lunes, 31 de enero de 2011

[poesía] NERUDA


Oda a la Esperanza


Crepúsculo marino,
en medio
de mi vida,
las olas como uvas,
la soledad del cielo,
me llenas
y desbordas,
todo el mar,
todo el cielo,
movimiento
y espacio,
los batallones blancos
de la espuma,
la tierra anaranjada,
la cintura
incendiada
del sol en agonía,
tantos
dones y dones,
aves
que acuden a sus sueños,
y el mar, el mar,
aroma
suspendido,
coro de sal sonora,
mientras tanto,
nosotros,
los hombres,
junto al agua,
luchando
y esperando
junto al mar,
esperando.

Las olas dicen a la costa firme:
“Todo será cumplido”.

Pablo Neruda

ESCUCHEMOS A MUTI...


Muti
...pero no interpretando música sino a él mismo, en un discurso de agradecimiento tras ser galardonado como “Músico del Año” (2010) por Musical America, la publicación de música clásica más antigua de Norteamérica.

Las palabras del maestro italiano desbordan humor y sencillez —sin con ello perder profundidad— comunicando su visión del arte sonoro y de sí mismo como director. Conversador de esos que da gusto oír (cualquiera de sus entrevistas permite comprobarlo), Muti elogiaba este mismo don en su íntimo amigo Carlos Kleiber. ¡Qué conversaciones más enriquecedoras habrán compartido esos dos! Aquí les dejo el video con las palabras de Muti para retomar la actividad del blog:


jueves, 27 de enero de 2011

UNOS DÍAS DE VACACIONES


Paisaje de Riesengebirge (1810)
Caspar David Friedrich


Mis queridos amigos, estos días he venido disfrutando mi período vacacional, y el resto de la semana pretendo que las vacaciones se extiendan también a este blog, por lo cual me ausentaré brevemente. Les dejo con un abrazo y la esperanza de encontrarnos nuevamente en torno a la música más hermosa del mundo y hacerlos sentir en casa, como ha sido siempre el propósito.

¡Hasta la vista!

lunes, 24 de enero de 2011

“AIRE SONORO”


La Musique des Puces
Robert Doisneau (1944)


Este fin de semana fue publicado el ejemplar número mil de “Babelia”, suplemento literario del diario español “El País”. Uno de los articulistas invitados para la ocasión fue el eminente músico argentino Daniel Barenboim, leyenda viva del piano y artista de creativa inquietud, quien firma una interesantísima reflexión acerca de la música en general —y clásica en particular— que me permito compartirles en esta página, por indicación de mi querida Mary. Bajo estas líneas encontrarán el link: pínchenlo y llegarán al artículo del maestro Barenboim. Créanme que les gustará!


Barenboim

jueves, 20 de enero de 2011

THE BEATLES... en Cuarteto de Cuerdas!


“Penny Lane” en Cuarteto de Cuerdas

He aquí el choque de dos universos distantes. A un lado el mítico Cuarteto de Liverpool, quizá la banda más influyente de la música popular en todo el Siglo XX, The Beatles. De otro, la combinación instrumental más desafiante de la música clásica, el Cuarteto de Cuerdas. Y el resultado... es excelente.

¿Quiénes conforman este cuarteto? Un grupo de artistas reunidos por el sello “Vitamin Records”, de Los Angeles, EE.UU., y que han ganado fama produciendo discos de homenaje a reconocidas bandas rock, pop y también artistas individuales (Bob Marley, Frank Zappa, etc.). La idea del Vitamin String Quartet (VSQ) es recrear grandes hitos en clave netamente instrumental, o en palabras de su violista Tom Tailly, “aplicar una actitud de rock n’ roll a la técnica clásica”. Lo han logrado muy bien, y a la formación original (cuarteto propiamente dicho) se han añadido con el tiempo percusión y otros instrumentos según el caso.

Sin duda una experiencia que amerita audición. Los invito a descubrir estas transcripciones...
AQUÍ

MP3 / VBR Quality / RAR 112,6 mb

Beatles

miércoles, 19 de enero de 2011

[poesía] BUKOWSKI


BukowskiVerdad



una de las mejores líneas de Lorca
es,
“agonía, siempre
agonía…”
piensa en esto cuando
mates una
cucaracha o
recojas un hoja para
afeitarte
despertando en la mañana
para
enfrentar el
sol

Ch. Bukowski

martes, 18 de enero de 2011

PINTANDO MÚSICA...


Ésta es una de esas gratas sorpresas que la creatividad puede depararnos; la combinación del talento de unas manos que dibujan (las manos de Alice Ninni) y una bella melodía escrita por Matteo Negrin da como resultado esta inspirada secuencia. Agradezco a los amigos de la revista electrónica Música Clásica y Músicos, quienes difundieron primero el hermoso video que ahora pueden ver bajo estas líneas:

FLAMENCO



Creo haber dicho repetidas veces que el Flamenco cala hondo en mí. No sabría definir las razones ni los episodios responsables de este apetito. Tampoco es imperativo. Recuerdo, eso sí, a los amigos junto a quienes tomé contacto por primera vez con el flamenco. Es curioso, pero los gustos más vivos suelen encontrar en la memoria un rostro amigable como punto de partida; como semillas de otra alma, sembradas alguna vez en nuestra vida. Asimismo, estos amores espontáneos son como el despertar de algo que ya formaba parte de nosotros. Hay que respetarlos, vaya uno a saber si son indicativos de algún hilo ancestral perdido en el tiempo, o de alguna afinidad psicológica que, al vincularnos con algo, nos ayuda a encarar la vida de mejor manera.



Sevilla, barrio de Santa Cruz

Quienes no somos españoles conocemos poco de esta música, salvo los contornos más comunes que trazan su identidad: la intensidad, el desgarro, la altanería, o esa interpretación caprichosa y seductora a la que se ha dado varios nombres: “duende”, “pellizco”, “ángel”, en fin, esa cualidad imponderable que le da vida e impulsos propios a la música. Por cierto, conviene distinguir: esto no es folklore andaluz sino algo distinto, popular sí pero de origen incierto, tan difícil de precisar como la razón de su nombre. Podemos identificar sus rastros claros a fines del siglo XVIII. Pero hay en el flamenco almas antiguas, la del gitano y la del moro; hay una pena honda y un temperamento ardiente, un código propio, una elaboración extraordinaria que llega a lo culto sin perder el sabor intenso de lo primigenio. Hay que acomodar el oído a veces, que no es fácil, pero a cambio ¡cuánta belleza única!

La gallardía de los bailaores, hombre y mujer, es una de las estampas imborrables de este arte, y cómo no, siendo tan escénico. Aun así, el flamenco es un brillante de tres facetas: el cante, el baile y el toque; facetas que pretendo hacer relucir en esta página, de cuando en cuando, guiándome con los apuntes de Elgatosierra, los cuales mi amigo ha compartido en una habitual tanda de “charla virtual” con varios más a través del e-mail. Así, con estas notas en la mano, iré dando forma a estas entradas, homenaje modesto a un arte tan grande.

Elgatosierra escribe en cierto mail:

La TONÁ, forma andaluza de decir tonada, desarrolló desde sus principios los aspectos más melódicos del flamenco. En la actualidad se entiende por toná aquello que se conoce por lo más jondo, cantadas a palo seco, es decir, sin acompañamiento de guitarra. Las tonás hacen referencia a aquellos romances andaluces de finales del siglo XVIII y principios del XIX, que interpretaron Tío Rivas, Blas Barea, Tío Luis El Cautivo, El Planeta… Por desgracia todo aquello se perdió, y los historiadores creen que posiblemente se encuentre hoy en día entre las antiguas soleares y seguiriyas. Jerez, Triana y Cádiz comparten el honor de ser sus cunas. La leyenda asegura que existieron 33 formas de tonás, luego fueron destilando en 31, 26, 19 y 7, y hoy las vemos reducidas a 3: la grande, la chica y la del Cristo. Los maestros sostienen que la toná y la liviana son cantes para escuchar, no para bailar, y dan la palma a sus intérpretes sobre todos los demás, afamándoles más que las seguiriyas. Apenas tenemos interpretaciones de tonás, y siempre son profundas y sobrias.
  • Rafael Romero nos interpreta una toná chica en el estilo de Chacón:

    Yo no te obligo, gitana Yo no te obligo, gitana De que me quieras a la fuerza Si no es de tu voluntad Lo que a ti te parezca. Aquel que le pareciere Que mis penas no eran ná Quisiera por un momento que se ponga en mi lugar.
  • En el toque escucharemos hoy a Niño Ricardo por soleás en “Gitanika Gaditana”.

  • En el baile, Pilar López por seguiriyas, con Diego Clavel al cante y Melchor de Marchena a la guitarra... ¡casi ná!:

viernes, 14 de enero de 2011

CLASICOS para NIÑOS [3]


por Elgatitosierra


Dedicado a nuestra
Princesa Lucía y
a todas sus amistades.


ALTEZA, esto es lo que me han traído los Reyes Magos este año, y me ha faltado tiempo para compartirlo aquí con todas nuestras amistades.

En primer lugar dos cajitas con discos de músicas muy divertidas.



Y además toda la familia fuimos al Museo del Prado a ver una exposición de un pintor muy importante, Pedro Pablo Rubens. Si alguno de nuestros amigos se encuentra por Madrid quizá le gustaría ver una preciosa exposición de este magnífico pintor:

Todavía tienen unos días hasta el 23 de enero para acercase al Museo y darse un buen paseo entre los cuadros de este maravilloso pintor.

Aquí dejo una muestra representativa y muy a propósito de estas fechas.


“La Adoración de los Reyes Magos”
Pedro Pablo Rubens, 1609 (Museo del Prado, Madrid, España)


Bueno, ahora voy a seguir bailando un poco más escuchando estos divertidos discos.

¡Que se diviertan, miauuuuuu y un lametazo!

DISCO 1 : PARTE 1 & PARTE 2

DISCO 2 : PARTE 1 & PARTE 2


miércoles, 12 de enero de 2011

SCHUBERT y WEBER según FURTWÄNGLER



Fragmento de la Novena de Schubert dirigida por Furt. Noten las distintas atmósferas, las transiciones, la acumulación y descarga de tensión, etc.

“Una vez que el rubato ha sido calculado científicamente, éste deja de ser cierto: el ejercicio de la Música no es lo mismo mientras ésta se esfuerce por conseguir logros. Intentar es lo que cuenta. Por ejemplo, tome las esculturas de Miguel Ángel: algunas son perfectas, de otras no quedan más que piezas. Y aún así, las últimas son para mí las primeras que más me afectan, ya que en ellas siento el sello del deseo, el progreso de un sueño. Eso es lo que despierta mi pasión: fijar sin dejar cuajar, tocar en el momento justo, concebir una pieza musical en toda su superior coherencia; en otras palabras, dar a los movimientos del alma un nuevo balance arquitectónico.”

Wilhelm Furtwängler

Escultura de Miguel AngelPrisionero despertando (1530), obra inacabada de Miguel Ángel
Los años finales de la Segunda Guerra Mundial encuentran a Furtwängler al frente de la Filarmónica de Berlín dirigiendo su habitual repertorio centrado en el Romanticismo, con esporádicas incursiones hacia períodos anteriores y, menos, posteriores. La antigua sede de la orquesta —reducida luego a escombros por las bombas aliadas— recibió al director y sus filarmónicos en una serie de conciertos destinados a la difusión en directo por radio. Había cuatro micrófonos, uno principal delante del podio y otros tres en el fondo de la orquesta. Eran omnidireccionales, por lo cual capturaron juntos música y ruido ambiental, con las infaltables toses en primer término. El sonido se trasmitía por cables telefónicos a la central de Radio Berlín, donde sería registrado cuidadosamente en carretes con cinta de óxido de hierro. Varios de estos carretes se perdieron o dañaron, y los sobrevivientes fueron confiscados como botín por las tropas rusas cuando tomaron la capital alemana.

El primer destino de estas emisiones radiales era la moral de las tropas —irónico juego de palabras— lo cual provoca una comprensible reticencia en no pocas personas. Furtwängler, empero, ambicionaba más bien llegar con su música a la población civil, ayudándola a resistir el clima de guerra mediante la esperanza y humanidad contenidas en la obra de los grandes maestros. Es que la sombra de un vuelco trágico de los acontecimientos iba colándose en las intuiciones de todos, a despecho de la propaganda oficial... la misma que, hay que admitirlo, hacía uso del talento artístico de su orquesta estrella.

Se ha dicho que la intensidad de estas interpretaciones provenía del miedo, o de la incertidumbre que rondaba entonces la vida cotidiana. Para muchos, cada concierto de éstos podía ser el último. Furtwängler había llegado a un punto de su arte en el cual su genialidad improvisatoria fue capaz de plasmar no sólo la música misma, sino las emociones subyacentes al auditorio. Nunca fue tan tenso ni tan abigarrado ni tan impredecible. Asimismo, la Filarmónica comprendía la más mínima insinuación de su director y era capaz de seguirlo aun si su inspiración modificaba el curso de una interpretación sin aviso. Con todo, este pathos no desfiguró la identidad de ninguna obra. En la grabación que hoy les comparto escucharemos la Novena Sinfonía de Franz Schubert, grabación de 1942, y la Obertura “El Cazador Furtivo” de Carl Mª von Weber, emitida el año 1944. ¡Disfrútenlas tan intensamente como suenan!

D E S C A R G A

MP3 CBR 320 kbps | 5 Tracks | Full Scans | RAR 148,6 MB

martes, 11 de enero de 2011

FURTWÄNGLER dirige a MOZART [1954]


Furtwängler en el blog
En agosto de 1954 fue realizada la filmación que coloco bajo estas líneas, subida a YouTube por el usuario hanji. En ella, un genio dirige a otro: Wilhelm Furtwängler interpreta (pocas veces mejor dicho) la ópera Don Giovanni de Mozart, de la cual vemos aquí su obertura. El viejo maestro ejerce su hipnótica autoridad sobre la orquesta del Festival de Salzburgo, trazando signos en el aire con la punta de su batuta, moldeando el sonido con sus gestos y realizando aquella difícil proeza consistente en dirigir mientras se escucha, con un rostro que varía entre la atención que da a la orquesta y la abstracción en cierta idea que va plasmando poco a poco, como si soplara un “alma” sobre las notas inanimadas.

Los comentarios de este video en su página original alaban la gravedad de toda la introducción en Re menor, acentuándose así el contraste con el cambio al Re mayor en la sección más animada.Al mismo tiempo, notar la preponderancia de las cuerdas bajas, desde siempre la piedra angular del sonido orquestal furtwängleriano. El tempo es mucho menos ligero al que nos han acostumbrado las grabaciones modernas, y sin embargo, es un Mozart sumamente expresivo, humano, cuyas líneas quedan en prístina evidencia.

El camarógrafo no es el tipo más inspirado del mundo a la hora de elegir enfoques (parece bastante interesado en la nuca del director) pero, en fin, les dejo con Furtwängler mientras preparo el próximo post... dedicado a un par de obras dirigidas por él mismo.



lunes, 10 de enero de 2011

[prosa] JUAN RAMÓN JIMÉNEZ

Platero y yo


(fragmento)


III ~ JUEGOS AL ANOCHECER


Cuando, en el crepúsculo del pueblo, Platero y yo entramos, aterrados, por la oscuridad morada de la calleja miserable que da al río seco, los niños pobres juegan a asustarse, fingiéndose mendigos. Uno se echa un saco a la cabeza, otro dice que no ve, otro se hace el cojo...

Después, en ese brusco cambiar de la infancia, como llevan unos zapatos y un vestido, y como sus madres, ellas sabrán cómo, les han dado algo de comer, se creen unos príncipes:

Mi padre tié’ un reló ’e plata.

—Y er mío, un cabayo.

—Y er mío, una ejcopeta
.

Reloj que levantará a la madrugada, escopeta que no matará el hambre, caballo que llevará a la miseria...

El corro, luego. Entre tanta negrura, una niña forastera, que habla de otro modo, la sobrina del Pájaro Verde, con voz débil, hilo de cristal acuoso en la sombra, canta entonadamente, cual una princesa:
Yo soy laaa viudiiitaa
del Condeee de Oréé...

...¡Sí, sí! ¡Cantad, soñad, niños pobres! Pronto, al amanecer vuestra adolescencia, la primavera os asustará, como un mendigo, enmascarada de invierno.

—Vamos Platero...

Juan Ramón Jiménez

jueves, 6 de enero de 2011

SCHÜTZ / Historia de la Natividad

Nochebuena

“La Noche Santa”
(Carlo Maratta)

Amigos, demoré la publicación de esta entrada esperando que llegaran un par de discos con que ilustrarla... pero no sucedió, y hoy termina el período de Navidad. Así que la entrada sólo llevará por ahora dos interpretaciones para que ustedes puedan comparar y, por supuesto, disfrutar la obra.
HEINRICH SCHÜTZ (1585-1672), latinizado como Heinricus Sagittarius, fue uno de los mayores compositores alemanes de todos los tiempos y el más relevante predecesor de Bach. Como en los grandes creadores occidentales, Schütz logró destilar en su obra las sensibilidades nórdica y latina, forjando un estilo cuyo arco de matices expresivos tiene vocación universal.

Nacido en Köstritz, condado de Turingia, y fallecido en Dresde ochenta y siete años más tarde, Schütz fue un hombre cuya longevidad excepcional lo situó en momentos cruciales de la moderna Europa, como la transición del Renacimiento al Barroco o la cruenta Guerra de los Treinta Años. Esa dilatada trayectoria se correspondió asimismo con una laboriosidad fecunda, mediante la cual el compositor sintetizó una amplia variedad de influencias artísticas. Entre éstas sobresale, por su trascendencia, la obtenida en Venecia entre 1609 y 1612 como alumno predilecto de Giovani Gabrieli, y luego en su segunda visita a la república del Adriático entre 1628 y 1629, cuando tomó contacto con Monteverdi. Incorporando estas novedades latinas —el naciente barroco— a su expresividad nórdica, Schütz hizo mucho más que enriquecer su música personal: introdujo el nuevo estilo en su país. Por tanto, no es de extrañar que se le considere padre del barroco germano; en aquel borrascoso siglo XVII, Schütz fue parte de la primera triple sigla que enorgulleció a la música alemana, la “S. S. S.” en que compartió honores con dos amigos personales, Samuel Scheidt y J. Hermann Schein.

Cuando estudió en Venecia —ciudad que fascinará a tantos otros compatriotas suyos— Schütz aprendió de Gabrieli el tratamiento policoral de construcción de bloques sonoros contrapuestos (estilo concertado) así como la técnica del bajo continuo; y en su posterior visita a la Venecia de Monteverdi estudió el estilo parlando y la fuerza dramática del recitativo. Para Sagittarius, un compositor genial como pocos al tratar el contenido de los textos, estas técnicas fueron de valiosa ayuda, aunque siempre ceñidas a su propia estética. La obra que hoy les traigo ilustra bien estas palabras.

Natividad

Schütz creó su “Historia de la gozosa y misericordiosa Natividad del Hijo de Dios y María, Jesucristo, nuestro único Mediador, Redentor y Salvador” cuando acumulaba una ya larga experiencia de vida. Había sido honrado, querido, reconocido, pero también había soportado la muerte de su esposa, de sus dos hijas, y conocido las privaciones de una guerra que azotó con particular crueldad los territorios alemanes. Adscrito por más de tres décadas como Kapellmeister en la corte sajona de Dresde —donde sembró la semilla de la orquesta que existe hasta el día de hoy—, el compositor había quedado liberado de sus deberes en 1655 al morir el Príncipe Elector, Johann Georg, aunque conservará su cargo a título honorífico y la disposición de poner su arte al servicio de las ocasiones solemnes. Así, en 1660 el diario de la corte describe la música para esa Nochebuena como “el nacimiento de Cristo en estilo recitativo”. Esta referencia alude casi con certeza al magistral oratorio del maestro, aunque la fecha oficial de su publicación (y sólo la parte del Evangelista) sea 1664. Aquella cita en el diario de la corte no es gratuita: es ésta la primera producción conocida en la cual se ha reemplazado el habitual canto sin acompañamiento del Evangelista por una parte escrita en recitativo, con una belleza melódica que debe no poco al gregoriano y una inspiración cuya sutileza sabe enfatizar el dramatismo del texto (el llanto de Raquel por sus hijos muertos, el temor de Herodes y Jerusalén, la alusión a María que “guardaba estas cosas en su corazón” o el pasaje final ascendente que describe el crecimiento del Niño y concluye en un melisma que da paso a la conclusión). Ello junto al canto libre asignado a las demás partes (los intermedios); las evidencias de la escuela veneciana y su fastuosa policoralidad; la encantadora sencillez melódica entreverada con audaces partes solistas (el ángel hablando en sueños a José); el protagonismo asignado al tenor que oficia de evangelista, quien lleva la narración e “hilvana” la obra; la profunda espiritualidad capaz de conciliar la mentalidad luterana con la calidez del catolicismo latino, unida a una concepción global que asigna a cada elemento un papel cuidadosamente elegido, son parámetros con que Schütz renovó el género, firmando el más perfecto oratorio que conocería Alemania hasta el advenimiento de Bach. Por fin, antes de pasar a los discos, viene al caso una elucidativa explicación de Wilhelm Dilthey citada por Jaime Caralt (link):
“La gran concertación de voces de la música protestante proviene de las celebraciones eclesiásticas de la Natividad y la Pasión. [...] Desde el punto de vista de Dilthey, el mayor problema que hubo de afrontar la música europea hasta el momento fue justamente el resultado de la conciencia religiosa protestante enteramente basada en la palabra y en la interioridad del hombre en contra de la representación visual: tan sólo la combinación de sonido instrumental y vocal había de expresar la acción y el drama cristiano de origen histórico. [...] El oratorio, cuyos elementos básicos de formación alemana ya se encuentran en Heinrich Schütz, ha de acceder a una suerte de síntesis que [...] responde a aquel gran problema de la acción épica y dramática que consistía en expresar en forma musical lo visible. [...] El eje de la música religiosa católica, que culmina en Palestrina, es la misa, con todo su valor de ejecución plástica, [...] a diferencia del conflicto interno que da razón en la expresión musical del específico espíritu protestante, que abandona la misa y los sacramentos como centro representacional para quedarse con sólo la palabra y la música, las artes auditivas, expresión no figurativa de la imaginación histórica que deviene y tiene por fin la vida individual de los estados de alma.”
Les presento dos excelentes versiones de la Weihnachts-Historie, ambas de origen inglés pero con miradas diferentes y complementarias de la partitura.
    En primer lugar la versión de The King’s Consort, apostando por una lectura vivaz y a la vez estricta, con destacadísimos solistas (brillante la soprano Ruth Holton, quien asume la voz del ángel), coro de sólo diez integrantes (los propios solistas incluidos), que logra así mayor flexibilidad aunque menos “densidad luterana”, y una plantilla instrumental formada por un contingente de época (órganos, violas, sacabuches, flautas, teorbas, cornettos). Pero quizá más interesante que la propia obra de Schütz sean los Cuatro Motetes Navideños de su maestro Giovanni Gabrieli que completan la grabación, lo cual permite una mejor comprensión de las influencias ejercidas por el veneciano sobre su discípulo alemán. Cuatro motetes, por cierto, de belleza intemporal. Las notas en inglés que acompañan el disco son de sumo interés.
D E S C A R G A

WMA a 320 kbps | 23 pistas | folleto | .rar 139 MB

    En segundo término, la versión de Roger Norrington junto a solistas instrumentales, la Philip Jones Brass Ensemble y el Coro Heinrich Schütz. La agógica elegida por el musicólogo inglés es mucho más sosegada que la de su compatriota, favoreciendo la soberbia compañía instrumental y la gran calidad del coro protagonista. El canto del evangelista es sostenido por el órgano y las cuerdas, al igual que la versión anterior, pero aquí sus intervenciones y “comentarios” son bastante más ricos en timbre y fantasía. Mención aparte merece la agrupación de Philip Jones que se luce en el canto solista de Herodes (probable antecedente de las arias para trompeta y bajo que el barroco maduro hará célebres) como en el coro conclusivo. Oyéndolo, uno puede imaginar las toccatas para bronces que habrá escuchado el joven Schütz al interior de la basílica de San Marcos... El disco se completa con seis Motetes para Doble Coro, suntuosos y de intensa comunicatividad.
D E S C A R G A

MP3 CBR 320 kbps | 19 Tracks | Full Scans | RAR 175,2 MB


R E C O M E N D A D O S

FELIZ FIESTA DE REYES



En un balcón del barrio de Triana, en Sevilla, los Reyes han puesto las cosas en su lugar, y al “Santa Claus” de la Coca-Cola le han dicho en su idioma: “Hasta la vista, Baby...”.

A quienes reciben regalos el día de hoy, que sean suculentos. ¡Feliz Fiesta de Reyes!

martes, 4 de enero de 2011

LA CÁMARA VIVIENTE


Impresionante despliegue de talento por parte de alguien que normalmente califica como “minusválido”. Gracias a Elgatosierra por este vínculo. Saludos a todos!



domingo, 2 de enero de 2011

BAUDELAIRE COMENTA A DAVID



La Muerte de Marat
Jacques-Louis David (1793)


El artículo de Baudelaire [reseñando la exposición de pintura organizada en 1846 por el Bazar Bonne-Nouvelle] se publicó el 21 de enero. Había en él una página admirable sobre el Marat mort de David. Citamos de él las siguientes líneas, en las que el poeta, inspirando al crítico, anota la transfiguración que puede operar el Arte hasta en el horror mismo:
...cruel como la naturaleza, este cuadro tiene todo el perfume de lo ideal.
Se trata de una frase profunda que habría podido servir más tarde como epígrafe a Les Fleurs du Mal mismas. Pero prosigamos:
¿Qué era, pues, esa fealdad que la santa Muerte ha borrado tan pronto con el extremo de su ala? Marat puede en adelante desafiar a Apolo; la Muerte acaba de besarlo con sus labios amorosos, y él descansa en la calma de su metamorfosis. Hay en esta obra algo tierno y punzante a la vez; en la atmósfera fría de esa habitación, sobre sus paredes frías, alrededor de ese baño frío y fúnebre, revolotea un alma...
Teniendo en cuenta la diferencia de los temas y, en consecuencia, la diferencia de los sentimientos que se relacionan con ellos, ¿no está aquí ya evocada la atmósfera del poema de Les Fleurs du Mal titulado Une Martyre? Baudelaire obtuvo en el plano literario, mediante el encantamiento poético, una transfiguración análoga a la que consiguió David con su pincel en su Marat. En ambas obras hay, no solamente la descripción de un cadáver, sino también, exteriormente al cadáver mismo, la presencia de la Muerte en la habitación y el comienzo de otra vida, un ‘alma que revolotea’.

“Baudelaire – Historia de un Alma”, por François Porché
BUENOS AIRES: 1949, Editorial Losada, pág. 133.


sábado, 1 de enero de 2011

Mis dos Valses (alternativa a Welser-Möst)



Hago lo posible para no perderme el concierto de Nuevo Año en Viena; a saber, la tradicional presentación de la Filarmónica vienesa en la Grosser Saal del Musikverein de Viena. Ese marco dorado ha contemplado el arte de distinguidos directores desde que naciera este espectáculo en 1941, empuñando la batuta entonces Clemens Krauss. La iniciativa se convirtió en tradición, y además en espectáculo masivo merced a los medios que lo retransmiten al mundo entero. En todos estos años la Filarmónica, que se gestiona a sí misma, ha invitado a nombres ilustres para que el 1° de Enero, a las 11 de la mañana, desaten la magia y la nostalgia conjuradas por esta música. Así pues, la elección del director siempre es un detalle que causa curiosidad, especulación y, a posteriori, una alternativa entre la ofuscación o la dicha según haya sido el desempeño. Este año fue el turno de Franz Welser-Möst y... pese a su eficiencia y cordialidad, me parece que no remontó a las alturas conquistadas por invitados anteriores. De todos modos la Filarmónica sonó espléndida, en especial en el Vals “Mephisto” de Liszt, que constituyó la novedad de este año en el repertorio, y también, pese a todo, en el Danubio Azul. “Pese a todo” he dicho, y es que esta música reclama no sólo sonido precioso, que lo hubo, sino gracia, y no todos saben comunicarla por igual y de manera continua.

Así las cosas, les invito a disfrutar otros dos valses: primero uno quizá menos conocido pero magistral, “Música de las Esferas” de Josef Strauss, hermano más joven del célebre Johann II, y que en sus propias piezas recogió influencias wagnerianas. Su inventiva melódica, gracia del discurso y chispeante orquestación daban cuenta de un talento musical extraordinario, que la tuberculosis interrumpió tristemente. Dirige este vals uno que marcó época en el Concierto de Año Nuevo: el gran director argentino-austríaco Carlos Kleiber durante su aparición de 1992. A Welser-Möst le hubiera venido bien algo del carisma y gracia que este hombre derrochaba a raudales.




En segundo término, el célebre “Vals del Emperador”, uno de los mejores que escribiera nunca Johann Strauss hijo, dirigido por el maestro Claudio Abbado en 1991.


BACH / CLIP DE ANIMACIÓN


Nuestro “viejo peluca” se despeluca en este simpático video de stop-motion. Original y mágico, como para empezar el año con una sonrisa. ¡Disfrútenlo!


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