sábado, 17 de julio de 2010

[REPORTAJE] Le Grand Macabre, de György Ligeti


Para Fer, Joa y Mar,
con admiración y cariño

Mari Carmen de León + Elgatosierra


Ligeti


GYÖRGY SÁNDOR LIGETI (1923~2006) fue un compositor húngaro considerado como uno de los grandes del siglo XX. Su juventud estuvo marcada por la Segunda Guerra Mundial y su familia, de origen judío, fue diezmada por los nazis en los campos de concentración de Auschwitz, Bergen-Belsen, Mauthausen


Terminada aquella nefanda y terrible guerra volvió a estudiar a Budapest con Farkas, Kadosa, Kodály y Veress. Vivió varios años bajo la dictadura comunista. Más tarde se exiliaría a Viena y tomaría la ciudadanía austríaca. Allí contactó, entre otros, con Stockhausen y Koenig, que a la sazón estaban trabajando ya en su música electrónica. Ligeti formó parte del grupo de grandes profesores de los cursos de música de vanguardia en Darmstadt, Hamburgo, Estocolmo y Stanford.

Era un empedernido amante de la lectura (Borges, Carroll, Kafka, Vian…), y de la geometría fractal de Mandelbrot.

Entre las obras más importantes de Ligeti destacaremos: Atmósferas, Aventuras, los Cuarteto de Cuerda 1 y 2, los Estudios para piano y el Trío para trompa, violín y piano. Pero muy posiblemente lo que le hizo más famosos entre el gran público fue que Stanley Kubrick introdujo algunas de sus composiciones como parte de la bandas sonoras de varias de sus películas: 2001: Una odisea en el espacio, El resplandor y Eyes Wide Shut.

Para acercarnos mejor a la personalidad de Ligeti tratemos de reflexionar sobre las siguientes palabras que él nos decía de sí mismo:
“Yo nací en Transilvania, soy de nacionalidad rumana, pero no hablaba Rumano en mi infancia, y mis padres no eran de Transilvania. Mi lengua materna es el húngaro, pero no soy un verdadero húngaro, porque soy judío. Pero, como no soy miembro de una comunidad judía, soy un judío ‘asimilado’. Por tanto, no estoy totalmente ‘asimilado’ tampoco, pues no estoy bautizado”.
Ligeti también es conocido por su única ópera, Le Grand Macabre, compuesta entre 1974 y 1977. Posteriormente, entre 1988 y 1991, hizo una reducción de la misma para ejecutar en concierto, para soprano y grupo de cámara, que tituló Mysteries of the Macabre.

Con libreto inspirado en La Balade du Grand Macabre (1934) de Michel de Ghelderode (Bruselas, 1898-1962), esta anti-anti ópera, como le gustaba decir a Ligeti, es una sucesión de cuadros aparentemente desordenados, heteróclitos, inconexos, separados unos de otros, que requieren disciplinas audiovisuales, lo que con frecuencia hace de su escenario una auténtica ‘instalación’, utilizando el lenguaje del mundo del arte más actual. Su tema fundamental se inspira en las Danzas de la Muerte de la Edad Media, y está muy fuertemente ligado a la idea del Juicio Final. Michel de Ghelderode veneraba a Brueghel y al Bosco, y le llegaron a llamar “el Brueghel del Teatro” o “El Bosco Teatral”.

El mismo Ligeti, en una entrevista en 1981, declaraba:
“Ghelderode hace referencia a Brueghel, el país se llama Breughelland, y sin que Ghelderode lo indique precisamente podemos pensar en dos cuadros de Brueghel, el primero La Tierra de Jauja, donde el vino fluye libremente y los patos de asado andan volando, los cerdos medio despedazados corretean a sus anchas… es la tierra de la abundancia. El segundo es El Triunfo de la Muerte, donde la muerte llega a caballo a la cabeza de un ejército de esqueletos que aplastan a los vivos”.

Brueghel el Viejo: El país de Jauja
(1567, Antigua Pinacoteca, Múnich)


Brueghel el Viejo: Triunfo de la Muerte
(1562, Museo del Prado, Madrid)


Otro cuadro de Brueghel, El Combate entre Don Carnaval y Doña Cuaresma, aunque Ligeti no lo cita, también nos puede llevar hacia Le Grand Macabre.

Combate entre Don Carnaval y Doña Cuaresma —detalle
(1559. Museo de Historia del Arte, Viena)


En el terreno de la forma Ligeti cita y parafrasea extractos de óperas de Monteverdi, Mozart o Verdi, pero transgrediendo sus formas y normas, hoy diríamos que recicla la música como “objeto de arte”, como lo haría un pintor utilizando la provocación y la poesía.
Ligeti decía:
“Tome un trozo de foie-gras, déjelo caer sobre una alfombra, pisotéelo hasta que desaparezca, así es como utilizo la historia de la música y sobre todo la de la Ópera”.

El libreto destaca y llama la atención por su lenguaje crudo, escatológico, repleto de obscenidades sexuales.

Le Grand Macabre muestra, evidentemente, el miedo de la muerte, pero le planta cara para conjurarla, como se hacía en plena Edad Media, con la risa y el placer. ‘Ars moriendi’, lo que puede ser también ‘Lección de vida’. Nos habla de la muerte, esencialmente, de su carácter inevitable. Se ríe de los tiranos de toda índole, que se alegran de las catástrofes que ellos mismos anuncian y provocan.

Su lenguaje musical es el resultado de la evolución que comenzó Ligeti al dejar Hungría, aunque es diferente de sus precedentes obras también muy radicales (Atmosferas). Después de Le Grand Macabre todo lo que compone recupera sus raíces húngaras y se interesa por otras músicas.

Aquí el lenguaje es brutal. Le Grand Macabre es una ópera gritada; qué digo, berreada, eructada, escupida. Todo en la música y en el libreto, es salvaje, grotesco, desmesurado. La belleza de esta obra nace del exceso, de la radicalidad, de su humor negro, y de su rechazo de las convenciones.

Después del estreno de esta ópera en Estocolmo (1978) —versión que el propio Ligeti revisó en 1997— se han hecho muchas producciones, lo que es inhabitual para una ópera contemporánea, pero pocas escenografías han estado a la altura. Ligeti fue siempre muy crítico con ellas, y sobre todo con la producción de Peter Sellars en Salzburgo (1997). Solamente la versión de Roland Topor en el Teatro Comunale de Boloña (1979) le convenció verdaderamente.

Revista de la Orquesta Filarmónica
de Nueva York, del mes de mayo de 2010

(portada y página 8, donde comienza la entrevista de
Barrymore Laurence Scherer a Alan Gilbert, director de la Filarmónica,
quien dirigió en el Avery Fisher Hall de Nueva York
Le Grand Macabre de Ligeti los días 27-29 de mayo de 2010)

La puesta en escena del Lincoln Center con la Orquesta Filarmónica de Nueva York era diferente; no es una ópera, pero tampoco un concierto. Tiene algo de comedia del arte, con proyecciones en una pantalla que podía ser, como un ojo de cíclope, que colgaba en medio del escenario, y en un lado, unas mesas desde donde se creaban las figuras y escenas que a su vez eran filmadas para ser proyectadas en la pantalla-ojo. La orquesta quedaba relegada al fondo.

A veces se piensa en Monteverdi, pero en otros momentos estamos casi ante un nuevo género de teatro jocoso con música. El siguiente vídeo nos puede dar una idea de la producción:


La puesta en escena hace pensar tanto en Brueghel o El Bosco como en el mundo del cómic.
ARGUMENTO:

  • Primer cuadro:
  • Estamos en Brueghelland (El País de Brueghel), un Flandes mítico, monstruoso y decadente, reino de NEKROTZAR, ‘Le Grand Macabre’, personaje demagógico y siniestro, desprovisto de humor y megalómano en gran manera. El país está completamente en la ruina, pero a la gente le da igual, solo piensan en beber, gritar —más bien berrear— y hacer el amor. PIET DE BOCK se pasea por un cementerio, y de una tumba surge Nekrotzar, que anuncia que esa misma noche va a aniquilar el mundo.


Revista de la Orquesta Filarmónica de Nueva York
del mes de mayo de 2010 (páginas 10 y 11, donde
prosigue la entrevista de Barrymore Laurence Scherer a Alan Gilbert)


  • Segundo cuadro:
  • ASTRADAMUS, el astrólogo de la corte, vive en un total desorden y suciedad con MESCALINA, su horrible mujer que le da latigazos todo el día y le pone arañas en la boca, ella sueña con un marido mejor, sobre todo mejor armado para el placer, y es una alcohólica consumada. Nekrotzar llega y muerde el cuello de Mescalina, y ésta muere. “¡¡¡SOY VIUDO, QUE ALEGRIA!!!”, grita Astradamus. Nekrotzar pregunta donde está el cometa que va a enviar sobre el mundo para destruirlo. Cuando el meteorito llega, Nekrotzar obliga a Piet a servirle de montura, y le ordena que lo lleve al palacio del príncipe GOGO.

Revista de la Orquesta Filarmónica de Nueva York
del mes de mayo de 2010 (páginas 12 y 13,
donde termina la entrevista a Alan Gilbert)



  • Tercer cuadro:
  • Los dos ministros quieren dar su dimisión al príncipe GOGO, que no la acepta. El príncipe es infantil, fácilmente manipulable, y pasa el tiempo haciendo ejercicios en un caballo de juguete. Los ministros obligan al príncipe a poner nuevos impuestos y rompen la constitución. El pueblo está sublevado, el príncipe trata de calmar a su pueblo. Llega GEPOPO, el jefe de la policía secreta, transformado en una grandísima araña peluda y previene al príncipe de la llegada de Nekrotzar. Pero llega Astradamus, el príncipe Gogo se convierte en un bebé, y pide ayuda. Nekrotzar llega en medio de un ruido y de un furor grotesco. Todo el mundo le pide que castigue a otro y la escena termina en una orgía.


Folleto publicitario de las funciones de
Le Grand Macabre para los días 27-29 de mayo de 2010


  • Cuarto y último cuadro:
  • Volvemos al cementerio del primer cuadro, Piet y Astradamus se creen muertos, Gogo no consigue que lo reconozcan como un príncipe, Nekrotzar está desilusionado, cuando comprende que su cometa no aplastó la tierra y por ende, no ha muerto nadie. Todo el mundo canta: “No teman a la muerte, buena gente, ya vendrá, pero no ahora. Llegada la hora, suena la campana, vivid hasta entonces con alegría.”


Portada y contraportada del folleto de la representación
a la que
Mari Carmen de León asistió personalmente




«MISTERIOS DE LO MACABRO» — Ligeti preparó una reducción de su única ópera como una especie de suite destinada a soprano y grupo de cámara. Eso no significa que pretendiera agasajar a nadie; sobre estas líneas pueden escuchar una versión de esta música desopilante que les va a sorprender.

4 comentarios:

F. de León dijo...

¡Ay! Mari Carmen, empezar con Ligeti, todo un reto, ha quedado espectacular el blog. Preo este Gato enreda familias enteras y despues... ¡zass! se va a la playa. JAJAJA
Joaquin, Mara (¿Mar?)¿Andaban en el complot tambíen? ¡La condición humana...!
Un fantastico y precioso artículo,un beso grande. Y gracias por la dedicatoria.
Fernando.

Mari dijo...

Aqui no solo enreda el gato que un tal Woldemar,no es manco!!!
Pero Joa le puso el broche de oro
Es decir 2 mosqueteros y una aspirante y el placer de haberlo hecho ,aunque el primero que me habló de LIGETI fuistes tú
Un beso grande

mara dijo...

Mil gracias a ambos, Mari Carmen y Gato, por la afectuosa dedicatoria.
Y qué edición!! Un lujo, Joaquín.
Un abrazo.
mara

Mari dijo...

Gracias Mara
Estoy como una niña con los zapatos nuevos.....Pero de tacón!!
Aqui todo el mérito es del gato que fué el que alumbró la idea
y claro el artista que la colgó
un abrazo.

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