; Rimsky-Kórsakov, un oficial naval que componía durante sus viajes marítimos o mientras inspeccionaba bandas militares; Borodín, científico eminente; Músorgsky, funcionario público de rango menor.

En ese grupo cabe otro creador, mucho menos conocido y además muy fácil de confundir con un famoso pariente de igual apellido. Me refiero a Tanéyev… pero no el que pensaríamos primero.

Aleksandr Serguéievich Tanéyev ( San Petersburgo, Imperio Ruso, 17 Ene. 1850 Petrogrado, República Socialista Federativa Soviética de Rusia, 7 Feb. 1918) ha quedado desplazado a los márgenes de la historiografía musical por una clara razón: la proyección internacional ganada por su pariente Serguéi Ivánovich Tanéyev (1856–1915), figura genial del conservatorio de Moscú y a quien hemos alabado antes en este blog.

Aleksandr Taneyev A diferencia de este último, un serio profesional de la música, Aleksandr fue ante todo un alto funcionario del Estado imperial —aristócrata y jefe de la Cancillería de Su Majestad durante 22 años— que escribía música “a espaldas” de su carrera administrativa. En efecto, se cuenta que Aleksandr escondía papel pautado bajo los documentos oficiales para componer entre audiencias y citas. El memorialista Aleksandr Mosólov lo dibuja como hombre “ampliamente educado”, “músico destacado”, hábil e inteligente; muy cercano a los zares, pero cuidadoso en ocultar su influencia, y con el sello —ambivalente— del perfecto cortesano, “muy adulador”.

Como músico, su formación no fue decorativa. Estudió en Alemania y en San Petersburgo, donde recibió orientación de nombres clave: Rimski-Kórsakov como maestro directo y consejos de Balákirev. Además, su interés por el acervo popular lo llevó a encabezar un proyecto de recopilación de canciones para la Sociedad Geográfica Rusa, con materiales que luego circularon gracias a arreglos y publicaciones asociadas a Anatoli Liádov. Ese dato importa, pues explica por qué su lenguaje es vecino de la escuela nacionalista, aunque sin la estridencia de un manifiesto. Nacionalismo, sí; pero de salón, disciplinado, esbozado en giros y colores antes que en consignas.

Para infortunio de Aleksandr, la sombra de su primo Serguéi es tal, que incluso los responsables del disco que comparto hoy se confundieron al elegir el retrato de la carátula. Por lo menos la música sí corresponde al autor anunciado.

El registro contiene dos obras que demuestran el alto grado de maestría y sofisticación que nuestro compositor supo alcanzar: su Sinfonía nº 2 en Si bemol mayor, op. 21, y su Suite orquestal nº 2 en Fa mayor, op. 14.

Ambas obras cuentan con cuatro movimientos. La sinfonía, como decíamos más arriba, remite a un mundo sonoro en donde el acento ruso es intenso, pero a la vez maleable a formas claramente definidas. El melodismo y el buen gusto sorprenden muy gratamente al oyente, preguntándose uno cómo esta música sigue sin merecer interpretaciones más frecuentes. La suite posee un espíritu más liviano pero igualmente encantador y lleno de méritos musicales. No andan muy lejos las influencias del ubicuo Rimsky, como también Glinka y Borodín; no obstante, el compositor construye su propio lenguaje.

Los intérpretes son Werner Andreas Albert al frente de la Philharmonia Hungarica.
» D E S C A R G A

MP3 320 kbps CBR · 44.1 kHz | .7z 143 MB | Yandex.ru

jueves, 7 de mayo de 2026

FELIZ ANIVERSARIO 193, Johannes BRAHMS

Brahms

Hoy se cumplen 193 años del nacimiento de Johannes Brahms. Para conmemorarlo, qué mejor que recordar parte del profético artículo de Schumann, “Nuevos Senderos”, con que presentó ante el mundo musical europeo al genio desconocido:

«Ha aparecido: un joven cuya cuna velaron las Gracias y los Héroes. Su nombre es Johannes Brahms. Vino de Hamburgo, donde trabajó silenciosamente en la penumbra; allí recibió de un maestro venerable las primeras lecciones de las arduas leyes del arte, y recientemente un artista célebre me condujo hasta él. Desde el primer instante llevaba en sí todos los signos que anuncian al elegido. Sentado ante el piano comenzó a revelarnos regiones maravillosas. Nos sentimos arrastrados hacia esferas cada vez más mágicas. Su ejecución transformó el piano en una orquesta de voces veladas y jubilosas... Cuando haga resonar su vara mágica allí donde las fuerzas del coro y de la orquesta le presten su poder, y cuando los secretos más profundos del espíritu le sean revelados aún más claramente, podremos esperar perspectivas todavía más admirables acerca del mundo del arte... Sus compañeros lo saludan en su primer viaje por el mundo, donde quizá le esperan heridas, pero también laureles y palmas; en él acogemos a un fuerte campeón.»

lunes, 6 de abril de 2026

FELIZ PASCUA 2026

tapicería flamenca
«Resurrección de Cristo», tapicería flamenca / Museos vaticanos

Felices Pascuas a los queridos visitantes y lectores de esta página. Que los mejores deseos de esta época dichosa se realicen en las vidas de cada uno.

El gran Bach nos proporcionó el soundtrack para el pasado Viernes Santo; volvemos hoy a su inagotable genio para tomar la música con que alegrar la ocasión: Et Resurrexit, parte del Symbolum Nicenum (Credo) de la monumental Misa en Si menor. La versión corre a cargo de Agnieszka Żarska y el coro y orquesta “Baroque Collegium 1685”, espléndida agrupación musical polaca que presentó la citada obra el año 2023 en Przemyśl, Polonia.

A diferencia de sus dos grandes Pasiones, la de San Juan y la de San Mateo, cuyos años de creación son claros y definitivos (1724 la primera, 1727 la segunda), con la Misa en Si menor el maestro realizó una labor que abarcó 25 años. Las partes iniciales, Kyrie y Gloria, fueron escritas el año 1733 y ofrecidas al nuevo príncipe elector de Sajonia, Augusto III (católico y rey de Polonia) a fin de ganar su favor.

A contar del año 1747 hasta 1749 el maduro compositor amplía la composición y da forma a una misa completa. Agrega el Credo (del cual, luterano al fin, toma distancia y llama “Símbolo Niceno”), el Sanctus/Hossana/Benedictus y el Agnus Dei. En todo esto Bach reutiliza obras anteriores, pero llevando a cabo un intensivo trabajo de adaptación gracias al cual logra una summa, es decir, un compendio en el que selecciona, reelabora y combina estilos y técnicas de toda su carrera (desde cantatas tempranas hasta movimientos nuevos de los años 1740).

En el caso de “Et Resurrexit”, su música procede aproximadamente del año 1714, de una cantata secular festiva hoy perdida, lo cual explica su carácter de “fanfarria danzante” que Bach ajustó perfectamente al texto sagrado.

Bach

viernes, 3 de abril de 2026

BACH :: Pasión según San Mateo :: Suzuki, Netherlands Bach Society, etc.

Un ángel consuela a Cristo en Getsemaní – Carl Bloch

En el día de la muerte de Cristo para la cristiandad occidental, les comparto la obra que probablemente sea la síntesis más extraordinaria lograda jamás entre fe, arte, técnica musical, contenido, emoción y expresión formal: me refiero a la Pasión según San Mateo, de Juan Sebastián Bach.

La versión que les comparto hoy se ha estrenado (y subido a las redes) ayer, 2 de abril. Los intérpretes son el gran maestro japonés Masaaki Suzuki, proverbial especialista en la obra del compositor alemán; la agrupación “Netherlands Bach Society”, una de las mejores posibles en el panorama actual de la interpretación “históricamente informada” y, vamos, de la música en general; y una pléyade de solistas vocales que podrán descubrir ustedes mismos bajo estas líneas.

Mientras nuestro mundo parece precipitarse —otra vez— en el horror, pueda la Belleza a través de obras como ésta salvaguardar nuestra humanidad.


 
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