domingo, 14 de febrero de 2010

MAHLER: ADAGIETTO de la QUINTA (en versión coral)


Hoy es San Valentín y no lo pasaré por alto. Si de amor se trata, Gustav Mahler plasmó en música el que sentía por su joven mujer, Alma. Ella fue la inspiración del célebre movimiento lento de su Quinta Sinfonía, ese Adagietto etéreo, tierno, luminoso que ha hecho carrera propia.

Todavía recuerdo cómo interioricé esa famosa página mahleriana. Años atrás visitaba la biblioteca del Goethe-Institut de Santiago. Perdido en la lectura de unos álbumes sobre volkslieder, no entendí al principio por qué me estaba sintiendo inquieto. Mi lectura se hacía difícil, y es que mi concentración había comenzado a desprenderse del libro. Al lado del salón de lectura había una sala audiovisual y alguien estaba probando una película, que en ese momento se reducía a una secuencia sonora. Música, nada más que música, convertida en fuerza desequilibrante. Me acomodé innumerables veces en la silla, hundí la cabeza en el libro, me tapé los oídos... hasta que admití que aquello era superior a mí. La magnífica composición desconocida se filtraba suavemente en el silencio de la sala, modulando las armonías con una mezcla de ternura y tensión. Me puse de pie y fui a la sala contigua. Estaba vacía y al mismo tiempo, llena. La composición alcanzaba el punto culminante, y en la pantalla del fondo se proyectaba un hombre muriendo mientras contemplaba Venecia. Claro que sí, era la película de Visconti, y entonces adiviné que aquella maravilla era el Adagietto de la Quinta. Tuve la piel erizada mucho tiempo más.
Con Uds. comparto hoy esta pieza pero bajo un enfoque renovador: transcripción coral a capella. La agrupación vocal francesa “accentus” (escrito sin mayúscula por ellos mismos) se ha convertido en una maravilla para estas cosas; sencillamente es una orquesta de voces. Piérdanse también ustedes en la ternura apasionada que contienen los compases de esta obra.

Góndolas

5 comentarios:

leiter dijo...

Inmejorable ejemplo, inmejorable mujer, inmejorable página.

Excelente entrada, Joaquín.

Saludos desde mi exilio informático

Quinøff dijo...

Gracias por tus palabras, maestro, pero ¿qué es eso del exilio? ¿Se te ocurre que puedes echarte a la mar sin pedir permiso, al menos a tu bicicleta?

Un abrazo, Leit!

Anónimo dijo...

Mahler compone su 5ta sinfonia durante los meses de verano de los años 1901 y 1902 en su residencia a orillas del Wörthersee. Durante el primer verano, su compañera en amores habia sido Natalie Bauer Lechner. Para el verano de 1902, Mahler ya se habia casado con la muy jóven Alma Schindler. El testimonio de amor lo constituye el Adagietto que, segun Mengelberg, resulta ser la declaracion de amor (maravillosa) de Gustav a Alma. Este movimiento originalmente para arpa y cuerda, entrega al primer violin una melodia cantabile asociada al siguiente texto:
"Wie ich Dich liebe, du meine Sonne, ich kann mit Wörten, dir´s nicht sagen. Nur meine Sehnsucht. Kann ich dir klagen. Und meine Liebe. Meine Wonne!,,
("Cómo te amo, tú mi pequeña y mi sol. Con palabras ya no puedo decirtelo. Solo la queja de mi canto y anhelo lo puede expresar. Tú mi amor, !y mi dicha!")
Mahler no lo sabia, pero habia escrito en música el poema de amor mas bello que varón alguno dedicara a una mujer.

Quinøff dijo...

Un comentario fundamental. Te lo agradezco en el alma.

Elgatosierra dijo...

¡Música purísima en una versión purísima!
Hay quien tiene ideas, y no como otros. JAJAJA
Habrá que comprarse este disco, creo que merece la pena.
Salud, paz y sonrisas.
Elgatosierra

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