jueves, 26 de enero de 2012

[poesía] HUIDOBRO


Vicente HuidobroAltazor


(fragmentos)


Dadme, dadme pronto un llano de silencio
Un llano despoblado como los ojos de los muertos.

¿Robinson por qué volviste de tu isla?
De la isla de tus obras y de tus sueños privados
La isla de ti mismo rica de tus actos
Sin leyes ni abdicación ni compromisos
Sin control de ojo intruso
Ni mano extraña que rompa los encantos
¿Robinson cómo es posible que volvieras de tu isla?

Malhaya el que mire con ojos de muerte
Malhaya el que vea el resorte que todo lo mueve

Una borrasca dentro de la risa
Una agonía de sol adentro de la risa

Matad al pesimista de pupila enlutada
Al que lleva un féretro en el cerebro
Todo es nuevo cuando se mira con ojos nuevos


Vicente Huidobro

miércoles, 25 de enero de 2012

Los tropiezos clarividentes de Baudelaire como crítico de arte


“Connoisseurs”
Honoré Daumier, c. 1863


“En 1855, durante el mes de marzo solamente, Baudelaire cambió seis veces de domicilio, “viviendo en casa húmedas, durmiendo entre pulgas…, traqueteado de hotel en hotel” (Carta a su madre del 5 de abril). Pero de pronto se le ofreció una ocasión inesperada. El 15 de mayo se inauguró la primera Exposición Universal. La ceremonia se realizó en presencia del Emperador y la Emperatriz en el nuevo Palais de l’Industrie, todavía sin terminar. Otras muchas partes de la Exposición se hallaban todavía a medio construir. “Un caos —se lee en [el periódico] Le Pays— pero que de hora en hora se ordena.” Ahora bien, la dirección de Le Pays, cuyo nuevo propietario era el banquero Mirès, acababa de confiar a Baudelaire la tarea de escribir un folletín semanal sobre la sección de Bellas Artes durante todo el tiempo que durase la Exposición. ¡Qué suerte!

El primer artículo de Baudelaire apareció el 20 de mayo. El segundo el 3 de junio. El tercero, enviado el 9 de junio, fue compuesto pero no se publicó. ¿Qué había sucedido? Que la dirección de Le Pays y los suscriptores del diario contaban con informaciones que pudieran servir de guías a los visitantes del Palais Montaigne. En lugar de eso, Baudelaire había escrito monografías que habrían estado más en su lugar en una revista. El primero artículo estaba dedicado a la doctrina y al método, el segundo enteramente a Delacroix y el tercero enteramente a Ingres. El poeta, amonestado ya después del segundo artículo, juró en vano por sus grandes dioses que el cuarto y los artículos siguientes no estarían dedicados a un solo artista, pues lo despidieron. Mirès y Dutacq [el redactor y futuro director] quizá habrían admitido sus excusas, pero Cohen [redactor en jefe] se mostró intratable. El 6 de julio un tal Louis Enault sucedió al periodista mal inspirado, y de semana en semana, hasta el 15 de noviembre, la serie de folletines sobre Las Bellas Artes en la Exposición se publicó sin inconvenientes. Cohen, Mirès, Dutacq y los suscriptores del diario, todos estaban contentos.

¿Pero quién recuerda hoy día los diecinueve folletines de Louis Enault? En cambio, la posteridad sigue recordando los tres artículos de Baudelaire. Son admirables.

Palais des Beaux Arts,
entrada al sector artístico de la Exposición de 1855

En el primero, el poeta se alza contra las pretensiones de los que Heinrich Heine llamaba los modernos profesores-jurados, es decir los críticos librescos encerrados en sus sistemas. Pide al crítico de arte que conserve en sí mismo la virtud de la ingenuidad y del asombro. […] Más adelante el autor emite la idea de que la belleza trivial es inconcebible. De ahí saca el corolario de que lo vulgar es antípoda de lo bello, y que toda obra bella contiene cierta dosis de extravagancia, es decir una individualidad propia, inesperada.

En otra parte se lee este pensamiento: “La Pintura es una evocación, una operación mágica”. Cuando se consigue la evocación, los pedantes se ponen a discutir en mala hora las fórmulas con el pretexto de que no están de acuerdo con las reglas.

A continuación Baudelaire declara la guerra a su pesadilla: la idea del Progreso en el Arte, y termina con consideraciones profundas, preñadas de sobreentendidos, acerca de los desplazamientos de la vitalidad entre las naciones de la Tierra. Algunas de sus reflexiones revisten, cuando se las aísla, una dura luz de máximas grabadas en medallas:
El artista no promete a los siglos futuros sino sus propias obras.

No responde sino de sí mismo.

Muere sin hijos.

No hay que creer que los recién llegados heredan íntegramente a los antiguos.

Sucede con frecuencia que, estando perdido todo, hay que rehacerlo todo.

Dios despoja a las naciones algunas veces por un tiempo y algunas veces para siempre.

Vivimos en un siglo orgulloso que se cree por encima de los contratiempos de Grecia y Roma.

Esta última sentencia no era aplicable únicamente a las Bellas Artes. En el orden político adquiría un valor de advertencia todavía más serio. ¿Pero quién podía tenerlo en cuenta en 1855, en medio de la euforia general que siguió en Francia a las victorias de Crimen, cuando París se enorgullecía de un puente nuevo llamado Pont de l’Alma?
”

“Baudelaire – Historia de un Alma”, por François Porché
Buenos Aires: 1949, Editorial Losada

lunes, 23 de enero de 2012

BACH | 4 CONCIERTOS | Pinnock, English Concert


Corren días inciertos en que hasta el aire susurra amenazas y atropellos. En la batahola no son los delicados bolsillos de ciertas corporaciones (que no artistas) los más dañados, sino la cultura misma, atrapada en apetitos financieros más allá de los cuales no se la deja llegar. En fin, hasta que la calma retorne a los acontecimientos y sepamos entonces cuál es el nuevo panorama, prefiero seguir colocando a su alcance, amigos, amigas, la música que tanto quiero, la que merece llegar al corazón, la que fue escrita para todos cuantos pudieran oírla.

Hoy les obsequio una serie de conciertos que siempre me arrebatan, debidos a la inspiración y maestría de un genio intemporal, Bach, que juega con las posibilidades de cada instrumento y combinación a su alcance. El melodismo y vivacidad italianas (y su admiración personal hacia Vivaldi) cede paso en otros a la abstracción germánica, pero en cada caso brilla la fenomenal capacidad de síntesis estilística que distingue al genio de Eisenach. Sobre todo, las músicas de este disco nos devuelven la fe en la belleza y en la inspiración verdadera, abierta a lo superior a sí misma, desprendida de mezquindades, gracias a la cual los seres humanos podemos encontrar motivos de orgullo a pesar de nosotros mismos. La versión corre a cargo del impecable Trevor Pinnock y The English Concert.

aquí

mp3 HQ VBR | 12 tracks | .7z 102,3 MB | scans | yandex

miércoles, 18 de enero de 2012

In Memoriam GUSTAV LEONHARDT / Variaciones Goldberg


Gustav Leonhardt

Nuevamente la música “históricamente informada” está de duelo, nuevamente el cáncer arrebata una figura descollante de la interpretación. Hace poco tiempo lamentamos en esta página la partida de Montserrat Figueras. Ahora nos toca despedir a Gustav Leonhardt, el gran maestro holandés del clavecín, quien falleció el pasado lunes 16 de enero en Ámsterdam. Con él se cierra una aventura musical que renovó nuestra visión del pasado.

Asociado a nombres eminentes como Nikolaus Harnoncourt, Frans Brüggen, Anner Bylsma, depuró junto a ellos el estilo interpretativo del barroco. Leonhardt fue también un pedagogo fecundo que supo formar numerosos discípulos. Famoso por su rigor, su enjuta figura y su desinterés por los primeros lugares, Leonhardt convirtió la empecinada tranquilidad holandesa en la mejor herramienta de descubrimiento. Recuperó a innumerables compositores menores, recorrió iglesias alpinas para tocar en órganos olvidados y tuvo una pasión predominante cifrada en un apellido de cuatro letras: Bach.

Recordaremos, pues, al insigne clavecinista y organista neerlandés con las Variaciones Goldberg, de su compositor más amado. Bajo el link de descarga dejaré el enlace a una valiosa entrevista concedida por el finado maestro.


» D E S C A R G A

MP3 HQ VBR · 44,1 kHz | 32 tracks | .7z 81,9 MB | Yandex.ru


sábado, 14 de enero de 2012

‘Fuga con Pajarillo’

Les comparto una trepidante presentación de la venezolana Sinfónica Simón Bolívar, al mando de Gustavo Dudamel, junto al violinista Alexis Cárdenas y su Ensemble (Diego Álvarez en el Cajón, Jorge Glem tocando el Cuatro y Gonzalo Teppa el Contrabajo). Ellos interpretan la «Fuga con Pajarillo», pieza escrita por el gran creador que fuera Aldemaro Romero (1928-2007). En esta exigente página, el compositor entremezcla el lenguaje de la música folklórica con la tradición clásica. Pues el pajarillo es una de las variaciones que tiene el joropo, en ritmo de 6/8. Cuando una orquesta logra dar el punto a esta obra, el resultado es arrebatador... como pueden comprobarlo más abajo:

viernes, 13 de enero de 2012

Y EL CUARTO REY SE LLAMABA HANS (...o cómo presentar un regalo de Reyes atrasado)


Knappertsbusch

Hans Knappertsbusch (1888-1965)
en pleno ejercicio de su magnética gestualidad

Dedicado a todos los amigos que visitan este blog, pero muy especialmente a Fernando y a Leiter

El Blog empieza el año casi dos semanas más tarde, y eso requiere algo que disculpe la espera. Pues lo tengo. Planificado muchos meses atrás para ver la luz el día de Reyes, la confección de este post sufrió imprevistos que lo fueron demorando, pero en fin, aquí está ya. Evocando cierto cuento navideño, diré que llegó “el Cuarto Rey Mago”, aquel que culminó su viaje con retraso.

No me extenderé demasiado porque los regalos, más que explicaciones de terceros, piden ser descubiertos personalmente. Sólo les digo que se trata de una edición especial de cuatro discos consagrados al arte de uno de los grandes directores de la historia: Hans Knappertsbusch, largo apellido que se correspondía con una imponente estatura y todavía mayores capacidades artísticas. Verdadero mago de la improvisación, renuente a los ensayos pero de técnica intachable a la hora de empuñar la batuta, el interés de «Kna», como se le llamaba informalmente, abarcó gran parte del repertorio germano tradicional, centrado en el período romántico y con algo del clásico. También concedió algunas visitas hacia más atrás o más adelante en el repertorio —Bach o pequeñas dosis de Mahler y hasta Hindemith— pero sobre todo fue incomparable en Wagner. De hecho, Kna ha sido para no pocos el más grande director wagneriano de todos los tiempos. Aun así, su trayectoria vital y musical fue complicada, sabiendo de persecuciones, divorcios, pérdidas familiares (su única hija, a la que adoraba, falleció con sólo 19 años) y dos dramáticas guerras mundiales que barrieron con incontables puntos de referencia. Si nunca fue muy dado al cultivo de las relaciones sociales, el paso de los años y el giro de los acontecimientos fue haciéndolo cada vez más huraño, al punto de rehuir las ovaciones que el público le tributaba con fervor. Su muerte en 1965 cerró una época.

Sin más preámbulos les ofrezco este regalo para comenzar el año. ¡Disfrútenlo!

aquí

mp3 HQ VBR | 4 discos | RAR 423,7 MB | dos librillos en PDF | Yandex
Kna, en blanco y negro

Para conocer más de este gran músico, recomiendo una visita A ESTE ARTÍCULO del blog de leiter

 
Ir arriba Ir abajo