Un amigo traduce jocosamente el título de este disco como “La Verdadera Bestia de Björling”. Y es que “el tipo éste es una bestia cantando...”, me dice. Bestial, descomunal, sobrecogedor. Una de las voces más excelsas de las que se tenga constancia. Pero “la condición humana es terrible” repite, sabio, Elgatosierra, y en el caso del gran cantante sueco, sorprende que su absoluta maestría en el repertorio italiano nunca fuera apreciada con justicia en Italia, donde le achacaban falta de “calor mediterráneo” y, cómo no, impureza en la dicción. Los sempiternos puristas, que como el perro del hortelano, ni comen ni dejan comer... Fueron incapaces de comprobar el infinito buen gusto del tenor escandinavo, que evitaba adrede el exceso de teatralidad para centrarse en la música. Pero ya el tribunal del Tiempo ha confirmado en su sitial a Jussi Björling, y ahora complemento la anterior entrada dedicada a su figura con esta extraordinaria selección de arias y canciones, grabadas en diferentes períodos de su trayectoria. Por favor, saquen pañuelos y déjense arrebatar por la belleza del canto personificada.
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miércoles, 3 de agosto de 2011
BJÖRLING / The Very Best
Un amigo traduce jocosamente el título de este disco como “La Verdadera Bestia de Björling”. Y es que “el tipo éste es una bestia cantando...”, me dice. Bestial, descomunal, sobrecogedor. Una de las voces más excelsas de las que se tenga constancia. Pero “la condición humana es terrible” repite, sabio, Elgatosierra, y en el caso del gran cantante sueco, sorprende que su absoluta maestría en el repertorio italiano nunca fuera apreciada con justicia en Italia, donde le achacaban falta de “calor mediterráneo” y, cómo no, impureza en la dicción. Los sempiternos puristas, que como el perro del hortelano, ni comen ni dejan comer... Fueron incapaces de comprobar el infinito buen gusto del tenor escandinavo, que evitaba adrede el exceso de teatralidad para centrarse en la música. Pero ya el tribunal del Tiempo ha confirmado en su sitial a Jussi Björling, y ahora complemento la anterior entrada dedicada a su figura con esta extraordinaria selección de arias y canciones, grabadas en diferentes períodos de su trayectoria. Por favor, saquen pañuelos y déjense arrebatar por la belleza del canto personificada.
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martes, 2 de agosto de 2011
JUSSI

Los mitos pasan por problemas en estos tiempos. Tan poco espacio mental nos deja el bombardeo de los mass-media, que casi no disponemos del reposo y la distancia necesaria para dar a las cosas su justo valor. Todo nos llega rotulado como urgente, principalmente aquello que no lo es; todo está sucediendo ahora, en vivo, en un interminable presente sin perspectiva. Pero, para que haya leyendas, tiene que haber memoria. Quizá la fragilidad de nuestra memoria explique, en alguna medida, la repercusión mediana que apenas ha logrado cierto onomástico de principios del año. Porque el 5 de febrero pasado se cumplió el centésimo aniversario del nacimiento de una genuina leyenda: Johan Jonatan “JUSSI” BJÖRLING (* Borlänge, 5 Feb. 1911 — † Siarö, 9 Sep. 1960), llamado “el Caruso sueco”, uno de los tenores líricos más trascendentes de todos los tiempos.
Este hombre tuvo una voz prodigiosa en múltiples aspectos: belleza de timbre, dominio técnico, flexibilidad, maestría innata en el uso del fraseo, y una admirable resistencia a la erosión del tiempo, preservándose casi intacta durante 30 años de carrera.
Jussi Björling fue un artista de cualidades musicales irreprochables, casi desconcertantes: era “prácticamente incapaz de cometer un error” y “la clase de genio vocal y musical que se tiene la fortuna de conocer una sola vez en la vida” (Kurt Bendix); su control de la voz era “como Kreisler en el violín o Casals en el cello” (Nils Grevilius). A su vez Stephen Hastings, corresponsal en Nápoles de Opera News, hace un detallado repaso de su trayectoria en un artículo titulado “El Canto Supremo de un Hombre Humilde”, del cual tomo algunos pocos párrafos.

»De todos los tenores del siglo XX, Björling fue quien poseyó el balance más perfecto entre una voz de inconfundible belleza (con amplitud y potencia suficientes para abordar un vasto repertorio), excepcional musicalidad y seguridad técnica. Si usamos estos tres criterios para juzgar a los tenores, sólo Caruso y Pavarotti demuestran una estatura comparable... El hecho de que Björling fuera capaz de encarar un repertorio dificilísimo desde su juventud y mantener su canto impecable incluso con la salud ya minada, da testimonio de su excepcional musicalidad y técnica. El tenor inglés Joseph Hislop, quien ayudó al sueco en la colocación del extremo agudo de su registro, dijo que “lograba con una sola lección lo que un cantante corriente obtenía tras seis meses de aprendizaje... Su gusto musical, su fraseo y sentido del ritmo me recordaban al violinista Jascha Heifetz”. »Las grabaciones demuestran la excepcional fiabilidad de su voz a lo largo de tres décadas de carrera madura. Los registros de 1959 conservan gran parte de aquella flexibilidad y belleza tímbrica que podemos disfrutar en los de 1930, mientras que la ligera pérdida de frescura se ve compensada por una emisión más sólida de la voz. 
»En los últimos años de su vida artística tuvo que lidiar con un corazón gravemente enfermo. A menudo sentía palpitaciones alarmantes en plena actuación, y en marzo de 1960 sufrió un ataque cardíaco poco antes de comenzar una función de La Bohème en el Covent Garden, la cual cantó valientemente a pesar de todo. También padecía alcoholismo, alternando su vida adulta entre borracheras monumentales y períodos de semi-abstinencia. Este problema trajo no pocas desdichas al seno familiar, pero tuvo relativamente poca influencia en su desempeño como cantante profesional. »Claude Lévi-Strauss escribió una vez que “la invención de la melodía es el misterio supremo de la humanidad”, y personalmente, creo que no hay otro tenor como Björling para hacernos comprender la profundidad de ese misterio.«

»En los últimos años de su vida artística tuvo que lidiar con un corazón gravemente enfermo. A menudo sentía palpitaciones alarmantes en plena actuación, y en marzo de 1960 sufrió un ataque cardíaco poco antes de comenzar una función de La Bohème en el Covent Garden, la cual cantó valientemente a pesar de todo. También padecía alcoholismo, alternando su vida adulta entre borracheras monumentales y períodos de semi-abstinencia. Este problema trajo no pocas desdichas al seno familiar, pero tuvo relativamente poca influencia en su desempeño como cantante profesional. »Claude Lévi-Strauss escribió una vez que “la invención de la melodía es el misterio supremo de la humanidad”, y personalmente, creo que no hay otro tenor como Björling para hacernos comprender la profundidad de ese misterio.«
Von Flotow: «M’Appari», de la ópera «Martha» / Jussi Björling, 1949
Para disfrutar la voz platinada y el timbre juvenil del gran tenor sueco, fallecido de un fulminante ataque al corazón con sólo 49 años de edad, les obsequio un disco con arias seleccionadas de grandes compositores. ¡Gracias Mara por compartir esta selección con nosotros!

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