jueves, 27 de diciembre de 2012

Cabo do Mundo

Marina«Marina surrealista», de Urbano Lugrís González (1969)

Hagamos un alto momentáneo a la música de Bruckner (que luego vuelve) para un disco del grupo gallego «Luar na Lubre», nombre que se traduce más o menos como Luz de luna sobre el bosque sagrado. Esta agrupación multi-instrumental sigue la corriente denominada celta, y recordemos que este pueblo legendario (no por irreal sino por influyente) habitó también el norte de la península ibérica. Al tronco estilístico habitual de lo celta se añaden sones de la tierra gallega, como gaitas, acordeones, etc.

El resultado es espléndido. Más abajo sigue un ejemplo, Chove en Santiago, con lírica del mismísimo García Lorca, y que acabó convertida en una de las canciones más conocidas de Luar na Lubre. (El detalle completo de los temas y letras contenidos en este registro pueden encontrarlo en este LINK).

Recibí este disco como regalo navideño, y así lo comparto también con ustedes, amigos y amigas:

carátulaDisfruten el disco «Cabo do Mundo» (1999), exponente de la música celto-ibérica, para llamar de algún modo la personalísima fusión lograda por Luar na Lubre.

D E S C A R G A

MP3 VBR ~ 220 kbps | 12 tracks | RAR 91,8 MB | pw quinoff

lunes, 24 de diciembre de 2012

FELIZ NAVIDAD

Apoyado en la música de Alphonse Adam y con la voz de Jonas Kaufmann en el famoso “Cantique de Noël” (Minuit, Chrétien), les deseo a todos mis queridos amigos y amigas que visitan esta página y la distinguen con su simpatía y frecuencia, la más FELIZ NAVIDAD, llena de los genuinos obsequios que forman parte de la ocasión, es decir, aquellos que brotan desde lo mejor de nosotros mismos y nos hacen abrirnos hacia los demás, hacia nuestro prójimo.

Gracias a todos y todas por su paciencia, estímulo y afecto demostrado a lo largo de este año, y que la mejor música del mundo siga vinculándonos desde el corazón.

¡Que el Dios nacido en Belén les bendiga junto a sus seres queridos!

domingo, 23 de diciembre de 2012

BRUCKNER / 4ª Sinfonía, ‘Romántica’

La música del gran Anton Bruckner propone nada menos que un universo al oyente. Nos desafía desde la amplitud, sea en la gran escala de sus creaciones, de su ambición expresiva o de la tupida riqueza de su habilidad técnica. Tampoco es un universo fácil. Adentrarse en él demanda alto grado de abstracción —tarea ardua, en especial para el auditor latino—. No extraña que la fortuna le fuera esquiva al compositor incluso en su tiempo, contra los aplausos que cosechaba como organista y su estupenda labor como pedagogo. Bruckner pudo saborear un triunfo rotundo recién a los 61 años de edad, tras el estreno de su Séptima Sinfonía en Leipzig el año 1884.

Pero los reveses no menguaron. Su amor a la música de Wagner lo precipitó sin quererlo en la airada disputa que dividía a Viena en esos años. Además, el reconocimiento atizó la antipatía de ciertas facciones musicales que se encarnizaron con él. Sólo su paciente tozudez le permitió avanzar en la escritura de sus sinfonías monumentales.

bruckner caricatura
Bruckner cubre a los críticos con su sombra / caricatura de Otto Böhler

¿Qué hay en Bruckner? En el hombre, modestia infinita, corazón puro, fe arraigada hasta la médula, pero también fragilidad y pusilanimidad. En el músico, maestría técnica ejemplar, total dominio de la arquitectura, aspiración expresiva que llega a los linderos de lo místico. Cómo supo combinar el lenguaje musical más atrevido de su época —el «Tristán...» wagneriano— con un espíritu aquilatado en tradiciones centenarias, es algo que sólo él conoce; pero estamos sin la menor duda ante uno de los grandes maestros de la forma sinfónica. Anton Bruckner aplicó todo su énfasis a manifestar lo sublime o, dicho de otro modo, lo trascendental. Su música pugna por adentrarse en el misterio, al que dota de sentido teológico.

Pero, ya lo dijimos, no es un músico fácil de abordar. Hay que esperar el momento para descubrir su lenguaje, su mensaje. Eso sucede a cierta altura de la vida. En mi caso particular ocurrió hace un año y medio, más o menos. Yo, que he vivido como ferviente admirador de su antagonista, Johannes Brahms, el barbado creador de sinfonías apodadas «las cuatro catedrales grises», me deleito ahora con la obra de otro arquitecto de catedrales sonoras, aunque esta vez llenas de colores incandescentes.

Algo similar le ocurrió al amigo Ernesto Nosthas. Su personal eureka se produjo con la Sinfonía número 4, llamada «Romántica». Y con el relato de Ernesto, antaño publicado por Elcuervolopez, les invito a ustedes, amigos, a explorar el universo sonoro de Anton Bruckner.

Bruckner ancianoLa mirada limpia y apacible de Anton Bruckner apenas delata la abrumadora intensidad de su música

LA CUARTA DE BRUCKNER:
sencillamente mi favorita

por Ernesto Nosthas Nosthas


No tengo reparos en confesar que la Cuarta de Bruckner es mi favorita, y fue mi puerta de entrada al maravilloso mundo musical del maestro de Ansfelden. Conocí tarde al maestro y fue a partir de una circunstancia muy sentimental que logré captar la belleza de su mensaje. Hasta antes de la maravillosa oportunidad de ser padre, nunca cargué en brazos a ningún infante, porque no me agradaba, me sentía incómodo o tenía miedo de lastimarlo de alguna forma. Todo ello cambió con el nacimiento de mis hijos, pero en particular mi hija Celeste, quien desde pequeña ha estado especialmente vinculada conmigo. Una noche invernal estaba cuidándola cuando anunciaron un concierto en vivo con esta sinfonía por la radio, y allí, cargando a mi hija en brazos, escuché integralmente los 70 minutos de la obra. Esto es un récord mundial para mí, dado que antes de ese momento, nunca había cargado a cualquiera de mis dos hijos por más de 10 minutos.

Luego tuve la suerte de escuchar en un par de ocasiones la misma sinfonía en vivo, además de atesorar más de 15 versiones con una variedad de directores de todas las épocas. Sencillamente adoro esta obra y escribir de ella es una satisfacción que cala muy hondo en mi conciencia y en mi corazón.

«Paisaje invernal con iglesia» / Caspar David Friedrich (1811)

Esta obra también constituyó el primer éxito en vida de Bruckner y la única de su repertorio con un epíteto puesto de puño y letra por el propio compositor. Esta maravillosa sinfonía recibió la denominación de “Romántica”, y este apelativo está más ligado con los sentimientos bucólicos que inspira el contacto con la naturaleza, que a un romanticismo inspirado en las relaciones humanas amorosas.

La Cuarta sinfonía es conocida al menos en seis versiones, a partir de la original compuesta en 1874. Es quizás la más editada, violada y reescrita de todas sus sinfonías, al punto que en los últimos dos movimientos se pueden encontrar diferencias de tajo, principalmente en el último movimiento.

  • Versión original 1874 publicada por Nowak
  • Primera revisión de 1878 (movimientos I-III publicados por Haas Vorlagenbericht; y el Finale: Haas, Nowak)
  • Revisión del Finale en 1880 publicado por Haas y Vorlagenbericht
  • Edición final de Haas de 1881
  • Edición de 1886 (Nowak)
  • Edición de 1888 (publicada en 1889, Redlich) 
La telenovela empezó en 1874. Apenas concluida, Bruckner revisó toda la obra, reemplazando integralmente el tercer movimiento con un nuevo Scherzo y Trío en 1878. Existen notas históricas, en mucho debido a la acuciosidad de Hans Richter de más revisiones a esta partitura en 1876 y 1877; sin embargo, estas revisiones fueron de facto para presentaciones específicas y no se consideran “versiones” en las modalidades usuales. Muchos autores toman como versión definitiva la editada en 1880. En ella, Bruckner escribió un nuevo Finale, con un giro conceptual dramático. Inicialmente había concebido un movimiento danzante muy a la Pastoral de Beethoven, al cual tituló Volkfest (fiesta pueblerina), en contraste a la versión más frecuentemente escuchada (mi favorita, pese a que algunos autores la describen como muy sombría en comparación al resto de la obra). El nuevo Finale de 1880 es más solemne, y en mi humilde opinión, brinda un espectacular cierre a la obra.

Der Watzmann «El Watzmann» / Caspar David Friedrich (1824-25)

1) Bewegt, nicht zu schnell — Esta poderosa sinfonía inicia con un trémolo en las cuerdas que anticipa el tema mágico que emerge de los cornos, el cual posiciona al escucha en otro universo. Strauss, en su mística apertura de Zarathustra, recurre a una figura cromática y armónica muy similar, pero en el caso de Bruckner, el llamado conduce a un clímax filosófico que me hiela los huesos. Luego de esta brillante apertura, un nuevo tema, más ligero y etéreo, es introducido por las cuerdas al más puro estilo bruckneriano. El desarrollo del movimiento alterna ambos temas con poderosos clímax en los metales. Este desarrollo concluye el movimiento con una coda que asesina al escucha con un desarrollo contrapuntístico y expresivo único en la obra del maestro. Ese desarrollo sólo lo volvemos a encontrar en la Octava y Novena Sinfonías del maestro.

2) Andante, quasi allegretto — El segundo movimiento inicia la tradición del autor de expresar sus emociones más fuertes en los movimientos lentos de sus sinfonías de acá en adelante. El desarrollo es poético y dramático, es una marcha fúnebre que conforta e inspira, la cual únicamente se me ocurre comparar con el bellísimo desarrollo que hace Fauré en su Réquiem. La melodía inicial es introducida por los cellos y luego retomada por la orquesta, pero el segundo tema, confiado a las violas, es de una fortaleza única y poderosa que es rematada en un genial crescendo que se desvanece en una tonalidad sombría y misteriosa: do sostenido menor… sí amigos… la misma que usó Mahler para su Quinta. Una nota curiosa: este movimiento notarán que concluye con un trío de clarinete, corno y viola, en cuyas partes Bruckner anotó entre paréntesis “con espanto”… dejando al director la opción de considerarlo o no.

cornosCornos de caza en la actualidad

3) Bewegt / Trio: Nicht zu schnell. Keinesfalls schleppend — Aunque los puristas digan que Bruckner escribió nueve copias del mismo scherzo para igual número de sinfonías, que me corten los oídos si éste no es el más especial de todos. Una melodía cazadora, encomendada a los cornos danza, imprime a la obra una bucólica escena en los bosques de Austria, pero Bruckner luego nos asesina con la melodía intermedia que define el Trío, la cual es un diálogo coqueto entre un solo de cello acompañado de tres trombones… genial. Contaba Hans Richter que sonrojado y entre su característica risa tímida, Bruckner le confesó que al escribir esta parte se imaginó a un grupo de cazadores descansando de la faena y comiendo queso y vino a la sombra de los arboles.

4) Finale: Bewegt, doch nicht zu schnell — El Finale de 1880 es poderoso y perfecto en su contrapunto. Este pasaje se construye con varios temas alegres puestos en contraste entre distintos grupos de instrumentos. El inicio se elabora con un tema en crescendo que es una variación del canto inicial de los cornos, pero ahora en una tonalidad más grave y dramática, el cual concluye en un complejo tutti en los bronces que conduce al punto más trascedente de este movimiento, el cual se integra por la exposición de una melodía lírica y suave en las cuerdas, contrastada por reiteración del tema del crescendo en los bronces. Este contraste se desarrolla espectacularmente en la partitura, con gran maestría contrapuntística, alternando modulaciones oscilantes entre ambos grupos temáticos.

BrucknerEl maestro en una fotografía como profesor del Conservatorio vienés

Amigos y amigas… me tiembla el pulso al final de la obra, sencillamente adoro esta monumental sinfonía y quiero que la disfruten con intensidad.

carátulaPara ilustrar la presentación de Ernesto, les dejo una estupenda versión de la Cuarta Sinfonía en Mi bemol mayor, «Romántica» de Anton Bruckner a cargo de Christoph von Dohnányi dirigiendo la siempre espléndida Orquesta de Cleveland...

» D E S C A R G A

WMA | 4 tracks | RAR 135,2 MB

martes, 11 de diciembre de 2012

En una plaza catalana...

En una plaza de Sabadell, Cataluña, tiene lugar un momento mágico. Disfruten y déjense conmover. (Nota: véanlo a pantalla completa para saborear los detalles).

lunes, 19 de noviembre de 2012

Místicos en la música: HILDEGARD von BINGEN

Vitral con la figura de Sta. Hildegarda escribiendo música

“La más espiritual de todas las artes”. Así ha sido llamada la Música, y con razón; intangible, fugaz, pero estremecedora y trascendente, capaz de expresar lo que callan las palabras, ella ha acompañado la aventura humana desde sus mismos inicios. En el apartado de la espiritualidad la Música alcanzó una de sus cimas indiscutibles. No pensemos sólo en obras creadas para acompañar un ritual específico (y con ello “hacer visible lo invisible”) sino también en la confesión de los sentimientos, de los asombros o de las inquietudes que acuden al corazón cuando el hombre se depara con el Infinito.

Que no sólo los ojos sino también la música pueda ser “el espejo del alma” ha sido, creo yo, una las grandes fuentes de belleza creada por la humanidad. El período romántico, con su énfasis introspectivo, hizo de la música un canal privilegiado para desahogar sombras y luces interiores. Pero lo mismo ocurrió, aunque de modos distintos, en otras épocas.

Una de las asociaciones más sugestivas de la música con estas luces interiores ocurre cuando aparece vinculada a los fenómenos místicos. Hace poco tiempo fue declarada “Doctora” de la Iglesia católica una monja alemana, medieval, profundamente talentosa e influyente, por la relevancia de sus escritos: Hildegard von Bingen (* Bermersheim vor der Höhe, Alemania, 1098 — † Bingen, 1179). Pero de Hildegard no sólo quedan escritos; queda música. Escrita por ella misma, una mística de alto vuelo ansiosa, como todo artista, de comunicar sus experiencias.

Hoy les dejo un disco con música de Hildegard von Bingen a cargo del conjunto alemán Sequentia. ¡Disfrútenlo!

...aquí

mp3 | VBR ~ 220kbps | 14 tracks | .rar 91,75 MB | pw: quinoff

  • HILDEGARD von BINGEN
    SYMPHONIAE (Cantos espirituales)
  • Sequentia

    miércoles, 14 de noviembre de 2012

    Un poco de PIAZZOLLA

    La brillante carrera de GIDON KREMER siempre ha estado comprometida con el repertorio del siglo XX. Explorando ese interés, el violinista letón en determinado momento se topó con la música de Astor Piazzolla. El aprecio fue instantáneo. La intensidad del gran creador argentino ocupó desde entonces lugar de realce en el repertorio de Kremer. Les comparto ahora un video con la “Fuga y Misterio”, de Piazzolla, en arreglo de Andrei Pushkarev para vibráfono (que él mismo toca), violín y orquesta. Gidon Kremer, el virtuosístico Pushkarev y la Kremerata Baltica en esta preciosa composición. Atentos: en el minuto 4:14 hay una furtiva alusión al concierto para violín de Mendelssohn.

    miércoles, 31 de octubre de 2012

    VINCENT (de Tim Burton)

    Tim Burton ha creado un original universo, oscuro pero popular, de imaginación tan macabra como juguetona. En esta fecha que algunos celebrarán como Halloween, les dejo el cortometraje animado que Burton creó junto a Rick Heinrichs en 1982 para Disney, contando con la colaboración de uno de sus ídolos personales, el actor Vincent Price, en la voz del narrador. En verso, las obsesiones de Burton brotan espontáneas: oscuridad, tristeza, desencaje social, criaturas contrahechas pero atractivas. ¡Que lo disfruten!

    martes, 23 de octubre de 2012

    [poesía] BUKOWSKI


    BukowskiPájaro azul


    hay un pájaro azul en mi corazón que
    quiere salir
    pero soy duro con él,
    le digo quédate ahí dentro, no voy
    a permitir que nadie
    te vea.

    hay un pájaro azul en mi corazón que
    quiere salir
    pero yo le echo whisky encima y me trago
    el humo de los cigarrillos,
    y las putas y los camareros
    y los dependientes de ultramarinos
    nunca se dan cuenta
    de que esté ahí dentro.

    hay un pájaro azul en mi corazón que
    quiere salir
    pero soy duro con él,
    le digo quédate ahí abajo, ¿es que quieres
    hacerme un lío?
    ¿es que quieres
    mis obras?
    ¿es que quieres que se hundan las ventas de mis libros
    en Europa?

    hay un pájaro azul en mi corazón
    que quiere salir
    pero soy demasiado listo, sólo le dejo salir
    a veces por la noche
    cuando todo el mundo duerme.
    le digo ya sé que estás ahí,
    no te pongas
    triste.

    luego lo vuelvo a introducir,
    y él canta un poquito
    ahí dentro, no le he dejado
    morir del todo
    y dormimos juntos
    así
    con nuestro
    pacto secreto
    y es tan tierno como
    para hacer llorar
    a un hombre, pero yo no
    lloro,
    ¿lloras tú?

    Ch. Bukowski

    lunes, 22 de octubre de 2012

    ‘Tips’ para la vida

    Hola, amigos. Un paréntesis a la música; hoy les dejo un video sencillo, breve, que sólo pretende recordarnos que muchos de nuestros “grandes problemas” no lo son tanto, y que lo mejor de la vida transcurre por otras veredas. Cierto, puede sonar simplista, pero tal vez una mirada simple nos devuelva la lucidez para darle importancia a lo que realmente la tiene. Como un poco de optimismo nunca está de más en los días que corren, aquí se los dejo. La melodía de fondo se llama “New Soul”, composición de la francesa-judío-tunecina Yael Naim, preciosa creadora:

    viernes, 19 de octubre de 2012

    BEETHOVEN según ARRAU


    »Beethoven tocando para sus admiradores«, estudio de retrato por A. Grafle / El gran compositor dominó todos los recursos del teclado, empujando el desarrollo de la escritura pianística tanto como del instrumento mismo, dado su incesante afán por expandir su sonoridad y contundencia / En la lista de reproducción pueden elegir las interpretaciones de Arrau que quieran oír, de las cuales recomiendo el movimiento final de la »Appassionata«, estremecedor

    Arrau y Beethoven fueron dos apellidos muy asociados en la interpretación pianística durante el siglo pasado. Claro está, y lo recalcamos, que garantizar un intérprete absoluto del genio alemán resulta prácticamente imposible, y no es mi ánimo quebrar lanzas en ese sentido —las preferencias varían y el tiempo trae siempre nuevas influencias— sino recordar algunas de las grandes versiones ofrecidas por el chileno en este repertorio, donde siempre se movió a sus anchas.

    Arrau buscaba de manera muy metódica imbuirse con el «clima cultural» que rodeaba una obra, consciente de que toda creación artística es hija del contexto tanto como de la originalidad. Para Arrau, decir Beethoven era decir Schiller, era decir Napoleón, era decir Revolución versus Restauración, etc. Este enjambre de influencias sobre el compositor alemán queda registrado sobre todo en su producción dedicada al teclado. Pianista descollante él mismo, considerado por todos el mejor de Viena, encontró en ese instrumento el escenario más cómodo para ensayar las ideas que brotaron de su imaginación a lo largo de su vida. Pues, aunque la sordera lo obligara a abandonar su carrera como concertista, nunca lo separó del papel pautado.

    Las sonatas beethovenianas ofrecen inagotables posibilidades de lectura. Las ideas bullen con una pujanza que a duras penas se sujeta a las barras de compás, y pide del músico un compromiso absoluto, tanto emocional como mental. Justamente esa implicación profunda fue una de las grandes virtudes de Arrau en su papel de intérprete. Hoy les ofrezco un disco que contiene tres de las sonatas más conocidas de Beethoven: la Patética, la Appassionata y la Claro de Luna. Versiones de inmenso valor todas ellas, pero especialmente en el caso de la Appasionata, de estremecedora expresividad.
    ...aquí

    mp3 | VBR ~ 220kbps | 9 tracks | .rar 100,5 MB | scans |  uploading.com

  • LUDWIG VAN BEETHOVEN:
    Sonatas para piano nº 8 en Do menor, «Patética» / nº 23 en Fa menor, «Appassionata» / nº 14 en Do sostenido menor, «Claro de Luna»
  • CLAUDIO ARRAU, piano

    viernes, 12 de octubre de 2012

    La Canción de la Tierra... pero la original

    ¡Qué impresión para el bueno de Mahler! Científicos de la NASA, a través de modernos dispositivos en órbita, han podido captar el sonido que desprende nuestro planeta en sus giros siderales.

    Esta “canción de la Tierra” brota de partículas energéticas atrapadas por el campo magnético del planeta, en una región del espacio conocida como Cinturones de Van Allen.

    Estos sonidos no pueden ser percibidos naturalmente por el oído humano (no derivan de ondas acústicas que se desplazan a través del aire, sino como producto de ondas de radio que oscilan a frecuencias acústicas entre 0 y 10 kHz), pero las emisiones han sido convertidas en ondas sonoras con la ayuda de un receptor de radio de muy baja frecuencia (VLF).

    Craig Kletzing, investigador de la NASA involucrado en este proyecto, señala que “la gente ha sabido del ‘coro’ desde hace décadas y los radio receptores están acostumbrados a recogerlo en sus equipos, y suenan parecido a los cantos de los pájaros. Usualmente, es más fácil escucharlos a la mañana, por lo que a veces se refieren a estos ruidos como ‘el coro del amanecer’”.

    A continuación, amigos, el murmullo esencial de nuestra Tierra:

    miércoles, 10 de octubre de 2012

    CHOPIN según ARRAU


    Arrau interpretando la 'Fantasía-Impromptu' en Do # menor de Chopin / pese a ser hoy una de las piezas más conocidas del polaco, nunca fue publicada mientras éste vivió y estuvo a punto de ser quemada por su expresa voluntad, pues no estaba satisfecho con ella; felizmente, la partitura salió a luz de manera póstuma.
    Claudio Arrau fue un maestro, nadie lo duda, cuyo lugar se acomoda entre los máximos intérpretes del teclado durante el siglo pasado. Se alabó su rigor frente a la partitura, su sensibilidad para los matices, su sonido único, inconfundible, su desinterés por el alarde fácil de virtuosismo y, en cambio, su anhelo por comunicar la vida íntima que el compositor reflejó a través de las notas.

    Precisamente este aspecto, la vida interior, digamos así, de la música es quizá lo que más me fascinó siempre de Don Claudio. Y particularmente en el caso de Fryderyk Chopin, del cual fue soberano intérprete. Las complejidades del compositor polaco-francés, su fina sensibilidad (que no sensiblería) mezclada con fogoso ímpetu (eso que Schumann denominó “cañones ocultos entre flores”), el equilibrio entre técnica y musicalidad que ostentan sus obras, requieren mucho más que simple prestidigitación. Y Arrau lo consigue. Deja hablar a la música. Deja aflorar a Chopin, la inspiración de este genio tuberculoso, epítome del Romanticismo y uno de los responsables de convertir al piano en el instrumento dominante de la música clásica.
    Comparto hoy un registro del sello Philips que reúne interpretaciones del legendario pianista chileno en los años setenta del siglo pasado. Ahí están presentes algunas de las obras más conocidas del creador polaco, como el Vals núm. 7, en Do sostenido menor, el Nocturno núm. 2 en Mi bemol o la soberbia “Fantasía-Impromptu” en Do sostenido menor, aparte de la imponente Fantasía en Fa menor, en que el piano es explorado a nivel casi sinfónico. Como las obras abarcan todas las etapas creativas de Chopin, se podrá apreciar cómo el talento melódico y su maestría armónica se incrementan con los años... sin que, pese a la madurez, el estilo cambie demasiado. Chopin fue un caso excepcional: su estilo es único (prácticamente no tiene antecedentes directos) por mucho que tome buena nota de las influencias de su tiempo, y a la vez, quizá por eso mismo, no hizo sino profundizar en sí mismo, sin enajenarse jamás.

    Disfruten queridos amigos y amigas este disco excepcional, que para mí significó, en su momento, toda una revelación.
    ...aquí

    mp3 | VBR ~ 220kbps | 9 tracks | .rar 89 MB | scans | mediafire

  • FRÉDÉRIC CHOPIN:
    Piezas varias para piano
  • CLAUDIO ARRAU, piano

    lunes, 8 de octubre de 2012

    Tyrone Power en una escena de «THE EDDY DUCHIN STORY»

    EDDY [Edwin Frank] DUCHIN (* Cambridge, Massachusetts, 10 Abril 1910 — † Nueva York, 9 Feb. 1951) fue un pianista norteamericano que triunfó en el ámbito de la música popular durante la primera mitad del siglo pasado. Pese a carecer de estudios formales de música, supo desarrollar un estilo amable, cálido y elegante, deudor del pianismo clásico y alejado de la vehemencia del jazz, que a la larga derivaría en el estilo característico de las Big Band. Duchin no contaba con una técnica perfecta, pero sí con un gran magnetismo escénico que encantaba al público. La emisión radial de sus presentaciones lo hicieron famoso, y fue uno de los primeros pianistas que tuvieron su propia banda. Sólo la leucemia pudo apagar prematuramente su buena estrella.

    En 1956, pocos años después de la muerte del músico, Columbia Pictures estrenó una cinta biográfica sobre él protagonizada por Tyrone Power. No obstante el sensiblero guión, es una película entretenida que debe mucho al carisma de Power y que cuenta con varias escenas memorables. Una de ellas es la que les comparto más abajo, ambientada en el Frente del Pacífico durante la Segunda Guerra Mundial, cuando Duchin sirvió en las filas del Ejército de los EE.UU.

    sábado, 6 de octubre de 2012

    BRAHMS + DVORÁK: Conciertos para violín / Oistraj, Kondrashin



    Iniciamos Octubre con un registro particularmente querido para quien les escribe. Un tesoro del Este, tomado de los archivos del sello ruso “Melodiya”. David Óistraj, figura principal entre los grandes músicos del siglo pasado, referencia ineludible para los violinistas, interpreta a Johannes Brahms y Antonín Dvorák junto al director Kyril Kondrashin, con quien tuvo siempre gran afinidad arriba y abajo del escenario.

    El barbudo Johannes es francamente uno de mis músicos favoritos, como habrán notado quienes frecuentan esta página; y lo mismo ocurre con el gran Dvořák (pronunciar Bórllak o Bórshak). Si aludí antes a la cercanía existente entre los intérpretes de ambos conciertos para violín, dígase algo parecido de sus compositores. El áspero alemán de Hamburgo reconoció y alentó el genio del modesto creador checo, poniendo a su disposición los recursos con que contaba en Viena; muchas veces elogió la riqueza inventiva de Dvořák. Este último, no obstante, y sin dejar de manifestar siempre su gratitud, fue cauteloso en sus relaciones con Brahms para evitar que la fuerte personalidad de su mecenas pudiera determinar de algún modo su propia independencia creativa.

    Los conciertos para violín y orquesta de ambos músicos tienen diferencias y similitudes; en ambos, y sobre todo en Dvořák, existe la presencia de melodías folklóricas del ámbito del Danubio y los Balcanes, no necesariamente como copias directas pero sí como elaboraciones nacidas del conocimiento personal de estas fuentes. Pero el concierto de Brahms se aproxima al modelo beethoveniano, tanto en la tonalidad (Re mayor) como en las proporciones sinfónicas del primer movimiento, el cantable lirismo del segundo y la jovialidad ágil del tercero. Por cierto que en esta obra, el “conservador” Johannes rompe con las convenciones e integra al solista en el discurso musical, evitando el alarde fácil y llevándolo a situaciones tan insólitas como la irrupción en modo menor con que el violín aparece por primera vez, o la larga espera que debe cumplir en el segundo movimiento mientras el oboe canta la melodía principal de esa sección. Esta originalidad le significó al concierto una recepción muy dividida, incluso entre los habituales adalides del compositor.

    Por su parte, el concierto de Dvořák fue mucho más estimado por los virtuosos por su planteamiento más tradicional y, claro está, por la habitual floración de melodías que distingue al maestro checo. De este último se ha dicho que es autor de un buen concierto de piano, un gran concierto de violín y un genial concierto de violonchelo. Creemos que esa distinción es cierta. ¡A disfrutar!
    ...aquí
    mp3 VBR ~ 224kbps | 6 tracks | .rar 123 MB | scans | letitbit

    • JOHANNES BRAHMS:
      Concierto para violín y orquesta en Re mayor, op.77
    • ANTONÍN DVORÁK:
      Concierto para violín y orquesta en La menor, op.53
    • DAVID OISTRAJ, violín

      Gran Orquesta Sinfónica de la Radio de la URSS [1] / Sinfónica de la URSS [2]

      KIRIL KONDRASHIN, director

      ~ registros de 1952 [1] y 1949 [2] ~

    viernes, 21 de septiembre de 2012

    SIBELIUS: Andante Festivo


    Hay ciertas músicas en que la inspiración del compositor parece hallarse en «estado de gracia», por así decir. Tan elocuentes y conmovedoras llegan a ser. No se trata de páginas ambiciosas —al menos no necesariamente— sino de momentos de musicalidad pura, simples combinaciones armónicas, actos creativos sin alarde... pero capaces de sumergirnos de golpe en universos nuevos. Hoy traigo una de estas páginas: el celebérrimo Andante festivo de Sibelius.

    “A mis soledades voy…”

    Hacia el año 1922 Jean Sibelius enmudecía como creador de grandes obras. Retirado a su finca campestre de “Ainola”, el brillante músico finés decidió “colgar la lira” y en vez de componer, abocarse a recorrer los bosques colindantes, escuchar radio durante horas, disfrutar los habanos, la compañía de su familia, los halagos de notabilidades y, a lo sumo, retocar obras previas. Pese a los anuncios de “inminentes” nuevos estrenos, lo cierto es que para entonces los títulos mayores de su producción habían sido publicados. Ninguno más se añadiría al catálogo. El mayor héroe cultural de Finlandia daba por cerrada su carrera.

    Este silencio intriga a eruditos y aficionados. ¿Qué razones hacen desistir a un genio? En su momento, el gran Rossini abandonó intempestivamente la producción de óperas, abriendo un vacío que sólo vino a llenar Verdi años más tarde. Mi querido Brahms se retiró formalmente de la composición, y sólo volvió a escribir cuando el virtuosismo del clarinetista Mühlfeld le proveyó nueva inspiración.

    Por su parte, Sibelius era un hombre contradictorio, unas veces jactancioso y soberbio, otras timorato e inseguro; con sus aptitudes renovaba tanto el lenguaje orquestal como las posibilidades de la sinfonía contemporánea; era un cantor de mitos ancestrales en una época que los había relegado, y evitó transitar la modernidad rupturista en pos de su propio concepto sonoro, ese que él mismo llamaba “agua pura de manantial”. Pero el manantial se secó y la voz del norte guardó silencio.

    Murmullos de Ainola

    Con todo, era un mutismo flexible. En su retiro Sibelius seguía recibiendo invitaciones y encomiendas. Algunas de ellas motivaron ciertos “murmullos” en forma de obras menores. Menores en escala, aclaremos, que no en calidad.

    Justo antes de la Navidad de 1922, el médico Walter Parviainen propuso a nuestro artista la creación de una cantata festiva para celebrar los 25 años de los aserraderos y molinos de Säynätsalo. Sibelius no escribió música nueva, pero revisó sus apuntes y encontró una obra de pocas páginas, pensada para cuarteto de cuerdas y cuyos orígenes parecen remontar a un oratorio proyectado por él a principios del siglo XX, “Marjatta”. Ésta fue la pieza que ofreció a Parviainen... y supongo que esa circunstancia —la conmemoración en Säynätsalo— explica además el rótulo de festivo en una obra cuya cualidad emocional apunta más bien a una conmovida nostalgia.

    El Andante festivo en su concepto original para cuarteto de cuerdas / fragmento del
    2º día del Festival Sibelius 2011, organizado por la Sinfónica de Lahti

    En 1929 contrajo matrimonio una nieta del compositor, Riita Sibelius, y el Andante Festivo sonó en la boda, esta vez ampliado a doble cuarteto de cuerdas. Puede que el compositor haya retocado entonces la obra, tan dado como era a revisar concienzudamente su producción.

    Sibelius sentado junto a su aparato de radio / fotografía de Life (detalle)

    En los años 30 del siglo pasado, el compositor se recreaba durante horas junto a su aparato de radio. Pero, como relata un sitio dedicado a la vida y obra del músico, “le molestaban los imperfectos parlantes de su tiempo, llevándolo a pensar que para la radio había que componer de forma distinta a como se hacía para la sala de conciertos. Esta idea la llevó a la práctica cuando su amigo Olin Downes, crítico del New York Times, le pidió dirigir una pieza musical que representara el saludo de Finlandia al mundo, durante una emisión radial destinada a celebrar la Feria Mundial de Nueva York [de 1939]. Sibelius, a la sazón con 73 años de edad, aceptó volver a empuñar la batuta tras un receso de más de una década. Preparó una versión del Andante festivo para orquesta de cuerdas y timbal con vistas a la transmisión por radio. Esa grabación es el único documento que existe de Sibelius en su faceta de director. El tempo elegido es solemne y bastante lento. La pieza fue grabada luego de ensayarla antes una sola vez.”

    Desde el comienzo, el Andante festivo apela al registro más agudo de las cuerdas, en lo que se ha denominado a veces “sonido Lohengrin”. El ingreso de las secciones graves, apoyadas por el timbal, causa un efecto sencillo pero extraordinario de amplitud sonora. Se cuenta que tras aquel único ensayo previo a la grabación de la obra en 1939, el compositor hizo una sola observación significativa a los músicos: “toquen con más humanidad”. De aquí se desprende también el, digamos, espíritu de la pieza.

    A continuación, como saludo de primavera y a un día del aniversario de la muerte de Sibelius (falleció un 20 de septiembre), les dejo algunas versiones de esta preciosa obra. Primero, en versión de The Helsinki Strings:

    A continuación, en una versión más pausada y a la vez intensa, por cuenta de esos grandes sibelianos de nuestro tiempo que son Osmo Vänskä y la Sinfónica de Lahti:

    martes, 4 de septiembre de 2012

    HASTA SIEMPRE, LEITER

    La vida deambula entre días soleados y noches oscuras, entre alegrías y tristes obligaciones. Hoy me toca cumplir una de estas últimas: despedir a un amigo. Francisco Javier Menéndez Ciudad, a quien conocíamos en la red por su seudónimo Leiter, ha partido de esta vida. Y lo hace dejando tras de sí una larga estela de añoranza. Se me encoge el corazón recordando tantas conversaciones en que el seudónimo dio paso a una persona entrañable, directa y a la vez respetuosa. Un tipo íntegro, noble, amigo de sus amigos, enamorado de la música, del Real, de su bicicleta, y por sobre todo de su mujer, Celia. Cuando la enfermedad vino a alterar definitivamente su modus vivendi, él se fue adaptando, pero ninguna de las mil pequeñas renuncias logró adulterar su esencia; siguió siendo un amigo ejemplar, y si cabe, mejor persona que nunca.

    ¿Qué te diría hoy, Javi? Que extrañaré nuestras devociones comunes por el piano, por las batutas del pasado, por Schumann, por el sonido de las trompas emergiendo de la orquesta (“arropadas por el murmullo de cuerdas en pianissimo”, en tu definición del sonido perfecto). Que me recrimino de no haberte saludado de nuevo durante las tardes cuando aparecías en Skype, a pesar de las correrías del trabajo. Que me faltarán tus buenos consejos, esos que dabas a corazón abierto; que, a pesar de ellos, sigo siendo tímido cuando me enfrento a la chica que me gusta; que, a pesar de tus arengas, digo apenas un cuarto de todo lo que quisiera. Que seguiré admirando, disfrutando e incluso envidiando todo cuanto sabías comunicar en tus entradas, preparadas con tanto esmero. Y que confío en que allá con tu padre, con tus mascotas y con todos los tuyos, puedas enterarte todavía de estas letras de afecto y despedida que te quiero brindar, acunadas con la música de Mozart y en esa versión de Hogwood que siempre admiramos. Sé lo que opinabas de la temática religiosa, pero como tú mismo me dijiste, “te agradezco que te acuerdes de mí cuando tengas tus momentos místicos”. Pues así será. ¡Hasta siempre!

    viernes, 10 de agosto de 2012

    [poesía] MIGUEL HERNÁNDEZ


    Miguel HernándezAntes del odio


    (fragmentos)


    Beso soy, sombra con sombra.
    Beso, dolor con dolor,
    por haberme enamorado,
    corazón sin corazón,
    de las cosas, del aliento
    sin sombra de la creación.
    Sed con agua en la distancia,
    pero sed alrededor.

    Todo lo que significa
    golondrinas, ascensión,
    claridad, anchura, aire,
    decidido espacio, sol,
    horizonte aleteante,
    sepultado en un rincón.
    Espesura, mar, desierto,
    sangre, monte rodador,
    libertades de mi alma
    clamorosas de pasión,
    desfilando por mi cuerpo,
    donde no se quedan, no,
    pero donde se despliegan,
    sólo por amor.

    Porque dentro de la triste
    guirnalda del eslabón,
    del sabor a carcelero
    constante y a paredón,
    y a precipicio en acecho,
    alto, alegre, libre soy.
    Alto, alegre, libre, libre,
    sólo por amor.

    No, no hay cárcel para el hombre.
    No podrán atarme. no.
    Este mundo de cadenas
    me es pequeño y exterior.
    ¿Quién encierra una sonrisa ?
    ¿Quién amuralla una voz?
    A lo lejos tú, más sola
    que la muerte, la una y yo.
    A lo lejos tú, sintiendo
    en tus brazos mi prisión,
    en tus brazos donde late
    la libertad de los dos.
    Libre soy, siénteme libre.
    Sólo por amor.


    Miguel Hernández

    jueves, 9 de agosto de 2012

    RESPIGHI: Pinos de Roma / Fuentes de Roma / La Boutique fantasque (arr. sobre Rossini)


    El compositor italiano Ottorino Respighi (* Bolonia, Italia, 1879 — † Roma, 1936) fue uno de los creadores orquestales más notables del siglo pasado. Esta brillante cualidad tuvo mucho que ver con su maestro Nikolai Rimsky-Korsakov, quien ejerció influencia perdurable sobre aquel discípulo italiano. Muy bien lo resume la sentencia de la Enciclopedia Británica: [Respighi] introdujo el colorido orquestal ruso y algo de la violencia armónica de Richard Strauss en la música italiana”.

    Todo lo anterior atañe a cualidades instrumentales. Justamente ahí radica una particularidad central de este compositor. En efecto, hablamos de un músico oriundo de la tierra del canto por antonomasia, la cuna de la ópera, la nación que había aportado su mismo idioma al lenguaje de las partituras y llevaba siglos concentrada en la producción incesante de música para la escena y para la voz. Pues bien, después de tanto tiempo Italia se merecía un creador instrumental, y esa bandera fue la que levantó Respighi.

    Tiberinus
    No sólo compositor sino también musicólogo, Respighi cultivó ese interés por el pasado que sembró la imaginación de numerosos creadores durante el siglo XIX, llevándolos a recuperar fórmulas caducas en interesantes nuevos contextos. Pero la seducción de glorias pasadas acaricia muy particularmente a los italianos, viudos eternos de uno de los mayores imperios de la Historia occidental. El apelativo romano acompaña a tres de las más famosas obras del músico boloñés: Fuentes de Roma, Pinos de Roma y Fiestas Romanas —música imponente, llena de luz, de color, muy influida por el decadentismo literario de Gabriele d’Annunzio y sus evocaciones de la Roma antigua— además de otras igualmente brillantes como el Tríptico Botticelliano o los Vitrales de iglesia.

    Hay, como se ve, un componente nacionalista en la música de Respighi, sin que dicha etiqueta degenerara aún en las ideologías y tragedias que marcaron el siglo XX. Nuestra perspectiva histórica era del todo ajena al compositor y a su entorno cuando se dejaban llevar de entusiasmo hacia la Roma de los Césares —reimaginada por ellos— o hacia la cultura del Renacimiento y el Barroco italianos. De hecho, más acertado sería hablar de una intensa nostalgia como resorte de estas obras. Nostalgia de un pasado mejor, en coincidencia con la copla de Manrique, pero cuya lejanía permite adornarlo con cualidades ejemplares, es decir, mitificarlo... y también manipularlo, con todos los riesgos que conlleva.

    Panteón

    Un ángulo inusual del Panteón romano / foto: Mika-L
    Hoy les compartiré un registro con música de Respighi en extraordinaria versión del director Ernest Ansermet al frente de L’Orchestre de la Suisse Romande y de la Sinfónica de Londres. En primer lugar los ciclos de poemas sinfónicos Pini di Roma y Fontane di Roma. A continuación La Boutique fantasque, un arreglo del compositor boloñés sobre música de Rossini para una producción de los Ballets Russes de Sergei Diaghilev.

    Los dos primeros poemas sinfónicos presentados exhiben el mimo con que Respighi trabajó los timbres, es decir, la voz típica de los instrumentos. Uno siempre puede sentir que Rimsky-Kórsakov nos acecha, pero también encontraremos muchas coincidencias con la paleta orquestal del impresionismo francés.

    Los Pinos de Roma obedece a un sencillo programa, en la tradición del poema sinfónico romántico. Los dos cuadros exteriores son brillantes, y los interiores son más íntimos.

    Los Pinos de Villa Borghese. Los niños juegan en los pinares de la Villa Borghese, bailan el equivalente italiano de "la ronda". Juegan a los soldados, marchando y luchando. Se agitan y chillan como golondrinas en la noche. Van y vienen en enjambres. De repente, la escena cambia.


    Los Pinos cerca de una Catacumba. Vemos las sombras de los pinos que se proyectan por encima de la entrada de una catacumba. Desde las profundidades se eleva un cántico, que hace eco solemnemente, como un himno, y luego es silenciado misteriosamente.


    Los Pinos de Gianicolo. Hay una agitación en el aire. La luna llena muestra el perfil de los pinos de la colina de Gianicolo. Un ruiseñor canta.


    Los Pinos de la Vía Apia. Amanecer brumoso en la Vía Apia. El campo trágico está vigilado por los pinos solitarios. El ritmo de pasos interminables, de modo indistinto e incesante. El poeta tiene una visión fantástica de las glorias pasadas. Las trompetas suenan estrepitosamente y, en la grandeza de un sol que asoma nuevamente, el ejército del Cónsul se lanza hacia la Vía Sagrada, ascendiendo triunfante por la Colina Capitolina.

    Fuente del tritón

    Detalle de la Fuente del Tritón / foto: Gvantsa27

    Las Fuentes de Roma comprende también cuatro cuadros sinfónicos, que además están señalados por horas del día: alba, mañana, mediodía, atardecer. Por fin, La Boutique Fantasque se basa en una recopilación de piezas para piano y canto que Rossini denominó, burlón, Péchés de Vieillesse (Pecados de vejez). Cierta famosa tarantella será reconocida por más de un auditor... Disfruten amigos...
    aquí

    mp3 VBR ~ 224 kbps | 16 pistas | .rar 97,27 MB |

    lunes, 30 de julio de 2012

    Obras para Orquesta de Cuerdas

    La familia de las cuerdas es prácticamente el “miembro fundador” de las agrupaciones musicales permanentes. Distingo lo de permanente porque durante mucho tiempo la práctica instrumental a gran escala consistió en reunir la mayor cantidad posible de ejecutantes diversos a fin de hacerlos “sonar fuerte” al aire libre o en recintos ceremoniales. Lo bueno es que no faltó el buen tino para buscar un mínimo de homogeneidad —no todos los instrumentos son cultivados por igual número de personas, y hay maneras preferibles a otras cuando se trata de combinarlos—.

    Pero entonces los instrumentos de arco alcanzaron su «mayoría de edad» gracias a geniales artesanos italianos, y con ello se impusieron en el escenario. Los varios registros (agudo, alto, medio, bajo) se dividieron en instrumentos específicos y el violín se alzó como el gran solista durante casi dos siglos, hasta la aparición del piano. La orquesta de cuerdas sólo fue admitiendo otros acompañantes muy paulatinamente, hasta que el mundo germánico irrumpió con su brillante aptitud para la música instrumental y para enriquecer la orquesta mediante nuevas sonoridades. Aun así la voz principal quedó a cargo de las cuerdas debido a sus virtudes: agilidad, fuerza y claridad melódica, combinadas con un timbre sumamente expresivo y lleno de matices. La creación del Cuarteto de Cuerdas por parte de Haydn aseguró a esta familia un nicho musical que sigue perfectamente vigente. Al ampliar esa formación surgieron nuevas combinaciones, oportunamente aprovechadas por los genios de turno. No nos extrañe, así, que la orquesta de cuerdas siguiera en activo incluso durante el apogeo de la multiplicadísima orquesta tardorromántica.

    Hoy, amigos y amigas, comparto un disco con repertorio exclusivo de esa formación, representada aquí por The Helsinki Strings bajo la dirección de Csaba y Géza Szilvay.

      SchoenbergArnold Schönberg (1874-1951): »VERKLÄRTE NACHT« Op. 4 — arreglo para orquesta de cuerdas. Esta pieza en un solo movimiento, inicialmente concebida para sexteto de cuerdas, marca la madurez artística del futuro inventor de la dodecafonía. Aquí no ha roto aún con la tradición; se halla bajo influencia de Wagner, notoria en las armonías desgarradas que llegan a lo politonal, mientras cultiva un elaborado contrapunto inspirado en Brahms. En un primer momento la ejecución de esta obra fue rechazada, acusándola de sonar »como si alguien hubiera emborronado la partitura de Tristán e Isolda cuando la tinta estaba húmeda«. Schönberg toma título e inspiración de una poesía escrita por Richard Dehmel —compartida en este blog— en la cual una mujer confiesa al hombre que ama su embarazo de un amante anterior. La intención del compositor es sugerir estados emocionales y no desarrollar un argumento, aunque obedece sumariamente la línea del relato.

      SibeliusJean Sibelius (1865-1957): »ANDANTE FESTIVO«. Esta composición circunstancial data de 1922 y cierra el catálogo orquestal del gran sinfonista nórdico. Sin embargo, como ocurría siempre con Sibelius, la obra que conocemos hoy tuvo comienzos bastante diferentes. Para empezar, se trata de la reelaboración de material esbozado muchos años antes. Fue escrita para cuarteto de cuerdas; luego, en 1929, se la escuchó con doble cuarteto de cuerdas en el matrimonio de una nieta del compositor. Diez años más tarde, Sibelius preparó una versión ampliada a orquesta de cuerdas y timbal, la que dirigió personalmente para difusión radial en el año nuevo de 1939. Hubo sólo un ensayo previo, durante el cual el compositor manifestó a los músicos: »toquen con más humanidad«. Y si algo tiene esta emocionante página es, justamente, una profunda humanidad.

      ShostakovichDmitri Shostakóvich (1906-1975): »SINFONÍA DE CÁMARA PARA ORQUESTA DE CUERDAS« Op. 110a — arreglo del Octavo Cuarteto de Cuerdas. Tan rebosante de talento como de conflictos interiores, este genio ruso, uno de los mayores compositores del siglo pasado, vivió entre el beneplácito y la persecución del régimen soviético, siempre atento al provecho político que pudiera brindarle el talento de sus artistas. Temeroso y rebelde a la vez, Shostakovich desahoga en el pautado sus numerosas angustias y transforma la escritura musical en criptograma de sentimientos contradictorios, a menudo disimulados para sortear las censuras oficiales. Entre sus trabajos más personales figura el Cuarteto de cuerdas nº 8, compuesto en 1960 y dedicado »a las víctimas de la guerra y el fascismo«, tras visitar la todavía arruinada ciudad de Dresden. Pero al mismo tiempo abrigaba otra intención: ese cuarteto estaba concebido para ejecución póstuma... en memoria de sí mismo. La adaptación a orquesta de cuerdas fue realizada por Rudolf Barshai y aprobada por el compositor en persona.

      PucciniGiacomo Puccini (1858-1924). »I CRISANTEMI«. Si la obra anterior tenía una intención fúnebre encubierta, acá es declarada. El autor de famosas óperas como Madame Butterfly y La Bohéme casi no produjo obras en otro género, salvo un puñado de páginas instrumentales al inicio de su carrera; entre ellas está la miniatura que cierra nuestro repertorio, dedicada en 1890 a la memoria de Amadeo, Duque de Saboya. El título alude la flor que alegraba las tumbas en el Día de Difuntos.
    Amigos, amigas, les dejo este disco para que lo disfruten:

    » D E S C A R G A

    MP3 VBR ~ 224 kbps | scans | 8 tracks | RAR 109,4 mb

    miércoles, 25 de julio de 2012

    [poesía] DEHMEL


    Dehmel en 1905Noche transfigurada


    (fragmentos)


    Dos personas atraviesan un desolado y frío bosque; la luna les acompaña, y ellos la observan.
    La luna pasea por los altos robles;
    ninguna nube opaca la luz del cielo, donde se extienden negras ramas.
    La voz de una mujer dice:

    «Llevo un niño, pero no es tuyo,
    camino a tu lado en pecado.
    Cometí una grave ofensa contra mí misma.
    Creí que ya no podría ser feliz
    y aun así sentía el fuerte anhelo
    de sentir la plenitud, la felicidad de ser madre.

    Así fue como me atreví;
    dejé que mi sexo se estremeciera,
    tomado por un hombre extraño.
    Ahora la vida cobra su venganza:
    ahora que a ti, oh, a ti te he encontrado.»

    Ella camina con paso torpe.
    Levanta la vista; la luna se acerca.
    Su mirada sombría se ahoga en la luz.
    La voz de un hombre dice:

    «Ese niño que has concebido
    no debe oprimir tu alma,
    ¡mira el claro resplandor del universo!
    La gloria rodea todas las cosas;
    tú vas conmigo a la deriva en un mar frío,
    pero un calor peculiar vibra
    desde ti hacia mí, y desde mí hacia ti.
    Esa llama transfigurará al pequeño,
    que darás a luz como si fuese mío;
    tú me has traído la gloria,
    me has convertido en un niño.»

    Él la toma de sus fuertes caderas.
    Su aliento se besa en el aire.
    Dos personas atraviesan una imponente y clara noche.

    Richard Dehmel


    Klimt

    «El abrazo» (detalle) / Gustav Klimt


    Este poema inspiró en 1899 la temprana obra maestra homónima de Arnold Schönberg, Verklärte Nacht Opus 4, su más lírica producción, escrita en tres semanas luego de conocer a Mathilde von Zemlinsky, su futura esposa. Esta pieza, concebida originalmente como Sexteto de cuerdas en un solo movimiento, fue arreglada por el compositor para orquesta de cuerdas en 1917, revisándola de nuevo en 1943.

    Puedes encontrar esta creación de Schönberg AQUÍ.

    martes, 17 de julio de 2012

    Cosas de gripe y tiempo libre

    Una gripe nunca es bienvenida, menos si te arrebata un fin de semana largo. Pero eso me ocurrió y frente a la realidad no caben evasivas: debí soportar un repertorio de síntomas molestos que impidieron cualquier iniciativa provechosa en tres días que, para colmo, lucieron despejados y luminosos. Habrían sido ideales para una de mis actividades más queridas, la jardinería, aprovechando esta temporada de poda. En fin, las limitaciones humanas tienen sus ventajas, si decides no amargarte examinando la vida social de tus amigos sanos en Facebook o especulando las muchas cosas que no podrás hacer. La verdad es que esta forzosa temporada horizontal me trajo ocasión para otras aficiones que me cautivan de siempre, aparte de la música. El comic, llamado con razón Noveno Arte, es una de ellas, dado que practico el dibujo desde la infancia. Así, me entretuve con algunos maestros preferidos: Frank Cho y Hergé, a quienes admiro por la nitidez de sus líneas; Harold Foster, que en lugar de viñetas podía dibujar cuadros; el dibujo perfecto de Briand Bolland, los claroscuros reveladores y la imaginación de Will Eisner, etc.

    Pero también se tiene ocasión de encontrar. Y dos agradables obsequios que recibí por correo los vuelvo a colocar a disposición aquí, esta vez para ustedes, queridos amigos y amigas. En primer lugar una serie de fotografías absolutamente fascinantes. Se trata de panoramas aéreos capaces de girar en 360º según uno mueva el mouse. Pueden ver la lista completa AQUÍ o antes probar un ejemplo, pinchando la imagen del castillo Neuschwanstein cubierto de niebla:



    * * *
    En segundo lugar, y mucho más fascinante, un video en la Web centrado en Alice Herz-Sommer, pianista judía llevada al campo de concentración de Theresienstadt, y que hoy, con sus 108 años es la más antigua superviviente del Holocausto. No obstante, lo verdaderamente milagroso es constatar que ni el tiempo ni la tragedia marchitaron en ella un espíritu luminoso, cálido y de humanidad avasalladora. Personalmente, me ayudó a consolidar aun más las motivaciones que me llevaron a abrir esta página y compartir cuanto hay en ella. En fin, disfruten de corazón la lección de vida que nos brinda esta anciana... más joven que todos nosotros.


    miércoles, 11 de julio de 2012

    SONES del CÁUCASO

    Niño músico en GeorgiaUn pequeño músico georgiano junto a instrumentos típicos / foto: Jemal Kasradze

    Cuentan los mitos griegos que Zeus encadenó al rebelde titán Prometeo en las montañas del Cáucaso, tras robar el fuego para los mortales. Otra leyenda sitúa el origen de los pueblos que lo habitan en Caucas, bisnieto de Noé. Es que el escenario natural y la larga historia escrita en esa región clama por grandeza; situada entre el Mar Negro y el Mar Caspio, es allá donde se produce el encuentro de dos continentes, Europa del Este con Asia Occidental.

    Como apunta la Wikipedia, “se trata de una región con una dilatada historia, por la que han pasado gran variedad de pueblos y civilizaciones, que se reflejan en su actual composición étnica, religiosa y lingüística”. Historia variada, sí, como también conflictiva y dolorosa en más de una ocasión, particularmente para el pueblo armenio. Tal oposición de mundos sacudiendo un mismo lugar recuerda un poco la inquieta diversidad cultural de los Balcanes.

    La música del Cáucaso delata influencias occidentales y orientales, aunque podría decir que estas últimas marcan más. Durante el siglo pasado gran parte del Cáucaso cayó bajo jurisdicción de la URSS. Lo restante fue a parar a manos de Turquía y Persia (luego Irán). En el terreno creativo, los músicos procedentes de los países sovietizados de la región —Georgia, Armenia, Azerbaiyán...— debían acatar la doctrinas estéticas oficiales o exponerse a las mismas penurias de sus colegas de cualquier procedencia. Por ejemplo, entre los músicos soviéticos con mayor repercusión internacional figuró un eminente compositor georgiano de padre armenio, Aram Jachaturián, cuyas obras, especialmente sus ballets, marcaron época... sin que ello le librara de ser acusado en 1948 por el Comité Central del Partido de “tendencias burguesas y antirrevolucionarias”. Afortunadamente las consecuencias de su “falta” no fueron demasiado trágicas para el compositor...

    Shostakovich, Prokofiev, Jachaturián Tres grandes de la música rusa posan juntos en 1940: Prokofiev, Shostakovich y Jachaturián

    Es interesante aludir a Jachaturián ya que en su música se prolongó la vertiente para unos oriental, para otros exótica que había aportado a la Escuela Rusa Aleksandr Borodín… descendiente directo de un príncipe del Cáucaso, Luká Gedevanishvili. A pesar de su breve obra y su muerte fulminante, la influencia de Borodín fue perdurable, abriendo un nicho a los creadores caucasianos. Entre éstos, aparte del citado Jachaturián, se cuentan el muy galardonado Fikret Amirov, nativo de Azerbaiyán; los georgianos Sulján Tsintsadze y su tocayo Sulján Nasidze; o los armenios Sergei Zajárovich Aslamazyan y Alexander Grigori Arutiunyan.

    De todos ellos —salvo Jachaturián— se incluyen obras en el registro que les comparto hoy, «Impresiones del Cáucaso», a cargo de la Orquesta de Cámara del Cáucaso dirigida por Uwe Berkemer. Es música a la vez exótica y moderna, alternando el lenguaje de las vanguardias del siglo XX con resonancias nítidas del folklore. Además, con la particularidad instrumental de ser todas composiciones escritas para orquesta de cuerdas.

    ¡Disfrútenlo!

    Bailarinas armenias en ParísBallet Folklórico del Cáucaso en París, 1960 / foto: Studio Boris Lipnitzki

    aquí

    mp3 VBR ~ 224 kbps | 18 tracks | .rar 115 MB | Yandex

    jueves, 5 de julio de 2012

    Reaparece el Códice Calixtino



    Hace casi un año me condolía en esta página por la sustracción del Códice Calixtino desde la Catedral de Santiago de Compostela, que cautelaba el libro con supuesto rigor. Fue aquello un campanazo de alerta sobre la vulnerabilidad de tesoros semejantes, y por supuesto puso en movimiento la reacción pública y, espoleada por ésta, las investigaciones a todo nivel. Desde ayer la búsqueda llegó felizmente a su fin: el Códice ha sido recuperado.

    El antiguo libro recopila en sus páginas orientaciones, canciones e ilustraciones relacionadas con la Ruta Jacobea, y constituye un tesoro bibliográfico y cultural absoluto e irreemplazable. Según los testimonios policiales, el presunto autor es un ex electricista que trabajó en la Catedral compostelana y que conocía muy bien el sistema de seguridad. Como sea, junto con celebrar el hallazgo del Códice Calixtino —en buenas condiciones, además— queda en pie la advertencia para resguardar debidamente este patrimonio de la Humanidad.

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