domingo, 20 de junio de 2010

SCHUMANN: ROMANZAS para OBOE y PIANO, Op. 94



Sherlock Holmes presumía de haber inventado para sí mismo una profesión única: Detective Consultor. Robert Schumann podría haber hecho otro tanto, y acuñar una tarjeta de visita que dijera “Profesión: Originalidad”. Es que nuestro compositor destaca entre sus congéneres por la frecuencia de sus ideas brillantes, geniales anticipos estéticos, renovación de géneros o combinaciones inusitadas.

SchumannLa fantasía del Romanticismo alemán encendió la imaginación y la fina sensibilidad de Schumann, quien, paradójicamente, también figuró entre los primeros músicos de su tiempo que escudriñaron el pasado y valoraron la herencia de Bach. Del mismo modo, nunca abandonó la música de cámara pese a que “los vientos” soplaban hacia el terreno orquestal, el cual comenzaba el proceso de expansión que culminaría en la opulencia sonora del post-romanticismo. Schumann escribió en Diciembre de 1849 sus Tres Romanzas para Oboe y Piano, Op. 94, las cuales merecen citarse entre las mejores páginas dedicadas a este instrumento durante todo el Romanticismo. Obediente a sus convicciones, Schumann evita el mero lucimiento; la intensa expresividad de estas piezas no exige arduas proezas técnicas, lo cual las coloca al alcance de un buen músico aficionado. Por cierto, el oboe puede ser reemplazado por el cello o el violín, atendiendo, supongo, a razones prácticas.

La primera pieza —titulada Nicht schnell, “no rápido”, algo así como Moderato exhibe un precioso tema del oboe sobre un elaborado y efectivo acompañamiento (Schumann elevó el piano acompañante a un nuevo nivel de calidad). La segunda pieza está señalada como Einfach, innig —“Sencilla y ardorosamente”, algo así como Semplice, ma con fuoco y a la tranquilidad de su predecesora añade tensión en la parte central. Otra indicación Nicht schnell distingue a la pieza final, más áspera y colorida, sugerencia estética de la que Brahms tomaría buena nota.

Desde su publicación en 1851, estas Tres Romanzas han figurado en el repertorio estable de los oboístas.

Albrecht Mayer, oboe, y Hélène Grimaud interpretan
la tercera romanza del Op. 94

Hoy les comparto las dos primeras romanzas en video, en la extraordinaria interpretación de Albrecht Mayer, oboe, y Hélène Grimaud en piano. Ambos artistas demuestran una fenomenal capacidad de complemento, sacando a relucir la emotividad de uno de los compositores más apasionados de la Historia. El fraseo de Mayer es revelador, y la bella Hélène extrae del piano un sonido perfecto para la ocasión. Quizá me equivoque, pero los buenos intérpretes de Brahms parecen serlo también de Schumann.

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4 comentarios:

Elgatosierra dijo...

Que me placen estas tres Romanzas para oboe y piano, Op. 94 de nuestro Forzudo. Y la versión de Mayer y Grimaud me parece de perlas.
Bach, Mozart, Schumann y Berio podrían muy bien representar la línea de continuidad de las obras para oboe desde el barroco hasta el siglo XX, pero muy bien podríamos remontarnos desde la antigua Mesopotamia para venir hasta nuestros días.
Muchas gracias por estas maravillas Quinoff.
Salud, paz, sonrisas y un cordial saludito.
Elgatosierra

Quinøff dijo...

Gracias Gato, y el itinerario que esbozas para el oboe es realmente tentador.
Saludos a tí también.

Isidro Irazusta dijo...

Quinøff,

Desearía saber, en lo posible, ¿cuál o cuáles son sus versiones favoritas del concierto para piano de Schumann? Muchas gracias.

Saludos cordiales,
Isidro

Quinøff dijo...

Isidro: Aunque no he escuchado todas las versiones que quisiera de este gran concierto, le respondo con las que más me han gustado:
* Arrau / Fil. de Londres / G. Hurst
* Lipatti / Philarmonia / Karajan
* Lipatti / Suisse Romande / Ansermet
* Rubinstein / Sinf. de Chicago / Giulini
* Katchen / Fil. de Israel / I. Kertész
* Zimerman / Fil. de Berlín / Karajan

Un abrazo, y gracias por la visita!
Q.

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