Siguiendo la estela del redescubierto esbozo de vals de Chopin, les comparto hoy un hermoso video animado, producido por la televisión polaca, que ilustra otro vals póstumo también en La menor del genial compositor polaco-francés. Esta vez, eso sí, se trata de una pieza completamente formada, con estructura de rondó, técnicamente muy abordable por cualquier pianista.
Se estima que este breve vals fue escrito por el maestro entre 1847 y 1849, aunque apareció publicado recién en 1860, cuando el músico ya había fallecido. Para colmo se atribuyó a una alumna de Chopin, la baronesa Carlota de Rohtschild, equívoco que sólo fue subsanado 95 años (!) después de la muerte del compositor, incluyéndolo por fin en su catálogo como Vals nº 19.
Un talentoso usuario de YouTube creó el siguiente video mezclando 57 famosos temas de 33 compositores clásicos. ¿Pueden reconocerlos todos? Les dejo el enlace al video más abajo, aprovechando para desearles un excelente fin de semana.
Fotograma del cortometraje / Las notas apuntadas en la partitura corresponden a una exitosa canción de la década del 20 en los Estados Unidos, “The Prisoner Song”
A fines de los años 20 hasta fines de los años 30 del siglo pasado, el infatigable Walt Disney y sus estupendos colaboradores crearon las «Sinfonías Tontas» (Silly Symphonies), cortometrajes animados que se ofrecían en las funciones del cine como intermedios o en grupos. Al principio fueron vistos como creaciones de segunda, al menos por las productoras, ya que la estrella del estudio de animación era Mickey Mouse y él no aparecía en estos cortos. Pero las “Silly Symphonies” pronto recibieron atención: Disney había seguido con interés los avances experimentales del Technicolor y realizó un acuerdo que en 1935 dio derechos exclusivos al estudio para usar el nuevo proceso. Fue un éxito. Como relata la Wikipedia, “dentro de la industria de la animación, las series de Silly Symphonies son conocidas por ser un medio de experimentación de procesos, personajes, técnicas e historias. Los experimentos de Disney fueron reconocidos por la industria del cine, ganando siete Oscar al mejor cortometraje animado, y recibiendo el galardón durante seis años seguidos.”
Hoy les dejo un corto centrado en la música, llamado justamente “Music Land” y planteando una situación cultural muy viva por entonces: la oposición entre la música clásica y la música popular, el jazz.
La acción avanza a través de múltiples segmentos famosos de ambos estilos y otros muchos guiños que convirtieron al cortometraje en, como se ha dicho en algún lugar, “uno de los más inspirados y memorables ejemplos del uso de música clásica en la animación” [cita] (entre otros, la obertura del corto reseña el tema principal de la Sinfonía Eroica y luego el Minueto en Sol Mayor, ambas obras de Beethoven; la artillería del reino clásico ejecuta la Cabalgata de las Valquirias, de Wagner; el Rey Saxofón es una caricatura de Paul Whiteman, llamado “el Rey del Jazz”, aunque la expresividad de sus cejas recuerda también a Fats Waller; los personajes principales —violines y saxofones antropomorfos— no dicen una palabra, sino que se comunican mediante el sonido típico de estos instrumentos).
El filme más artístico y visionario de Walt Disney,“Fantasía”, fue estrenado un día como hoy, 13 de noviembre, en 1940. El bajo resultado de la taquilla acarreó problemas financieros graves para la empresa, fue malcomprendida e incluso vista como un error del dibujante... pero el tiempo corrió a favor de Disney. “Fantasía” se convirtió en un clásico de culto; el Instituto de Cinematografía de los EE.UU. la incluyó entre las 100 mejores películas creadas en ese país, y en 1990 el Registro Nacional Cinematográfico la añadió a su archivo de trabajos “cultural, histórica o estéticamente significativos”, que serán preservados para las futuras generaciones.
Disney tuvo un genial cómplice en esta aventura de exploración: Leopold Stokowski, el director de oído mágico que construyó el “sonido Philadelphia”, entonces cómodamente establecido en el circuito musical estadounidense. Músico-estrella y dibujante-empresario definieron las historias más tentadoras para vincular imagen y sonido, hasta que finalmente se concentraron en siete segmentos: la “Tocata y Fuga en Re menor” de Bach, la suite “Cascanueces” de Chaikovsky, “La Consagración de la Primavera” de Stravinski, la Sexta sinfonía —Pastoral— de Beethoven, la “Danza de las horas” de Amilcare Ponchielli, “Una Noche en el Monte Calvo” de Mussorgsky, el “Ave María” de Schubert y “El aprendiz de Brujo” de Paul Dukas. Siete momentos hilvanados sólo a través de la música, pivote absoluto de la magistral película.
Disney no sólo fue pionero en proponer una película animada de música clásica; también planteó crear algunas partes en tercera dimensión o cautivar otros sentidos de los espectadores mediante, por ejemplo, la aspersión de perfumes en las salas. Aunque estas ideas acabaron descartadas, sí se desarrolló una que fue trascendente: el Fantasound, primer antecedente de lo que hoy es el sonido envolvente, y que convirtió a “Fantasía” en la primera película comercial con sonido multicanal.
Para celebrar este aniversario, comparto a continuación un fragmento descartado: el “Claro de Luna” de Debussy, en arreglo orquestal de Stokowski y la animación que tal vez no todos conozcan... Luego de 75 años, ya es hora de deleitarse:
Siempre se murmura que los músicos son "gente especial". Y no necesariamente hablamos de famosos compositores —llámense Sting, Freddie, Violeta, Johann Sebastian o Wolfgang Amadeus— sino de todo quien haga música por condición innata. En unos minutos, el siguiente video demuestra que aquella primera impresión... era cierta:
La animación, sobre todo en cortometrajes, ha ido más lejos al abordar ciertas temáticas y despertar ciertas sensibilidades en comparación al cine — este último más preocupado de cortar tickets antes que cuestionar a la platea, aunque tampoco generalicemos.El arte y fantasía que hay en el siguiente video, titulado “Cambio de Rumbo”, entremezclan temas delicados como la discriminación racial, las mentalidades que cultivan la rigidez para sentirse seguras, y el milagro de la música que puede llegar a trastocar para bien las cosas. (El barbero protagonista me recordó al padre de Amélie Poulain, sólo que esta vez el rayo de luz no vino de su hija sino de una trompeta encantada.) ¡Disfrútenlo!
Una secuencia de dibujos en cámara rápida nos pasea por la historia de la música humana desde la remota Prehistoria a la actualidad. Brillante talento el de este artista. ¡Disfruten!
Este corto de animación ya es célebre pero no me resisto a colgarlo aquí. Me parece un genial acierto de caracterización psicológica con increíble economía de medios. Su autor principal, Bruno Bozzetto, ya tiene un laureado currículum como dibujante de animación (y en este blog hemos posteado antes alguna obrita suya). Huelga decirlo: es una mirada llena de humor a las diferencias entre las distintas formas de ser que conviven en Europa, así que nadie pretenda ofenderse ni interpretar las cosas a rajatabla. ¡Disfruten!
El “Piano de Gatos” —o Gatórgano según otros “tratadistas”— es uno de esos productos de alguna imaginación torcida que se gana un lugar en los anales de lo desquiciado. Mencionado por el músico y escritor francés Jean-Baptiste Weckerlin —quien a su vez cita al renacentista Juan Cristóbal Calvete—, esta máquina abominable consistiría en un teclado cuyo mecanismo atormentaba a una hilera de gatos “distribuidos según su registro” para componer una escala musical. Afortunadamente, no consta que jamás haya sido construido alguno...
Una obra maestra del cine de animación apareció en 1987. El canadiense Frédéric Back hizo un mediometraje (dura media hora) sobre un cuento de Jean Giono publicado en 1953. Es una parábola sobre la esperanza en medio de la desolación, en abierto contrapunto al desperdicio de vidas producido por las dos guerras mundiales en el viejo continente. El héroe de la historia, Eleazar Bouffier, es un pastor que silenciosa y tenazmente se da a la tarea de plantar semillas en un páramo desolado. La historia es conmovedora y, aunque ficticia, nos invita a reparar en esos héroes que siembran en el anonimato para beneficiar a multitud de otras personas.
Amigos y amigas, háganse un tiempo para acompañar esta maravillosa producción, aquí en dose versions. Doblada al español…:
…y en el francés original, con subtítulos en español o inglés:
Tim Burton ha
creado un original universo, oscuro pero popular, de imaginación tan macabra
como juguetona. En esta fecha que algunos celebrarán como Halloween, les dejo
el cortometraje animado que Burton creó junto a Rick Heinrichs en 1982 para
Disney, contando con la colaboración de uno de sus ídolos personales, el actor
Vincent Price, en la voz del narrador. En verso, las obsesiones de Burton
brotan espontáneas: oscuridad, tristeza, desencaje social, criaturas
contrahechas pero atractivas. ¡Que lo disfruten!
Anteriormente les he compartido acá algunas animaciones venidas del pasado soviético de Rusia. Imaginación nunca les ha faltado a las gentes de aquellos lares, pero su creatividad quedó confinada durante años al lugar de origen por razones muchísimo más concernientes a la esfera política que a dificultades de asimilación cultural. Como sea, hoy se encuentra en YouTube una amplia variedad de caricaturas que entretuvieron la infancia eslava. Esta vez tomo entre ellas la siguiente historia: Jil bil pes o Érase una vez un perro, de 1983, basada en un cuento del folclor ucraniano. El retrato de la vida campesina es estupendo. ¡Espero que les agrade!
La belleza teñida de tristeza que Sibelius imprimió a su famoso “Vals Triste” fue recogida con grandísima sensibilidad por el ilustrador italiano Bruno Bozzetto en 1976, para su película Allegro non Troppo.
Hábil parodia de “Fantasía”, el genial filme de Disney, la creación de Bozzetto, no obstante, es más refinada en su alcance expresivo. En el presente caso, un gato recorre las ruinas de una casa que conoció mejores tiempos, evocando la vida de sus antiguos habitantes antes que el lugar caiga ante la implacable urbanización. Los últimos acordes del vals se vuelven desoladores, y sin embargo, Bozzetto extrae de todo eso una belleza inolvidable. Arte, sin discusión posible.
Dedicado a cuantos amen un lugar ya desaparecido. O a quienes odien las urbanizaciones implacables.
Otro corto de PIXAR, con el interés añadido de su fecha: 1984, es decir, cuando era todavía una tecnología de vanguardia. Hoy nos parecerá bastante inocentón, pero los personajes son algo así como los tatarabuelos de Buzzy Lightyear, Wall-e y las infinitas otras variantes de esta veta de animación.
PIXAR se ha vuelto la nueva cara de Disney, y lo ha hecho con creatividad. Aparte de las películas ya bien conocidas que han generado los últimos años, merecen atención sus cortometrajes como éste, que invita a ver Elgatosierra: “Partly Cloudy”, “Parcialmente nublado”.