domingo, 24 de febrero de 2013

In Memoriam WOLFGANG SAWALLISCH

El notabilísimo director WOLFGANG SAWALLISCH ha fallecido la tarde del pasado viernes 22 de febrero a los 89 años de edad, en su domicilio en la ciudad de Grassau, Alta Baviera, comunicó hoy la Orquesta del Estado de Baviera, agrupación que encabezó por más de veinte años. Sawallisch, nacido en Munich el año 1923, fue titular de orquestas de primer nivel internacional a la par que dotado pianista. Se extingue con él uno de los grandes nombres de la dirección orquestal, que afortunadamente nos lega registros inolvidables del repertorio centroeuropeo. ¡Descanse en paz, maestro Sawallisch!

viernes, 15 de febrero de 2013

MUSORGSKY y BORODIN


FEBRERO traerá menos actividad al sitio ya que es el “mes vacacional” en Chile. Aun así dejaré algo para amenizar el verano. Preparé un disco de repertorio ruso con algunas páginas ampliamente conocidas de Músorgsky y Borodin: “Cuadros de una Exposición”, la “Noche en el Monte Calvo” (o “en la Árida Montaña”, según la traducción), junto a la Obertura y Danzas Polovetsianas de “El Príncipe Igor”. Todo en la interpretación de Sir Charles Mackerras y la Orquesta y Coro de la Real Filarmónica de Liverpool.

Rusia ha estado en el ojo de la atención mundial con motivo del gran meteorito que cayó estruendosamente en la región de los Urales el día de hoy. Así que la coyuntura aporta, digamos, “actualidad” a este regalo. ¡Que lo disfruten!

...aquí

mp3 | VBR ~ 220kbps | 22 tracks | .rar 100,6 MB | pw: quinoff


  • MUSSORGSKY
    + Tableaux d’une Exposition (orch. Ravel)
    + Une Nuit sur le Mont Chauve



  • BORODIN
    Le Prince Igor:
    + Ouverture
    + Danses Polovtsiennes

    Ch. Mackerras / Royal Liverpool Choir & Orchestra

  • lunes, 11 de febrero de 2013

    El hombre que plantaba árboles

    El hombre que plantaba arboles
    Una obra maestra del cine de animación apareció en 1987. El canadiense Frédéric Back hizo un mediometraje (dura media hora) sobre un cuento de Jean Giono publicado en 1953. Es una parábola sobre la esperanza en medio de la desolación, en abierto contrapunto al desperdicio de vidas producido por las dos guerras mundiales en el viejo continente. El héroe de la historia, Eleazar Bouffier, es un pastor que silenciosa y tenazmente se da a la tarea de plantar semillas en un páramo desolado. La historia es conmovedora y, aunque ficticia, nos invita a reparar en esos héroes que siembran en el anonimato para beneficiar a multitud de otras personas.

    Amigos y amigas, háganse un tiempo para acompañar esta maravillosa producción:

    miércoles, 6 de febrero de 2013

    Feliz Cumpleaños, maestro ARRAU


    Una selección de interpretaciones del gran Claudio Arrau incluyendo obras de Chopin, Beethoven, Bach, Schubert y Brahms; en este último caso, acompañado por Rafael Kubelik y la Sinfónica de Radio Baviera.

    Un día como hoy hace exactamente 110 años nacía el mayor pianista de la historia de Chile, don Claudio Arrau León. Artista sensacional, considerado uno de los más grandes intérpretes de su instrumento en el siglo pasado, me inspira también un peculiar cariño. A su memoria le dedico este homenaje junto a un puñado de registros inolvidables. Disfrútenlos, amigos y amigas.

    martes, 5 de febrero de 2013

    BRAHMS: EL LARGO CAMINO HACIA LA SINFONÍA

    Brahms dirigiendo

    Exploremos de nuevo la música de Johannes Brahms, siguiendo sus pasos rumbo a las Cuatro Sinfonías. Sabemos que en este nicho, donde se labraría un gran nombre, no fue precoz: la primera sinfonía se estrenó cuando su autor pasaba los cuarenta años de edad. En el camino debió superar multitud de dudas, de dificultades como músico profesional, amén de su propia y tenaz autocrítica y, claro, la cuota de asfixia ante la “obligación” de equiparse a Beethoven. En suma, firmar una sinfonía propia significó acreditar la madurez conseguida tras una ardua jornada.

    La tardanza en estrenar la Sinfonía nº 1 no se explica por desinterés; al contrario, Brahms pasó casi veinte años puliendo esa obra capital de la música, hasta lograr la plena expresión de su idea. Ocurre que nunca compuso nada a la rápida, ya por meticuloso, ya por inseguro. Ni siquiera la insistencia del círculo que más peso tenía en su vida, como eran los Schumann junto a Joseph Joachim, pudo alterar su modus operandi. Frases suyas como: “Componer no es difícil, lo complicado es dejar caer bajo la mesa las notas superfluas”; o bien: “Sin la artesanía, la inspiración es una mera caña sacudida por el viento”, son muy expresivas de su forma de trabajo.

    Cierto que las recomendaciones de Robert Schumann habían llevado al joven de Hamburgo a esbozar una sinfonía adoptando la tonalidad de Re menor; pero cuando la tragedia final se abatió sobre su mentor, Brahms abandonó todo y se trasladó a Düsseldorf para apoyar a la numerosa familia de aquél y ocuparse de lo que hiciera falta.

    Entre tanto, esas experiencias, aunque dolorosas, tuvieron provecho artístico; a partir de ellas avanzó en la escritura de nuevo material que cristalizaría en obras como el Primer Concierto para piano o el Réquiem Alemán. En especial la primera de estas dos obras se alimenta de los esbozos sinfónicos desarrollados bajo el incentivo de Schumann, de los cuales conservó la tonalidad (Re menor) y el largo aliento. Además, el elemento trágico que vibra en este monumental concierto deriva de forma directa de la tragedia de su maestro.

    Con esta pieza concertante Brahms desembarcaba de manera oficial en los dominios orquestales. Pero antes había tanteado el camino con sus dos Serenatas, compuestas ambas durante la década de 1850, cuando trabajó al servicio de la corte de Detmold. Fue ahí cuando por primera vez —al menos oficialmente— se puso al frente de una orquesta o un coro, agrupaciones éstas que ocuparían sitio destacado en su producción artística. Estos años de aprendizaje ofrecen una interesante evolución hacia un concepto instrumental nítido y personal, así caracterizado por mi inolvidable amigo leiter: “Pero es quizás el incomparable ‘sonido’ de su música lo que le ha asegurado un lugar de privilegio en la historia. Su música es otoñal, apasionada y romántica, a la vez que controlada, refinada y llena de melancolía”.

    Profundiza José Luis Comellas: “Es cierto: Brahms no busca la brillantez de los instrumentos, no siente interés por el pintoresco colorido. Prescinde de él, no le hace falta. Utiliza una instrumentación ‘en varios planos’, que en nada oscurece la idea principal, antes bien la potencia. La suya es como una música en relieve, y esa multiplicación de los volúmenes no hace más que enriquecerla, que hacerla monumental”.
    Brahms joven
    La Serenata n.º 2 en la mayor, escrita entre 1857 y 1860 y dedicada a Clara Schumann, resulta interesante en este apartado. Como pocas veces Brahms se atrevió con una instrumentación “experimental” en la cual abandonó los timbales, las trompetas y los violines, para expresarse en tonos deliberadamente opacos. Esta solución deja aflorar esa habitual melancolía que circula en su pensamiento artístico, la cual parece surgir como reacción a la época cambiante que le tocó vivir. Además, no obstante los rasgos Biedermeier que acompañan su modesto origen burgués —como sucede en Schubert—, la honda y vital expresividad con que dota sus obras le alejan de cualquier cliché.

    Años más tarde, en 1873, Brahms firmaría una genuina joya orquestal con sus Variaciones sobre un tema de Haydn. Como indica la Wikipedia: “Las Variaciones… representan la primera obra sinfónica adulta de Brahms, lejanas ya las dos Serenatas de juventud e incluso el primer concierto para piano y orquesta, compuesto catorce años antes. La partitura fue estrenada el 2 de noviembre de 1873 por la Orquesta Filarmónica de Viena bajo la dirección del autor, con una gran acogida de crítica y público, lo que cimentó la reputación internacional de Brahms como compositor sinfónico, abriendo así el camino a las grandes obras orquestales que compondría en los quince años siguientes.”

    • cover miniSERENATA nº 2 · VARIACIONES »HAYDN« · OBERTURA FESTIVAL ACADÉMICO / por LEONARD SLATKIN y la SINFÓNICA de SAINT LOUIS — El director Leonard Slatkin posee una gran reputación a partir de los frutos artísticos obtenidos en la larga colaboración con la Orquesta Sinfónica de San Luis, Misuri (EE.UU.). Bajo su batuta esa agrupación mediana se transformó en uno de los mejores conjuntos del país. Entre las numerosas grabaciones realizadas por este binomio se cuenta este disco brahmsiano, que recoge la Serenata número 2 en La mayor {1857-1860}, las Variaciones sobre un tema de Haydn {1873} y la Obertura para un Festival Académico {1880}. El sonido balanceado y el control de la dinámica se mezcla con una toma sonora bastante feliz. Existe en amazon una evaluación de este registro que me parece oportuno incluir acá:
      »Slatkin, como es habitual, concede el justo valor a cada frase así como a la continuidad temática en el contexto musical. No vacila en echar mano al rico contenido de las melodías, polifonías, contrapunto, estructura y sonoridad orquestal que Brahms explota de manera magistral, ni teme tampoco aplicar cambios sutiles a los tempi o recurrir juiciosamente al portamento de las cuerdas cuando la música lo justifica. Los micrófonos fueron colocados obedeciendo una muy buena planificación que permitiera revelar mejor el contenido musical. Esto significa que, por ejemplo, si un determinado pasaje requiere mayor proximidad a varios instrumentos, esto se obtiene gracias al balance eléctrico y acústico, mientras otros pasajes más declamatorios reciben un diferente tratamiento o incluso una toma a más distancia.«
      Amigos y amigas, disfruten el hermoso sonido e interpretación de los músicos norteamericanos a la música del genio de Hamburgo en el enlace más abajo:
    » D E S C A R G A

    MP3 VBR ~ 220 kbps | 7 tracks | RAR 86,4 MB | pw: quinoff

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