martes, 28 de julio de 2015

El arte de escuchar



Es fácil pasar por alto que la música, sobre todo la clásica (en sus múltiples variedades) requiere tres ingredientes: el compositor, el intérprete... y el oyente. Escuchar obras maduradas por grandes creadores no puede ser un acto displicente, ni el auditor está para calentar sillas; tal como quien sigue la trama de una película se sumerge en la ficción para absorber los detalles, igualmente las grandes obras están ahí para iniciar un diálogo con nosotros, para ofrecernos belleza, claro que sí, pero no de las formas habituales. Cultivar un oído atento es también un arte.

Algo de eso aborda el maestro Daniel Barenboim en el siguiente video, ofreciendo algunos consejos y sobre todo reflexionando sobre cómo escuchar la música:

{poesía} T. S. ELIOT

eliot

Burnt Norton

(fragmento)

Las palabras se mueven, la música se mueve
Nada más en el tiempo; pero lo que sólo está vivo
Sólo puede morir. Termina el habla
Y vuelven al silencio las palabras.
Sólo mediante forma y estructura
Pueden llegar a la quietud la música o las palabras,
Como un inmóvil jarrón chino
Se mueve perpetuamente en su quietud.
No la inmovilidad del violín mientras la nota dura,
No sólo eso sino la coexistencia,
O digamos que el fin precede al comienzo
Y que el fin y el comienzo estuvieron presentes
Antes del comienzo y después del fin.

Y todo es siempre ahora. Las palabras se esfuerzan,
Se resquebrajan, a veces se rompen bajo la carga
y la tensión,
Resbalan, se deslizan, perecen,
La imprecisión las deteriora, pierden su sitio,
pierden su fijeza. Voces agudas
Que regañan, se burlan o sólo parlotean
Las asaltan continuamente. La Palabra en el desierto
Es atacada sobre todo por voces de tentación,
La sombra que solloza en la danza fúnebre,
El sonoro lamento de la quimera desolada.



T. S. Eliot

viernes, 24 de julio de 2015

Cuando la música cambia las cosas...

La animación, sobre todo en cortometrajes, ha ido más lejos al abordar ciertas temáticas y despertar ciertas sensibilidades en comparación al cine — este último más preocupado de cortar tickets antes que cuestionar a la platea, aunque tampoco generalicemos.

El arte y fantasía que hay en el siguiente video, titulado “Cambio de Rumbo”, entremezclan temas delicados como la discriminación racial, las mentalidades que cultivan la rigidez para sentirse seguras, y el milagro de la música que puede llegar a trastocar para bien las cosas. El barbero protagonista me recordó al padre de Amélie Poulain, sólo que esta vez el rayo de luz no vino de su hija sino de una trompeta encantada. ¡Disfrútenlo!

sábado, 4 de julio de 2015

In Memoriam JAMES HORNER (1953-2015)

James Horner
El pasado mes de junio encontró a la Parca bastante activa. La música —en concreto el apartado de las bandas sonoras— perdió a una figura señera: el compositor, arreglista y director James Roy Horner (1953-1025), autor de verdaderos clásicos en una trayectoria que se hizo notar desde fines de la década de 1970 y que seguía plenamente vigente cuando la avioneta que pilotaba se vino abajo en el Bosque Nacional de Los Padres, California, EE.UU.

Todos recordamos su música. Quizá para la mayoría sea la de Titanic, o la de Corazón Valiente, o también Avatar, o quizás Jumanji, Willow, Apolo 13, La Máscara del Zorro... ¡son tantas las historias que habitaron dentro de sus partituras! En este brevísimo recuerdo he elegido otra producción, menos conocida, con espíritu de matiné pero llena de entretenimiento, personajes logrados, villanos memorables y la belleza de Jennifer Connely: me refiero a "The Rocketeer" (1991).

Para esta cinta basada en un cómic (algo tan de moda hoy por hoy), en la cual ocupan lugar central las persecuciones y la habilidad de volar, Horner escribió una maravillosa secuencia que merece figurar entre las más bellas que le debemos. Siempre me pareció extraordinaria la sugerencia que logra en ella de grandes espacios, de la velocidad, del vuelo, usando los instrumentos, las armonías y el ritmo con mano maestra (atención a los duetos de corno, los murmullos de la cuerda, el estupendo empleo de las cajas de percusión, el glockenspiel, el piano, etc.). Pueden oírla en el reproductor más abajo. ¡Hasta siempre, maestro Horner!

viernes, 12 de junio de 2015

{poesía} BORGES

borges

Los Justos


Un hombre que cultiva un jardín, como quería Voltaire.

El que agradece que en la tierra haya música.

El que descubre con placer una etimología.

Dos empleados que en un café del Sur juegan un silencioso ajedrez.

El ceramista que premedita un color y una forma.

Un tipógrafo que compone bien esta página, que tal vez no le agrada.

Una mujer y un hombre que leen los tercetos finales de cierto canto.

El que acaricia a un animal dormido.

El que justifica o quiere justificar un mal que le han hecho.

El que agradece que en la tierra haya Stevenson.

El que prefiere que los otros tengan razón.

Esas personas, que se ignoran, están salvando el mundo.

Jorge Luis Borges


jueves, 4 de junio de 2015

Sinfonía de Monos

El video que pueden ver más abajo relata la historia de dos amigos (dos monos, en la concepción del cortometraje) que desde pequeños han sido apasionados pianistas, pero el rigor de la maestra cohíbe la originalidad que brota en ellos. Uno de los alumnos se rebela y termina con un modesto trabajo en la sala de conciertos. Hasta que el destino los vuelve a reunir un día cualquiera y...

sábado, 23 de mayo de 2015

En el Aniversario de Richard WAGNER

Nuevo aniversario de una lumbrera creativa que la Música celebra con fervor, Richard Wagner. No el mejor de los hombres pero claramente uno de los más grandes entre los músicos, Wagner poseyó una combinación poco frecuente de talento para el teatro, la música y la literatura que supo emplear de manera única. No hay otro que haya hecho lo que él consiguió; tal vez no hay otro que haya ambicionado algo así (una síntesis definitiva de las artes en un solo espectáculo, a la manera griega) y haya tenido el tezón para perseguirlo y concretarlo. Tanto así que el día de la inauguración de su propio teatro hecho a medida en la localidad de Bayreuth, el mismísimo emperador alemán Guillermo I le dedicó una franca alabanza: “No creí que usted pudiera lograrlo”. Palabras venidas de un hombre que conocía muy bien las batallas difíciles. Pues bien, Wagner coronó su hazaña. Pero era además un hombre conflictivo y egomaníaco, celoso de su propia consideración, que vivió en un siglo donde, a diferencia del nuestro, los genios abundaron. En su propia Alemania sentía el contrapeso del enorme Brahms (que sin embargo lo apreciaba honestamente) y, en su terreno más personal como era el teatro cantado, existía Verdi, el más grande operista italiano. También ahí existieron roces, pero atizados por otros.

El siguiente video saca partido humorístico de esta oposición musical que resultó ser, para nosotros, tan fructífera. ¡Disfrútenlo!:

viernes, 22 de mayo de 2015

Pavel CHESNOKOV

ChesnokovPavel Chesnokov / principios del siglo XX

Poco antes de Pascua una lectora del Blog me pidió música de Pavel Chesnokov. No tuve tiempo de atenderla en el plazo sugerido pero, aun con retraso, no quería dejar pasar demasiado tiempo sin traer al menos un puñado de obras de este profundo creador ruso. ¿De quién se trata? De un fértil maestro coral que vivió a caballo entre dos siglos (Octubre de 1877 a Marzo de 1944). De su pluma salieron varios de los «clásicos» del actual repertorio sacro ortodoxo, en el apartado de las obras exclusivamente vocales. (Recordemos, amigos, que la música coral eclesiástica siguió un camino propio en Rusia, no obstante sus orígenes comunes con la tradición occidental: la prohibición más estricta al uso de instrumentos en espacios sagrados obligó un cultivo exclusivo de los recursos corales. El genio musical eslavo dotó a esta combinación de imaginativos desarrollos, llegando lo que se denominó «Concierto para Coro»).

Chesnokov recibió su sólida formación en la Escuela Sinodal de Canto Eclesiástico, en Moscú, de la cual hemos hablado ya en otra ocasión. Luego tomó clases de composición con insignes maestros del Conservatorio moscovita, entre ellos Sergei Tanéyev y Mijaíl Ippolitov-Ivánov. Ambos músicos dejaron huella en la futura producción coral del maestro.

>Ya desde los tiempos de la Escuela Sinodal nuestro compositor destacó como formador y director de coros, todo un arte que requiere habilidades singulares. Tal reputación creció con el tiempo y al fin le aseguró un puesto en el equipo docente del Conservatorio de Moscú, cosechando la admiración y simpatía de influyentes colegas.

No obstante, Chesnokov se sintió vinculado íntimamente a la música sacra del credo ortodoxo; prueba de ello es que, de las más de 500 creaciones firmadas por el músico, no menos de 400 son de temática litúrgica. Era el repertorio que más le conmovía y por eso le dedicó el grueso de su inspiración y trabajo, o dicho de otro modo, hizo de su arte un vehículo para cultivar su fe. Así fue como Chesnokov participó en el breve capítulo dorado de la música religiosa rusa, ese que brotó, espléndido, en las postrimerías del siglo XIX y principios del XX con obras de casi todos los grandes creadores rusos del momento.

La Revolución bolchevique marcó un violento final y Chesnokov se concentró en vivir de su talento musical, el cual fue bien recibido por las autoridades revolucionarias. No obstante, los hábitos persisten; el respetado director de coros siguió escribiendo en privado las obras sacras que tanto amaba y que ya no se estrenaban... hasta que Stalin ordenó dinamitar la Catedral de Cristo Salvador para ceder sitio al “Palacio de los Soviets”. La violencia simbólica de esta demolición lo impactó tanto, que enmudeció como creador.

Imágenes de la destrucción de la original Catedral de Cristo Salvador

Cada artista recoge en sí mismo el rumor de su época, compartiendo con ella sus intuiciones, explorando sus anhelos o anticipando sus futuros caminos, en coherencia con la historia a la cual pertenece. Cuando tal vínculo de pertenencia se ha roto, la fuente de la inspiración se agota. Pero a veces –a menudo– la Historia recupera viejos cauces. Y hoy Pavel Chesnokov es celebrado y admirado justamente por esa parcela prohibida de su producción musical. Circunstancia similar a la ocurrida con la Catedral de Cristo Salvador, que tras la caída del comunismo fue reconstruida piedra por piedra y puede ser admirada hoy en el mismo lugar que un día le fuera disputado. Las vueltas de la vida...

» D E S C A R G A

MP3 CBR 192 kbps | 6 pistas | .7z 34,9 mb | Yandex

LinkWithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...
 
Ir abajo Ir arriba