jueves, 4 de noviembre de 2010

FRANK BRIDGE, la otra ›B‹ inglesa


Frank Bridge (1879-1941), meritísimo compositor inglés que ha pasado a la historia como el maestro de Benjamin Britten

Recuerdo que en cierta revista, leída hace ya bastante tiempo, se reseñaba la música de Frank Bridge (1879-1941) con una frase lapidaria: “Nadie componía música de cámara como Bridge en la Inglaterra de principios de siglo”. Como saben, no estoy familiarizado con los compositores del siglo XX, salvo unos pocos, y de ahí mi completa ignorancia sobre este inglés. Pero la ignorancia tiene un lado muy bueno: permite el goce del descubrimiento. Este “Francisco Puente” penó en mi memoria con regularidad hasta que me pude hacer con un disco centrado en varios de sus opus camerísticos. ¡Qué bien compuestos! No deja dudas sobre el acierto de la frase: Bridge fue un maestro de la “pequeña forma”.

No es poco elogio decir que lo mejor de un compositor reside en su música de cámara. La austeridad de medios que distingue a esta categoría musical impide cualquier truco disuasivo, cualquier floritura inconsistente. Todo está a la vista, es música desnuda, pura arquitectura, expresión y emoción. Así pues, Bridge es muy bueno en un territorio que delata de inmediato a los aprendices.

The English QuartetEl compositor nació en Brighton en 1879, ubicándose entre la generación de Elgar y la de Britten, de quien sería maestro. En la capital británica cursó sus estudios y ejerció como intérprete de viola, ligado a importantes formaciones de cámara, en especial The English String Quartet, y también como director de orquesta en distintas salas de concierto y teatros londinenses, amén de giras en el extranjero.

Al mismo tiempo Bridge desarrollaba su faceta como compositor, escribiendo música de cámara, canciones, obras a gran orquesta... Pero luego de la Primera Guerra Mundial, Bridge da un giro radical y acerca su lenguaje a las vanguardias continentales. Se aleja del Posrromanticismo teñido con impresionismo que informó su primera época, y asimila la influencia de Berg, y con él de la Segunda Escuela de Viena. Incorpora disonancias y experimenta con la arquitectura musical, usa la escala de ocho tonos y el palíndrome, conjuga armonías en lo que después se denominó “acorde Bridge” (dos armonías contiguas sonando simultáneamente, por ejemplo Sol y La)... Esto explica que hacia 1930 sufra un aislamiento musical que perdurará tras su muerte en 1941, hasta que en la década de 1970 renazca el interés por este originalísimo creador, mucho mayor que la etiqueta usual, aquella que lo describe sólo como “el maestro de Britten”.

Hoy les dejo una selección musical de Frank Bridge a cargo del Cuarteto Maggini. Omito referirme a las obras contenidas en el disco; revisen el libreto que acompaña las pistas, ahí está todo mucho mejor explicado. Ha llegado la hora del té...
D E S C A R G A
William Tuner

3 comentarios:

Elgatosierra dijo...

Con este disco cualquier amante de la música de cámara en general y de los cuartetos de cuerda en particular podrá disfrutar, como yo, muchísimo. Las obras son preciosas, sin excepción, y el Cuarteto Maggini las borda.
Por favor QUINOFF tengo un escrúpulo, si Bridge es 'La otra “B” inglesa', la una cuál puede ser: Bantock, Bax, Bedford, Benjamin, Berkelev, Birtwistle, Bliss, Blow, Boughton, Bowen, Boyce, Brian, Bridge, Bryars, Bull, Burell, Butterworth, Byttering… JAJAJA
Salud, paz, sonrisas y cordiales saludos a todo el fogón.
Elgatosierra

Quinøff dijo...

Jajaja... Gato, precisamente por la extensa genealogía artística que aporta la letra B en Inglaterra, es que evité enumerar, y sólo dije "la otra B". Casi "otra más". The Beatles también calzan en esa letra, jeje

Me alegra que te gustara el disco, y lo que dices me interpreta: los amantes de los cuartetos de cuerda gozarán con este disco. Y me anoto en esa lista.

Saludos!

q u i n ø f f dijo...

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