domingo, 21 de diciembre de 2025

Sibelius :: ‘Casazzione’ (op. 6)


160 años se cumplieron el 8 de diciembre pasado desde el nacimiento del insigne compositor finlandés Jean Sibelius ( Hämeenlinna, Finlandia, 8 Dic. 1865 Järvenpää, 20 Sep. 1957) el cual, como más de un observador habrá notado, figura entre los elegidos de mi panteón personal.

La larga vida de Sibelius (falleció con 91 años) le permitió recibir extensos honores cuando, escondido entre los umbríos bosques fineses, su figura era descubierta y celebrada por el público anglosajón. También, más lentamente, aquella Europa reconstruida de las cenizas comenzó a otorgarle el reconocimiento que le había escamoteado en nombre de las vanguardias radicales — oposición bien ejemplificada por la crítica agresiva que le dirigió Theodor Adorno durante décadas.

Aquella inquina ha quedado atrás. Así pues, quiero recordar al gran autor de inolvidables páginas orquestales con una pieza tildada de “menor” pero que carga mucha belleza en su factura: Casazzione, op. 6, escrita en 1904 como “relleno” para un concierto que dirigió el propio Sibelius el 8 de febrero de aquel año.

Su nombre, “Casación”, refiere a una forma caduca de divertimento, prácticamente gemelo de la serenata, pensada para alegrar espacios abiertos. El compositor de hecho la concibió como una especie de suite, organizada a la manera de episodios contrastantes que avanzan de uno en otro sin interrupción, con una fluidez narrativa que hoy podemos llamar “cinematográfica”. Elegir una forma antigua y tan particular a fin de darle uso renovado es una audacia estilística que dice mucho de la originalidad de sus ideas y delata, también, su voluntad por mantenerse en diálogo creativo con la tradición precedente, adecuándola a su estro.


Descubrí esta pieza en uno de los muchos registros dedicados por el sello BIS a la música del gran emblema cultura de Finlandia. Para mis oídos, Sibelius prodigó muchos aciertos en esta página ocasional; su consabida habilidad como orquestador despliega la gran paleta de colores que había demostrado en sus primeras sinfonías (aunque este op. 6 sea contemporáneo de la Tercera en donde el maestro eligió contenerse, para sorpresa de muchos) y crea momentos de extraordinaria belleza y elocuencia. Los compases iniciales guardan un parecido exacto con la famosa introducción al tema de James Bond... si bien para mí lo inolvidable surge a contar del minuto 5:25 (tomando como referencia el video más abajo) cuando las cuerdas elevan su canto ondulante y apasionado.

La crítica miró en menos esta pieza y Sibelius la retocó, aunque no quedó conforme (anotó un “debe revisarse” en la nueva versión y nunca volvió a ella, aunque rescató algunos temas para su musicalización de “La Tempestad”). En el video bajo estas líneas encontrarán ambas versiones, para que elijan su preferida. ¡Feliz cumpleaños, maestro de las auroras boreales!


franja

2 comentarios:

Elgatosierra dijo...

Muy buenas. En primer lugar muchas gracias por este bonito post, Quinoff. Siempre me ha parecido que esta "Casación para orquesta", Op. 6, es mucho más que una piececita de relleno, ya que en ella SIBELIUS abre, de forma deliberada, la puerta de su 'laboratorio finés', comenzando a forjar el lenguaje que le caracterizaría. En esta composición experimenta con sonidos oscuros, cromáticos y misteriosos que se alejan de la influencia de compositores alemanes, como BRAHMS o/y WAGNER. Es donde empieza a nacer ese sonido 'nórdico' tan característico. Y creemos que representa la evolución del compositor, ya que escuchamos la combinación de la energía volcánica de su juventud con la precisión técnica y la elegancia de su etapa maestra de madurez. A pesar de ser una obra breve, de unos 12 a 14 minutos, SIBELIUS utiliza la orquesta de una forma casi 'fotográfica', presentando grandes "bloques" de sonido estáticos, y contrastándolos con momentos de, por ejemplo, solos de instrumentos de viento, como una flauta, un oboe o una trompeta, para sugerir "atmósferas" frías y profundas. Introduce, desde el comienzo, contrastes radicales, explosiones sonoras masivas seguidas de momentos de una delicadeza casi transparente. Este manejo de las capas de sonido, texturas, influyó muchísimo en cómo se escribiría la música para orquesta en el siglo XX. En resumen, no es una pieza de relleno, sino la prueba de que SIBELIUS, como HAYDN, MOZART, SCHUBERT o BEETHOVEN, podía convertir un género menor, como la casación, en una obra llena de drama, tensión y modernidad. Es la puerta de entrada perfecta para entender cómo se construyeron sus grandes sinfonías. Nos parece, el eslabón perdido entre el 'SIBELIUS ROMÁNTICO' y el 'INELIUS MODERNO' que culminarían en su inmarcesible "Sinfonía nº 7", Op. 105. Qué camino tan amplío y fructífero habría de recorrer nuestro amigo y maestro.
Nadie duda que Vänskä fue un estupendo referente en la interpretación del maestro SIBELIUS, todavía seguimos llorando su temprana desaparición. Pero me gustaría aportar una visión más, que me parece complementaria y significativa, la de Tuomas Ollila-Hannikainen con la Tapiola Sinfonietta para ONDINNE, un sello discográfico finés, que está consiguiendo versiones muy meritorias.
Y aprovecho la ocasión, para felicitar las fiestas y desear un prospero y saludable 2026 a nuestro amigo Quinoff y a todas las personas de buena voluntad que se acercan hasta este fogón...
https://youtu.be/WQ8DVFoKYA0?si=sz5LZ4EW-Fs6wrrG

q u i n o ƒ ƒ dijo...

Maravilloso comentario que supera y reemplaza cuanto pude decir en la entrada. Gracias Gato querido!

 
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